EL AMOR HUMANO EN EL TERCER MILENIO

Carlos Sol y María Luna

1992

Tercera edición revisada Abril 2002

 

INDICE GENERAL

 

AGRADECIMIENTO

 

INTRODUCCIÓN

 

PRÓLOGO

 

 

CAPÍTULO 1    ¿QUÉ SOMOS Y DÓNDE ESTAMOS?

-         El reloj biológico

-         El proceso evolutivo

-         Los límites actuales de la Ciencia

-         La personalidad

-         ¿Dónde está el piloto?

-         La percepción.

 

CAPÍTULO 2    ¿PARA QUÉ ESTAMOS?

-         La búsqueda de sentido

-         Los valores del Ser

-         La autorrealización

 

CAPÍTULO 3    ¿POR QUÉ MORIMOS?

-         ¿Qué muere?

-         El temor a la muerte

-         La muerte: una gran aventura

-         La búsqueda de seguridad

-         La sabiduría de la inseguridad

-         La Queja. Aquí y ahora

 

CAPÍTULO 4    LA EXPLORACIÓN DEL ESPACIO INTERIOR

-         Uno y uno mismo

-         El autoconocimiento

-         La intuición

-         El silencio

 

CAPÍTULO 5    LAS RELACIONES

-         Con la Naturaleza

-         Con la totalidad de la vida

-         Entre los seres humanos

-         La pareja humana del Tercer Milenio

 

CAPÍTULO 6    LA NUEVA EDUCACIÓN

-         Qué es educar

-         El nuevo paradigma en educación

 

CAPÍTULO 7    ¿HACIA DÓNDE VA LA HUMANIDAD?

-         El punto Omega

-         Los nuevos paradigmas

-         La autosuficiencia

-         La solidaridad

 

EPÍLOGO

 

BIBLIOGRAFÍA

 

                  

 

 

 

AGRADECIMIENTO

 

     Queremos, ante todo, agradecerle a la Vida por habernos permitido presentir el Amor y la Luz en nuestro interior.

 

     Queremos agradecer profundamente a Enrique, por sus enseñanzas, su apoyo y su guía.

 

     Gracias a todos los maestros de la Humanidad.

 

     Gracias a cada uno de ustedes pues, al igual que nosotros, son maestros y alumnos en la Escuela de la Vida.


INTRODUCCIÓN

 

 

El Amor, como la Vida, no puede ser explicado, ni enseñado. Solamente puede ser vivido y transmitido desde ese Vivir en Amor.

¿Dónde está? Recurriremos, como otras veces en este libro, a los poetas, para dar una explicación científica adecuada:

 

“EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE, SIEMPRE, EN TODAS PARTES.”

 

Es como la señal electromagnética que irradia Canal 7 en Buenos Aires. Para verla, sólo necesitamos la antena y el televisor adecuados, pero... está en todas partes.

A los hombres y mujeres del Segundo Milenio nos está naciendo la antena para percibir el Amor.

¿Cómo hacerlo? TRANSFORMANDO nuestro conocimiento en Sabiduría. Hay hombres Sabios y mujeres Sabias que ya viven en el AMOR.

En este libro repasaremos juntos nuestro bagaje de conocimientos científicos y nos haremos las eternas preguntas:

     ¿QUÉ SOMOS?

     ¿DÓNDE ESTAMOS?

     ¿PARA QUÉ ESTAMOS?

     ¿POR QUÉ MORIMOS?

     ¿HACIA DÓNDE VA LA HUMANIDAD?

Las respuestas a estas preguntas sólo existen en cada persona. Pero propondremos HIPÓTESIS A INVESTIGAR para cada una de ellas, con todo el Amor que podamos compartir.

 

Besos y abrazos,

CARLOS SOL y MARÍA LUNA


PRÓLOGO

 

 

El alma sólo tiene conciencia grupal. Inclusiva, permanente, unifica, atrae sin moverse , es magnética, libre, luminosa: impregna amor. El alma es mágica.

 

La personalidad excluye, enfrenta, invade, domina, se agita; sabe que es fugaz y quiere eternizarse. Es deseo, depende. La existencia egocéntrica es miedo.

 

La ley de atracción opera en el sexo y también en la unidad de propósitos y significados del acercamiento espiritual.

 

La vida late unidad, rítmicamente y con polaridades, como el mar se abre hacia adentro. Y su naturaleza es amor.

 

Carlos Sol y María Luna presentan en esta obra el testimonio conceptual y vívido de su propia indagación en el amor personal y transpersonal.

 

En un planeta oscuro y escaso de amor estas páginas abren horizontes de renovada fe en las potencialidades creativas de la vida. En esa inmersión de luz que es el amor.

 

El inmediato tercer milenio se anuncia promisoriamente con propuestas de transformación total. El amor es mágico.

 

 

Enrique Mariscal


CAPÍTULO 1

 

¿QUÉ SOMOS Y DÓNDE ESTAMOS?

 

 

Este puede ser un viaje apasionante.

La Flor del Conocimiento Humano tiene cuatro pétalos diferentes. Las Religiones, las Artes, las Filosofías y las Ciencias. Cada Región responde a un modo definido de generación del conocimiento, por parte del hombre. La FE, la INSPIRACIÓN, el PENSAMIENTO RACIONAL y la INVESTIGACIÓN.

El conjunto de lo que existe es la suma de lo CONOCIDO, más lo DESCONOCIDO, más lo INCONOCIBLE.

Las fronteras entre una región y otra varían con el tiempo y con la evolución del ser humano, en cuanto a su equipo de captación del conocimiento.

Nosotros intentaremos, juntos, investigar distintas HIPÓTESIS A CONFIRMAR, que habitan en uno cualesquiera de los pétalos o en cualesquiera de las regiones de lo que existe.

Por definición, no podemos conocer lo inconocible. Pero podemos formular hipótesis de lo que puede ser o de lo que será.

Nos animaremos a juntar puntos de vista de distintos pétalos y de distintas zonas. Porque, finalmente, la Realidad es única. No es posible aprisionarla en una parte, en un fragmento.

Todo el conocimiento humano sólo nos revela UNA PARTE  de la REALIDAD ÚNICA.

Habría que trasmutar el CONOCIMIENTO en SABUDURÍA para poder atisbarla en todo su esplendor.

Este libro es un intento de generar en nosotros la posibilidad de percatarnos de la Percepción Unitaria de la Realidad.

Comenzaremos por el tiempo.

 

EL RELOJ BIOLÓGICO

Podemos realizar un experimento barato y sorprendente.

Para ello, sólo necesitamos:

-         15 ovillos de piolín, lana o hilo, de 100 metros cada uno

-         una cinta métrica (o una regla cualquiera)

-         1 metro más de piolín

-         una tijera

-         varios parientes, amigos o conocidos.

 

Nos sentamos en un círculo y repartimos equitativamente los 15 ovillos, entre todos. Luego, vamos desovillando uno a la vez, en el centro del círculo, y atamos cada fin al principio de otro ovillo.

Cada ovillo representa el transcurso de 1.000 millones de años. Los 15 ovillos suman la edad (aceptada por los científicos) del UNIVERSO, desde su probable comienzo. En realidad, esa cantidad de años es la mínima que necesitan las actuales teorías científicas para subsistir como tales (en especial, la del BIG BANG).

 

Nuestra Tierra y nuestro Sol nacieron en la mitad del undécimo ovillo (hace 4.500 millones de años).

 

Las primeras células vegetales aparecieron al comienzo del último (décimo quinto) ovillo, es decir, hace unos mil millones de años; poco después aparecen las primeras células animales.

Cuando hayamos concluido nos hallaremos frente a una montaña de piolín (totalmente recuperable, en estas épocas), que representa, como ya dijimos, la edad del UNIVERSO. Entonces les pedimos a dos personas de confianza que midan y corten dos trozos de piolín de las siguientes longitudes:

-         50 centímetros (medio metro)

-         0,5 milímetros  (medio milímetro)

 

y que los exhiban en ese orden, a los circunstantes, mientras les explicamos que el primer trozo (medio metro) representa el tiempo desde que apareció el primer HOMBRE sobre la TIERRA (5 millones de años), y el segundo pedacito de piolín (medio milímetro), representa el tiempo de TODA LA HISTORIA ESCRITA DE LA HUMANIDAD que conocemos hasta ahora (aprox. 5.000 años)

 

Seguramente alguien dirá una conocida frase argentina:

 

¡NO SOMOS NADA!

 

Pero ahí debemos explicarles que, en realidad, no es así. Que esa enorme desproporción en los tiempos de vida nos indica dos cosas importantes: la primera, que somos una especie muy nueva en el proceso de evolución cósmica, por lo que dable esperar todavía cambios evolutivos importantes. La segunda, que a pesar de esa “niñez cósmica”, los seres humanos somos el estadio más elevado en el camino de ascenso, de todo lo que conocemos, hacia más altos niveles de CONCIENCIA. Somos los seres de más alta complejidad y perfección de toda la escala biológica que conocemos, a punto tal que estamos tomando conciencia de nosotros mismos y del proceso evolutivo que nos involucra como actores esenciales.

 

Si al grupo le parece poco, habría que comer algo y hablar de lo dañina que resulta la humedad en estos días de invierno (primavera-verano-otoño).

 

EL PROCESO EVOLUTIVO

Siendo la más compleja y perfecta expresión de la vida, estamos comenzando a tomar conciencia de nosotros mismos, de lo que nos rodea y del PROCESO EVOLUTIVO del que formamos parte. TEILHARD DE CHARDIN decía en 1930, que el hombre está tomando conciencia de su evolución hacia más altos niveles de conciencia y esto generará una verdadera revolución.

 

Sin embargo, para la mayor parte de las personas, el cambio (elemento esencial de todo proceso evolutivo), evoca temor.

 

Una de las razones de este temor tiene raíces en el instinto. El temor a lo desconocido es una de las manifestaciones del instinto de supervivencia. Sin embargo, al mismo tiempo existe en nosotros el impulso hacia la investigación y el aventurarnos en lo desconocido.

 

Un niño pequeño gatea intrépidamente por regiones, situaciones y empresas absolutamente desconocidas para él. Pero a medida que crece, lo apabullamos con temibles enseñanzas sobre los peligros de la vida y lo convertimos en un ser temeroso, buscador de seguridad y dependiente.

 

     “Si no te portas bien, irás al infierno”

     “Si no estudias, te expulsarán de la escuela”

     “Si no cumples la reglas, te despedirán de tu trabajo”

 

En estos últimos cien años, la revolución industrial ha generado a seres que viven en cubículos pequeños y antinaturales, trabajan en cosas que nada tienen que ver con sus necesidades básicas y nunca alcanzan a satisfacer esa ansia de seguridad que los tiene anclados a una vida monótona, rutinaria y sin esperanzas.

Al mismo tiempo, la televisión les muestra las peores lacras de la humanidad actual: hambre, drogas, desempleo, un sistema financiero universal perverso, amenaza de un holocausto nuclear, polución, etc. Luego, la publicidad los abofetea con imágenes de un consumismo absurdo.

 

¿Cómo no convertirse en un buscador de seguridad?

¿Dónde está ese proceso evolutivo del que tanto se habla?

 

En nosotros

 

Cada ser humano es único e irrepetible. Cuando nos hicieron, rompieron el molde. No hubo, no hay ni habrá otro ser humano como cada uno de nosotros.

 

En la Vida

 

A pesar de los daños que se le hacen cada día, la Vida está intacta y plena, porque es infinitamente rica.

Si nos diéramos cuanta que no hemos nacido sólo para pagar la cuenta de la luz, nuestra vida cambiaría. Si nos percatáramos de que toda nuestra educación nos ha pintado con una capa de desaliento, la podríamos romper como a un cascarón viejo para nacer a una nueva vida.

 

Si “desaprendiéramos” las técnicas de autosacrificarnos y de sufrir para lograr algo, podríamos estar abiertos a la posibilidad de fluir con la vida, gozando.

Si dejáramos de tener miedo a la muerte, nos daríamos cuenta de que , en realidad, somos inmortales...

La actual etapa del proceso evolutivo nos empuja a saber más de esta vida maravillosa. El problema, para algunos, es que el saber incrementa la responsabilidad.

Si abandonamos el temor, ya no habrá dependencia.

Si hacemos lo que nos gusta de corazón, probablemente dejemos  de hacer lo que “debemos”.

Si dejamos de tener miedo y hacemos lo que nos gusta, probablemente dejemos de odiar para comenzar a amar.

Pero... ¡Cuántas de nuestras instituciones y organizaciones actuales están basadas en el temor, el deber y el odio!

El proceso evolutivo no pasa por las organizaciones.

Pasa por el hombre, cuya naturaleza esencial es el amor. Pasa por el cuidado propio y de los otros, de todos los otros, de todos nosotros.

Pasa por el respeto a la vida en todas sus formas. Pasa por dejar de acumular para comenzar a dar.

Pasa por dedicar una mínima parte de nuestro tiempo a preguntarnos qué cosas nos gustan.

Pasa por intentar conectarnos con lo mejor de nuestro ser, que lleva ya mucho tiempo esperando que nos percatemos de su existencia.

Pasa por crecer en el gozo del cambio de cada momento. Pasa por intentar vivir plenamente el ahora, sin la vana distracción de nuestras ilusiones mentales sobre el pasado y el futuro.

La Vida ha empleado más de 15.000 millones de años para generarnos. Lo menos que podríamos hacer es alegrarnos. Lo máximo, por ahora, sería que intentáramos captar el perfume de esa Vida.

 

LOS LÍMITES ACTUALES DE LA CIENCIA

La Filosofía, la Religión y la Ciencia tratan de contestar las preguntas eternas que nos estamos planteando. De las tres, la Ciencia tiene hoy una ventaja enorme: es la que maneja el lenguaje de la Luz y de la Energía. Tiene, por lo tanto, el lenguaje de las claves de la actual etapa evolutiva. Además – y es esencial – la ciencia basa su método en la DUDA. Ha abolido el DOGMA y la CERTEZA ABSOLUTA.

 

Hoy, el HOMBRE, aparentemente solo ante el UNIVERSO, pregunta y se pregunta, en estado de perfecta INCERTIDUMBRE.

 

Como en nosotros, la Ciencia vibra ahora con la pulsión de la muerte y la pulsión de la vida que anida en su interior.

 

Ha generado, culminando un terrible ciclo de la pulsión de muerte, la posibilidad de destrucción de la Humanidad por el arsenal atómico. Three Miles Island y Chernobyl son nombres que evocan el horror de la contaminación irremediable. La industrialización no controlada convierte en cloacas los bellos sitios donde nos bañábamos gozosos.

Las maravillosas herramientas de los sistemas de comunicaciones y de computación de datos están siendo empleadas para que un sistema financiero universal perverso reemplace el trabajo fecundo por la especulación y el ahorro de los pueblos pobres por deuda, fuga de capitales y el hambre de sus niños.

 

Pero la Vida está intacta.

 

Cuanto mayor es la putrefacción inaguantable de la ciénaga, es más perfecta la blancura de la flor de loto que surge de las aguas infectas.

Del mismo modo, hay científicos que trabajan en la cloaca, transformando la CACA EN FLOR.  La CACA y la FLOR son parte de la Ciencia. Podemos sumergirnos en los miasmas de sus creaciones horrendas o crecer extasiados con la belleza de sus logros buenos. Para ello es necesario saber discriminar entre CACA y FLOR. Cosa aparentemente sencilla, pero escasamente aplicada en la vida cotidiana. La situación nos exige aprender a vivir en la incertidumbre, sin enloquecer.

 

Ahora parece que la pulsión de vida juega su partida: Hay que estar muy atentos. La apuesta es la Humanidad.

-         EINSTEIN redescubre la eterna verdad oriental: la materia es energía. Somos energía. Todo es energía.

-         BELL demuestra que  existen vinculaciones concretas pero invisibles entre dos partículas atómicas separadas. Todos estamos interconectados en un TODO. Es la vieja idea de la UNICIDAD esencial de todo cuanto existe.

-         BOHM plantea la existencia de un ORDEN IMPLICADO. El UNIVERSO  no admite la FRAGMENTACIÓN. No hay separación. La mente y la materia están hechas de la misma sustancia. El tiempo, un valor ABSOLUTO para la Física de NEWTON, RELATIVO para EINSTEIN,  es IRRELEVANTE para David BOHM.

-         Ilya PRIGOGINE destruye el mito teórico de la tendencia a la estabilidad y al equilibrio de los sistemas. En su Teoría de las Estructuras Disipativas genera la explicación del incremento de complejidad que se verifica en la vida. El cerebro humano, como ejemplo, absorbe el 20% de la energía del cuerpo, pesa sólo el 2% y es el sistema más complejo del cuerpo. Absorbiendo ENERGÍA, la VIDA genera sistemas cada vez más COMPLEJOS  y perfectos. Es el acercamiento más claro a la demostración y aceptación científica del PROCESO EVOLUTIVO que vivimos, que nos impulsa hacia más altos niveles de CONCIENCIA.

-         Karl PRIBRAM llega, con su TEORÍA HOLOGRÁFICA, a vislumbrar explicaciones científicas aceptables para los fenómenos de telepatía y de clarividencia. La característica principal de una holografía es que CADA PUNTO  de la placa CONTIENE TODA LA INFORMACIÓN necesaria para reproducir la totalidad de la imagen. Nosotros podemos ser un HOLOGRAMA DE LA VIDA. CADA UNO DE NOSOTROS podría tener en sí TODA LA INFORMACIÓN DEL UNIVERSO. Toda la INTELIGENCIA DEL UNIVERSO podría estar dentro de nosotros. Es  el concepto de DIOS INMANENTE o del MAESTRO INTERNO o del ANGEL DE LA GUARDA  o del ALMA. Sólo tendríamos que darnos cuenta, estar atentos y escuchar.

 

Cuenta la leyenda que hace mucho, mucho tiempo, los Sabios se reunieron para decidir dónde ocultar la Verdad, porque su mal uso por el hombre había causado destrucción y muerte.

 

Algunos propusieron el abismo más profundo de los mares. Otros, la cima helada de la montaña más alta. Los más prudentes sugirieron la Luna.

 

Entonces, el más anciano, altamente respetado por su sabiduría, les dijo: ”Es en vano pensar en el fondo del mar o la montaña, ni siquiera la Luna. El hombre llegará a todos esos sitios. Preservaremos la Verdad en un lugar que no será explorado”. Y los Sabios ocultaron la Verdad en el Corazón del Hombre. “Además,– dijeron - si allí llegara a buscarla, ya estará preparado para emplearla bien”.

 

Pero al mismo tiempo, colmados de bondad y de piedad, los Sabios nos dejaron  una pista: “CONÓCETE A TI MISMO”, dijeron.

 

En la actualidad, después de milenios de intentos fallidos, el Hombre, pertrechado con un equipo que tiene las cantidades suficientes de duda, inteligencia, amor y voluntad, ha comenzado la aventura más apasionante y hermosa de toda su existencia: la exploración de su Espacio Interior.

 

LA PERSONALIDAD

La PSICOLOGÍA es un campo de la Ciencia. Por lo tanto, su probable evolución responde a un planteo similar al descripto en el punto anterior. Sin embargo, merece un tratamiento especial por dos razones:

a)  Es la parte de la Ciencia que estudia al hombre desde un enfoque no estrictamente materialista concreto.

b)  Etimológicamente, la palabra PSICOLOGÍA significa literalmente “ESTUDIO DEL ALMA”

 

En realidad, a pesar del nombre, los estudios de los que se ocupó la PSICOLOGÍA nunca abarcaron al ALMA. Lo máximo que se alcanzó hasta ahora son las definiciones de lo que puede ser la PERSONALIDAD del hombre, más bien desde el punto de vista de la patología, es decir de la enfermedad, y no desde el punto de vista del mejor hombre o de la mejor mujer. No se ha estudiado al que está bien, disfruta y crea, sino al que está mal y sufre. Sobre este punto volveremos en el próximo capítulo. Ahora nos interesa plantear que se entiende por personalidad y que evolución está generándose.

 

Un hombre moderno tiene una personalidad formada cuando coexisten en él, en equilibrio dinámico, su cuerpo físico, un conjunto de funciones de manifestación de estados de ánimos y un sistema pensante de alta complejidad que, según se entiende, radica en el cerebro:

 

              PLANO                   MANIFESTACIÓN

              INTELECTUAL             MENTE

              SENSORIAL               EMOCIONES

              FÍSICO                  INSTINTO

 

Todos podemos percibir la diferencia entre un idiota y una persona “normal”. Actualmente, se investigan las diferencias entre una persona “normal” y una persona creativa. En su libro LA PERSONALIDAD CREADORA, A. MASLOW dice:

“...lo que he descubierto es que las fuentes del tipo de creatividad que nos interesa se encuentran en lo profundo de la naturaleza humana...”

“Es una nueva frontera, en el sentido de algo que la mayoría de las personas desconoce, y también en otro sentido peculiar que jamás se ha dado en la historia. Es algo que no sólo no conocemos, sino que tememos conocer.”

Otra vez. Parece que estuviéramos anclados en el temor. ¿Cuándo levaremos anclas? ¿Ser “normal” es ser temeroso, acongojado, dependiente? ¿Tenemos la obligación de vivir en borrador?.

MASLOW dice que no. “Debemos desarrollar una raza de improvisados, de creadores ‘aquí y ahora’ y definir a la persona hábil, preparada o educada, de una manera muy diferente a la habitual (es decir no como alguien que tiene un vasto conocimiento del pasado, que podría permitirle aprovechar las experiencias pasadas en una emergencia futura). Mucho de lo que hemos llamado aprendizaje se ha convertido en algo inútil.”

 

La formación académica no nos capacita para vivir.

 

“Necesitamos una nueva clase de ser humano que pueda divorciarse de su pasado, que sea lo suficientemente fuerte, valeroso y confiado para estar seguro de sí mismo en la situación presente e improvisar ante el problema, sin previa preparación, si es necesario. Todo esto resulta en una creciente acentuación de la salud y de la fuerza psicológica.”

 

¿Cómo se educa al hombre para que sea así de LIBRE?

¿Con qué debe conectarse?

Daremos algunas hipótesis ciertas que pueden arrojar cierta luz sobre  estas preguntas en la Tabla 1

 

 

 


Esta tabla intenta un resumen de la evolución probable de las actitudes generales del hombre respecto de sí mismo y del mundo que lo rodea.

 


¿DÓNDE ESTÁ EL PILOTO?

Específicamente, desde el punto de vista de la psicología, vemos que la tendencia actual nos lleva hacia la TRANSPERSONALIDAD. Este vocablo intenta expresar que, para continuar evolucionando, el hombre ha de trascender la personalidad, tal como se la concibe actualmente. Debemos aclarar que trascender no significa eliminar, sino que implica un movimiento de evolución ascendente y abarcativo del estado anterior.

 

La conciencia del hombre está evolucionando hacia niveles superiores de espiritualidad gozosa. La próxima etapa implica que la personalidad individual, que tiende a diferenciarnos y separarnos de los otros y del mundo, generando la conciencia de sí mismo, donde el intelecto controla al conjunto, es trascendida hacia un nivel superior donde el hombre adquiere conciencia de unidad y el alma controla al conjunto, por medio de vínculos de intuición profunda que se generan en la exploración del espacio interior.

 

La “cebollita” (figura 2) grafica el posible tránsito de un conjunto de personas de alto grado de madurez, en esta etapa del proceso de evolución de la humanidad.

 

Debemos adquirir la conciencia individual para poder seguir el camino de madurez hacia más altos niveles de conciencia.

 

Parece que comienza la PSICOLOGÍA, el estudio del alma. Ya hay autores que están empleando los valores como Verdad, Bondad, Belleza, para definir la naturaleza esencial del hombre.

 

 



 

 

                       

 


 

 

LA PERCEPCIÓN

Hemos  visto un cortometraje realizado por el National Film Board of Canada, llamado “COSMIC ZOOM”.

 

Muestra a un niño remando en un bote, navegando junto con su perro. En el tiempo que tarda un reloj cercano en dar las doce campanadas del mediodía, la cámara nos lleva primero hacia el espacio exterior, más allá de las galaxias máas lejanas, hasta el confín del UNIVERSO. Rápidamente, el zoom nos acerca nuevamente a la Tierra, al niño y a su perro. Luego comienza a aproximarse hasta penetrar en las células, las moléculas, los átomos y las partículas subatómicas que componen todo lo que existe.

En ambos extremos, el fin del viaje es el vacío total.

Luego, la cámara regresa al apacible movimiento del niño remando en el río, mientras el reloj termina de dar la última campanada.

 

¿Qué percibimos con nuestros sentidos? ¿Es  realidad o sólo una parte de ella?

 

Si la Realidad es lo CONOCIDO, MÁS LO DESCONOCIDO, MÁS LO INCONOCIBLE, ¿qué estamos percibiendo de la realidad?, ¿qué nos estamos perdiendo?

 

Finalmente, si aceptamos que el hombre y sus circunstancias están inmersos en un proceso evolutivo, ¿no es posible que nuestros sentidos también evolucionen?

 

El estado actual de la Ciencia en lo que respecta a la percepción nos indica que cada uno de los sentidos es un trasductor que convierte las señales que recibe, en una señal eléctrica que es enviada al cerebro. El oído funciona como un micrófono. El ojo, como una perfecta cámara de video, y así todos.

Teóricamente, si tuviéramos la antena adecuada, podríamos VER en nuestro cerebro la emisión de Canal 7. Mientras leemos este libro, estamos inundados de señales radioeléctricas que llenan nuestra habitación y que fácilmente podemos captar, encendiendo el receptor de FM. La señal está en nuestro cuarto. De lo contrario, no funcionaría la radio. Pero nosotros no podemos percibirla directamente. ¡Cuántas señales estarán también en  nuestro cuarto, y no podemos percibirlas, porque no hemos sintonizado adecuadamente nuestra antenita!

 

El secreto es ESTAR ATENTO. Saber que hay cosas DESCONOCIDAS e INCONOCIBLES que son REALES y que estamos aprendiendo a captar, como parte de nuestro proceso de evolución.

 

Particularmente, en cada uno de nosotros, existe  un MAESTRO INTERNO que nos está hablando muy quedamente. Para escucharlo, sólo es necesario ESTAR ATENTO, MUY ATENTO.

Nuestro sistema perceptivo es la herramienta esencial de nuestro crecimiento evolutivo. Sólo está un poco oxidado, tapado por el exceso de ruido, de información inútil.

 

 

 

 

Aquí termina este capítulo. Quedan las siguientes hipótesis a investigar:

-         Somos la más compleja y perfecta expresión de la Vida que conocemos.

-         Estamos en un Universo en expansión.

-         Somos una especie que evoluciona hacia más altos niveles de conciencia.

-         Estamos tratando de dejar de vivir en borrador.

-         Somos los protagonistas esenciales del futuro.

-         Estamos inmersos en la hermosa aventura de la exploración de nuestro espacio interior.

-         Somos la chispa de una luz mayor.

-          Estamos en un mundo de polaridades, loco y genial, horrendo y bello, odioso y profundamente amoroso, que se eleva hacia la trascendencia de esas polaridades.

 

 


CAPÍTULO 2

 

¿PARA QUÉ ESTAMOS?

 

LA BÚSQUEDA DE SENTIDO

El hombre, desde pequeño, interroga y se interroga a sí mismo. La pregunta es, en cierto sentido, como un motor que nos impulsa hacia el crecimiento.

Una de las primeras cosas que nos cuestionamos es: ¿por qué?

Generalmente, damos poca importancia a estas preguntas tan relevantes que el niño comienza a hacer como signo de su crecimiento:

-         Mamá, ¿por qué yo no puedo ir?

-         Porque allí sólo van los grandes.

-         ¿Por qué sólo van los grandes?

-         Porque no es bueno que los niños vean ciertas cosas.

-         ¿Por qué  no es bueno que las veamos?... etc, etc

 

La inquietud del niño persistirá hasta que encuentre una respuesta que satisfaga su curiosidad. Con frecuencia sucede que, ignorantes de la importancia de nuestras respuestas, nos cansamos de responder, porque finalmente nos irrita esta curiosidad, desconociendo que es precisamente a través de estas preguntas y respuestas que el niño va formando su construcción mental de ciertos acontecimientos de su entorno.

 

Nos respondan o no, construiremos nuestra realidad basada  no sólo en estas contestaciones sino también en lo que observamos a nuestro alrededor: el comportamiento de nuestros padres, abuelos, amigos, maestros, la televisión, los vecinos, etc.

 

Seguiremos creciendo y en algún momento, habiendo adquirido mayor conciencia de nosotros mismos, nacerá otra pregunta que despertará nuestro interés, pero cuya respuesta no encontraremos nunca, porque tendrá respuestas diferentes a lo largo de nuestras vidas:

 

¿Para qué estamos?

 

Inmersos, como estamos, en un mundo regido por la ley de causa y efecto, a medida que tenemos más conciencia de nuestro ser y de las consecuencias de nuestros actos y decisiones, comenzaremos a preguntarnos sobre el sentido de nuestras vidas, el sentido de nuestra existencia.

 

La búsqueda de sentido es parte esencial de nuestro desarrollo. Talvez, preocupados como estamos por los problemas cotidianos, nos olvidamos de preguntar, pero en nuestro interior habita una voz que podemos aprender a escuchar, la cual, en pos de nuestro crecimiento, nos pregunta: ¿Cuál es el sentido de nuestra existencia?. ¿qué sentido tienen el esfuerzo, el sacrificio y el dolor humano?

 

El Dr. VIKTOR FRANKL, psiquiatra y escritor, en su libro EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO, relata su experiencia personal en un campo de concentración, vivencia a través de la cual descubre la LOGOTERAPIA, fruto de observar el comportamiento de aquellos que lo rodeaban y el suyo propio, en circunstancias límite. Es hermoso compartir, por medio de la lectura, sus vivencias. Un hombre en las peores condiciones de higiene, de alimento, conviviendo a diario con la muerte, maltratado física y psicológicamente, pero en medio de todo ese horror percibe una luz, una conexión. Es precisamente el amor por su mujer el que lo mantendrá vivo, sustentado en la esperanza de volver a verla.

 

Así descubre que el hombre, en condiciones límite, pede ser privado de todas las libertades, menos de una: “la libertad de elegir qué actitud tomar frente a una situación particular”. Él decide no rendirse y amar.

 

Con frecuencia el Dr. FRANKL pregunta a sus pacientes que se quejan de múltiples padecimientos “¿Por qué no se suicida?”. Intenta inferir de la respuesta qué es lo que ata al paciente a la vida: los hijos, el trabajo, quizás unos pocos recuerdos que no siempre son agradables. Si descubre esto, tal vez sea capaz de ayudarlo a superar su crisis.

 

Pareciera ser que resulta de vital importancia que aprendamos a escuchar esa voz dentro de nosotros e intentemos ser cada vez más conscientes de sus preguntas, porque estas preguntas encierran, en sus respuestas, nuestras verdaderas necesidades. A medida que encontramos las respuestas, descubrimos nuestro único y personal camino de crecimiento. Tal vez tropecemos e incluso suframos algunas caídas, pero estaremos caminando. Nadie puede recorrer nuestro camino del mismo modo que nadie puede alimentarse por uno. La elección es nuestra: podemos elegir silenciar esta voz y olvidar que alguna vez preguntamos algo, o podemos intentar escuchar y encontrar una respuesta, nuestra propia respuesta.

 

Es importante que sepamos que las respuestas de los demás pueden ser de alguna, poca o ninguna ayuda. Darse cuenta de ello es parte de nuestra tarea de indagación. Pero debemos tener en cuenta que cualquiera sea la ayuda, nunca será suficiente; todo aquello que no provenga de nuestro interior no será finalmente “nuestra” respuesta.

 

En un cuento se relata que había una vez una mujer joven de muy buena posición económica y social, a la que nada material le hacía falta. Su única aspiración era descubrir cuál era EL SENTIDO DE LA VIDA. Se reunió con los filósofos y sabios de la época y así supo que existía un maestro en el Tibet, que tenía la respuesta a su búsqueda. No escatimó esfuerzo ni dinero, y después de un largo viaje llegó hasta el monasterio en la cima de la montaña, donde vivía este maestro en condición muy humilde. Allí debió esperar varias semanas hasta ser recibida. Llegado el momento y conmovida por la presencia del maestro, le preguntó: -“Maestro, ¿cuál es el sentido de la vida?” Este sabio del Tibet meditó unos instantes y luego respondió seriamente: -“El sentido de la vida es el caldo de pollo”. Desconcertada, la mujer retornó a su mundo. Volvió a consultar a todos aquellos que podían de uno u otro modo a comprender tamaña respuesta;  finalmente, decidió retornar a la cima de la montaña, para ver nuevamente al maestro, puesto que la respuesta parecí desacertada. Cuando volvió a ser recibida por él, respetuosamente le dijo: -“Usted sabrá disculpar, pero he dialogado con filósofos, físicos, científicos, y todos ellos coinciden en que el sentido de la vida no puede ser el CALDO DE POLLO”, a lo que el sabio solamente contestó: -“Pero cómo, ¿no era el caldo de pollo?”

 

Nadie puede responder por nosotros, ni podemos dar a otro ninguna respuesta sobre el sentido de la vida; sólo podemos ayudarnos mutuamente a encontrar nuestro camino personal de elevación.

 

Somos seres maravillosos, capaces de realizar todo aquello que realmente deseemos; toda la vitalidad y toda la energía están dentro de nosotros, esperando. Están esperando por nuestro despertar, que nos demos cuenta de que no hemos nacido para hacerle los deberes a nadie; que nuestro instinto de plenitud no puede ser postergado, porque se nos está secando el corazón.

 

No es suficiente que pertenezcamos a un culto religioso, ni que nos afiliemos a un partido político. No se trata de tener éxito, ni de acumular; toda la energía que no fluye, enferma, ya se trate de alimento, de la sangre del amor o del dinero. No es simplemente tener para dar. ¿Cuál es la calidad de nuestro dar? Se debe SER y amarse y amar. El sentido de la vida en el Tercer Milenio no pasará por la ilusoria seguridad del acumular, sino por el fluyente acto de servir con amor. Es mucho más que la buena voluntad, es la VOLUNTAD AL BIEN, que implica un conocimiento e intuitivo de todo lo que somos y podemos llegar a ser: darnos cuenta de que somos parte de algo tan hermoso como es la Evolución; que es imposible que nos sintamos solos, porque la separación es una gran ilusión.

 

 Quén sino cada uno de nosotros puede preguntar, para descubrir el sentido de su vida. Quién que quiera realmente VIVIR puede dejar de preguntar: ¿Soy feliz?, porque si no soy feliz ¿qué puedo dar?, ¿a quién podría ayudar?, ¿qué puedo compartir?

Tal vez se pueda decir que ésta es una pregunta egoísta. Pero quizás ésta es la causa por la cual la humanidad padece lo que hoy percibimos. Por no permitir preguntarse y responderse y hacer el bien espontáneamente, el hombre se ha visto obligado a “hacer el bien, porque debía”, lo cual implicó represión. Toda represión de energía implica una agresión, que luego es equivocadamente canalizada.

 

Tenemos dirigentes frustrados, hombres cuya única aspiración es lograr un poquito más de poder, no para resolver nada, sino para durar en el poder; médicos que se especializan y pierden de vista el contexto de un paciente que es un ser humano, olvidando que tal vez sea más importante investigar qué origina la enfermedad que la enfermedad misma; maestros a quienes lo último que se les ocurre pensar es que la suya es una profesión sagrada y que en sus manos podría estar el futuro de amor, paz y evolución de la humanidad.

 

Es verdad que vivimos en un mundo caótico, que la satisfacción de las necesidades básicas no está resuelta, que hay dolor y hay hambre. Pues bien, démonos cuenta de esto también, aceptémoslo e intentemos resolverlo juntos. La negación del problema sólo logra incrementarlo. Hay que enfrentar la realidad, tomar conciencia tanto de lo hermoso de cada uno de nosotros como de lo caótico, hacer diariamente todo aquello que podamos, para resolver lo que está a nuestro alcance. Pero no perdamos la alegría de vivir.

Permitámonos ser felices. En la Nueva Era de ACUARIO, vivamos la MAGIA DEL AGUA,

LA

 

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A

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maginación

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Del H2O (AGUA)

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LOS VALORES DEL SER

El hombre, en su proceso evolutivo, ha tenido diferentes escalas de valores. No hace falta conocer mucho sobre la historia de la humanidad para darnos cuentas de que la escala de valores del hombre prehistórico difería sustancialmente de la nuestra. Para él su preocupación era la sobrevivencia en un medio hostil, ya que podía ser presa de las bestias, en cualquier momento; necesitaba conseguir alimentos y escapar. Esos eran sus valores fundamentales.

 

Ha corrido mucho agua bajo el puente desde entonces y si bien la supervivencia y los alimentos continúan integrando la escala de nuestros valores, hemos alcanzado un nivel de desarrollo y complejidad que nos ha permitido superar ampliamente nuestra capacidad de realización, a punto tal que hemos evolucionado de tribus a sociedades y naciones y contamos hoy incluso con las Naciones Unidas. El hombre, por instinto, intelecto o intuición (esta última en desarrollo actualmente), ha ido evolucionando hacia lo grupal, respuesta ésta que le ha facilitado en gran medida la satisfacción de las necesidades básicas (alimento, casa, vestimenta), permitiendo así que su escala de valores se elevara en pos de metas tales como: amor, bondad, unidad, belleza, verdad, etcétera.

 

Nuestra escala de valores está determinada, en gran parte, por el nivel de conciencia en el cual nos encontremos; cada salto evolutivo o de crecimiento acarrea un cambio de los valores que perseguimos y del sentido de nuestra vida. Esto no significa, de ningún modo, que el cambio provoque la abolición de los valores que teníamos (aunque ello puede suceder en algunos casos), sino su trascendencia, es decir, un nuevo modo de ver la realidad que es siempre incluyente.

 

Por ejemplo, en una sociedad, los individuos pueden respetar el autoritarismo como valor esencial o pueden, deseosos de libertad y sabiduría, haber descubierto la existencia del Maestro Interno. Esto no significa que el individuo sea un inadaptado y vaya a perder el respeto por el entorno (aunque pudiera parecer así), sino que ha trascendido una autoridad externa (a la que continúa respetando) por una autoridad interna, que lo guiará hacia su desarrollo individual, de mayor plenitud.

 

 

Los valores pueden observarse desde el punto de vista social (o grupal) o individual. Siempre los cambios son a partir del individuo, pero paulatinamente van transfiriéndose al grupo, en un interminable camino hacia el crecimiento de la humanidad toda. Las transformaciones se van facilitando cuando es mayor el número de personas que comprende.

 

 

 

En la actualidad, valores que por siglos fueron abandonados al arbitrio de los distintos grupos filosóficos y religiosos (verdad, bondad, belleza, etc) son materia de estudio de matemáticos, físicos, médicos, psicólogos, etc., quienes los descubren por los efectos que produce la existencia del valor en sí, no como expresión de la fe o la voluntad de creer, sino como resultado del curso de sus investigaciones específicas.

 

 

 

Abraham MASLOW fue un famoso psicólogo norteamericano, a quien se recuerda como hombre que trabajó duramente,, transformando su experiencia y aprendizaje personal en una nueva forma de pensar sobre la psicología. Conformó una teoría  de la realización humana, tomando como base a personas a las que llama autorrealizadoras. Ha estudiado la distinta percepción que tienen de los hechos, su actitud general ante la vida, su búsqueda de Ser (en lugar de Llegar a ser o convertirse en algo), su conexión con valores diferentes de los de su entorno. Presenta como hipótesis que estas personas se distinguen por su creatividad, porque se manifiestan felices, complacidas con lo que tienen, llenas de proyectos y satisfechas, comparten ciertos valores que ha dado en llamar VALORES “B” (being) o VALORES DEL SER, cuya falta produciría patologías específicas. A continuación transcribimos un resumen de la tabla que aparece en su libro póstumo, LA PERSONALIDAD CREADORA.

 


LOS VALORES “B” Y LAS METAPATOLOGIAS ESPECIFICAS

 

VALOR “B”

PRIVACION PATOGENA

genera

METAPATOLOGIA

 

VERDAD

Deshonestidad

Incredulidad

Desconfianza

Cinismo

BONDAD

Maldad

Egoísmo extremo

Odio, repulsión

BELLEZA

Fealdad

Vulgaridad

Fatiga

Pérdida del gusto

UNIDAD

Separatividad

Desintegración

INTEGRIDAD

Dicotomía blanco/negro

Todo es duelo

Todo es guerra

Todo es conflicto

VIDA/PROCESO

Mecanización

Falta de vida

Robotización

Vacío, aburrimiento

UNICIDAD

Igualdad, uniformidad

No hay individualidad

Siento que soy anónimo

No soy necesario

PERFECCIÓN

Imperfección

Desaliento

Desesperación

Nada porqué trabajar

NECESIDAD

Accidente, ocasión

Caos

Imprevisto

Pérdida de seguridad

JUSTICIA

Injusticia

Inseguridad  -  Rabia

El mundo es una jungla

SIMPLICIDAD

Complejidad

Confusión

Pérdida de orientación

RIQUEZA

Pobreza

Depresión, malestar

Pérdida de interés

FACILIDAD

Esfuerzo

Fatiga, tensión

Torpeza, rigidez

CARACTER LUDICO

Falta de humor

Depresión

Pérdida del entusiasmo

AUTOSUFICIENCIA

Contingencia

Dependencia de otro

Es su responsabilidad

SIGNIFICADO

Sin sentido

Desorientación

La vida no tiene sentido

CONSUMACION

No consumación

Desesperación

Sensación de esfuerzo

No vale la pena

ORDEN

Desorden

Cansancio

Inseguridad, tensión

Necesidad de vigilancia

 


MASLOW muere sin concluir su tesis. Nos ha dejado la hermosa tarea de continuar su investigación no sólo en el orden individual sino también en el social, es decir, en los grupos que nos rodean: familiares, amigos, compañeros de trabajo.

 

Observar y observarnos. ¿Qué nos impulsa? ¿Por qué hicimos tal o cual cosa? ¿Qué hace que me sienta o nos sintamos tan bien? ¿Qué hace que me sienta o nos sintamos mal? ¿Podría haber sido de otro modo? Estas son algunas de las múltiples cosas que nos ayudarán a descubrir cuál es el camino que estamos transitando, porque finalmente, como señala Castaneda a través de Don Juan, “todos los caminos son iguales, no conducen a ninguna parte; lo importante es que nos demos cuenta si nuestro camino tiene corazón. Si tiene corazón, vale la pena.”

 

¿Y si no tuviera corazón? Pues bien, revisemos nuestros valores. Tal vez hemos perdido el significado o somos demasiado complejos y mecanizados o no somos en verdad honestos con nosotros mismos o nuestro modelo de perfección no es realmente “el nuestro” o, aunque sentimos que estamos unidos, en realidad simplemente estamos juntos. Infinitas posibilidades de confusión, pero también infinitas posibilidades de transformación y de cambios con elevación, en cada instante de nuestras vidas.

 

LA AUTORREALIZACIÓN

Lo primero que se nos ocurrió pensar es que, al hablar de los Valores del Ser, este asunto en apariencia tan claro de la autorrealización quedaba sobreentendido. Sin embargo, finalmente creímos conveniente dedicarle algunos comentarios más específicos, porque aunque como hemos dicho parece claro, en realidad es un estado en la vida del hombre de mucha confusión. Al pensar en la AUTORREALIZACIÓN, el individuo tiene que pensar en sí mismo; por lo general la sociedad entiende esto como un hecho muy egoísta, o que puede ser peligroso, en muchas circunstancias. Entonces, el individuo se enfrenta a la dicotomía de “aquello que debe hacer” (lo que Fritz Perls llama DEBEÍSMO) o “aquello que quiere hacer”.

 

El medio espera de nosotros que hagamos ciertas cosas; en la medida en que las hagamos seremos aceptados. Por ejemplo, “si tomo toda la sopa, mamá me premiará y podré ir a jugar” o “si soy puntual, mi jefe me tendrá en cuenta” o “si no falto a la escuela, podré ser abanderado”, etc. Todo esto nos está diciendo: “SI HACES LO QUE ‘DEBES’ (lo que queremos que hagas) SERÁS GRATIFICADO”.

 

Cuánto más sencillo hubiese sido para nosotros si en lugar de obligarnos a tomar la sopa, hubieran respetado que ¡no teníamos hambre!

 

Es natural que busquemos gratificaciones y hemos aprendido que dependen, en gran medida, de nuestros comportamientos. Sin embargo, sería de esperar que aprendamos también que existen distintas formas de gratificarnos. Podríamos buscar  gratificarnos complaciendo a los demás, sin ocuparnos de nosotros mismos; podemos gratificarnos compadeciéndonos sólo de nosotros mismos, sin importarnos los demás; podemos dañar a los demás en busca de nuestra gratificación; podemos buscar que, al gratificarnos, también beneficiemos a otros; podemos incluso gratificarnos sin buscar ni hacer nada, sólo conectándonos con la plenitud del Ser.

 

Sería deseable que, a cierta edad, dejáramos de andar por el mundo como niños, haciendo lo que otros esperan que hagamos.

 

Cuanto más maduros y autorrealizados, menos dificultad tendremos en permitirnos la gratificación, sin necesidad de “pagar” o “hacer” nada que otros deseen. Es posible que, con el tiempo, descubramos que al hacer algo por mí, algo que verdaderamente quiero, beneficio finalmente a todo mi entorno. Y al decir “verdaderamente”, desparece de inmediato cualquier daño cierto que pueda hacer a un tercero, porque en ese caso no habría gratificación interior en verdad.

 

La psicología sostuvo, a partir de Freud, que dentro del hombre coexisten dos fuerzas antagónicas: la pulsión de vida, su esencia buena, y la pulsión de muerte, su faz perversa. La sociedad en general entendió que a esta esencia “mala” debía combatírsela y que el mejor modo de evitar los desvíos era la búsqueda de la mayor adaptación del individuo. Sin embargo, ahora sabemos que dentro del hombre existe un ser hermoso y bondadoso, al cual no tenemos por qué temer; es más, deberíamos aprender a escucharlo, porque es el único capaz de guiarnos a nuestra verdadera autorrealización.

 

No tenemos por qué temer a nuestros deseos e impulsos naturales. No necesitamos modelos externos para copiar. Estamos capacitados para crecer, a partir de nuestro ser interior. Podemos llegar mucho más allá de la gratificación de los otros e incluso de nuestra propia gratificación. Podemos encaminarnos hacia los Valores del Ser. Aspirar, respondiendo a nuestro Maestro Interno, a una vida sencilla en comunión con todos, en el amor.

Un hombre autorrealizado no es simplemente un buen hijo o un buen padre, ni una mujer autorrealizada es una buena amiga o una buena profesional. Un hombre o una mujer autorrealizados son todo esto y mucho más. Son seres sensibles a la belleza y a la naturaleza, por lo tanto las respetan y protegen. Son seres que perciben todo como sagrado. Todo tiene derecho a existir y es tratado en consecuencia. Tienen facilidad para hablar normal y conscientemente, porque hablan el lenguaje del Ser y se comunican naturalmente. Son holistas: la humanidad y el Cosmos son uno. Han trascendido en cierto grado la personalidad, el ego, el yo. Se hacen querer e inspiran respeto. Son capaces de innovar y descubrir lo nuevo. Son personas alegres, que transmiten paz. Están satisfechas y parecen no necesitar nada más. No tienen miedo y se deslizan por la vida con inofensividad. Son altamente creativos. No se dejan arrastrar por el pesimismo y, como el ave fénix, renacen de sus cenizas. No se preocupan por el éxito. Tienen un profundo sentido de justicia.  Están conectados Aquí y Ahora.

 

Finalmente, la Autorrealización culmina en la Experiencia Cumbre, la experiencia de no necesitar nada más, de que todo está bien; una experiencia de conexión y de profundo gozo. Abraham MASLOW la define como “lo que sentimos, y tal vez sabemos, cuando alcanzamos una auténtica cota como seres humanos. No sabemos cómo se llega a alcanzar una experiencia cumbre, sólo sabemos que es como el arco iris: aparece y desaparece y no se lo puede olvidar. Es la toma de conciencia de que lo que debería ser es, de una forma que no requiere anhelos ni evoca tensión. Dice a los hombres algo acerca de sí mismos y acerca del mundo, que es la misma verdad: es individualidad libre de aislamiento.”

 

De esto se trata cuando hablamos de AUTORREALIZACIÓN. De seres que conocen la felicidad, que viven en la sabiduría de la inseguridad, seres gozosos e inofensivos, libres y desapegados.

 

La propuesta es sencillamente maravillosa.

 

La decisión es nuestra.

 

La posibilidad: REENCONTRARNOS CON LA PLENITUD DEL SER.

 


CAPÍTULO 3

 

¿POR QUÉ MORIMOS?

 

¿QUÉ MUERE?

“Háblame de mí mismo. Es lo único que me interesa”, dice Guy Béart, citado por HUBERT REEVES en su último libro “LA HORA DE EMBRIAGARSE.¿Tiene sentido el Universo?”

 

A estas alturas, ya nos dimos cuenta que hablar de cualquier ser humano es hablar de uno mismo. Son muchas más las similitudes esenciales que nos unen, que las banalidades personales que nos dividen.

 

Pero volviendo a REEVES, canadiense, doctor en astrofísica nuclear, diremos que es famoso por sus libros de divulgación científica, entre los cuales “PACIENCIA EN EL AZUL DEL CIELO” merece una lectura especialmente atenta. REEVES habla de la Pirámide de la complejidad, para referirse  a la organización de la materia.

 

Define el proceso evolutivo por medio del principio de complejidad:

 

 

 

 

El Universo posee, desde los tiempos más alejados accesibles a nuestra exploración, las propiedades requeridas para llevar a la materia a ascender los peldaños de la complejidad. La absorción o emisión de energía hace que los sistemas se deslicen de un estado a otro. Cuando la irradiación de energía se interrumpe, el átomo vuelve a su estado fundamental. En ese sentido, los sistemas de la parte baja de la escala de complejidad son inmortales”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 


Continuaremos este razonamiento científico claro y lo aplicaremos al hombre, uno de los más complejos sistemas que conocemos. Previamente, debemos tener presente la equivalencia entre materia y energía, demostrada por EINSTEIN. Todo es energía. Un hombre maduro integra, por lo que sabemos hasta ahora, cuatro niveles de complejidad yuxtapuestos, a lo largo de su evolución:

 

 


 


Este enfoque de la realidad científica del hombre nos lleva a plantearnos muchas preguntas nuevas: ¿cuántos planos posibles de evolución hay? Si el hombre es un conjunto complejo de energías organizadas, ¿qué pasa en cada plano con los distintos tipos de energía, cuando morimos?

 

Esta última pregunta tiene respuestas claras, en dos campos concretos:

 

a)    Científicamente, está probado que una onda radioeléctrica (por ejemplo una señal de TV) irradiada en el espacio exterior, NO MUERE NUNCA. Vagará por la inmensidad del Cosmos, hasta ser absorbida en alguna lejana galaxia. Esta es la razón por la que el hombre construye gigantescos radiotelescopios, en espera de recibir señales inteligentes desde algún sitio del UNIVERSO.

Se sabe, además, que nuestro plano sensorial se reduce a un conjunto de señales eléctricas que viajan por todo el cuerpo. Estamos hablando entonces de un sistema energético aparentemente distinto del que constituye el plano físico, quizás con mayor capacidad de conservación de su estructura compleja.

 

b)    Del campo de la religión, sabemos que el alma es inmortal. El único problema que tenemos con esto es que:

PRIMERO: no lo creemos, y

SEGUNDO: nuestra educación divisionista nos impide vincular conocimientos científicos con los religiosos o místicos y viceversa. Pero esas divisiones arbitrarias sólo existen en la mente de algunos hombres. La REALIDAD de la VIDA  es UNICA y en ese sentido están trabajando algunos científicos actuales.

 

Si proseguimos el razonamiento con las herramientas que nos proporcionan la Ciencia y la Religión – que por otra parte coinciden a los efectos de este planteo – podemos imaginar que el hombre, como conjunto energético coherente, es PARCIALMENTE INMORTAL, o si prefieren, PARCIALMENTE MORTAL. Tenemos la seguridad, por la experiencia cotidiana, de la muerte del cuerpo físico, pero desconocemos lo que ocurre con el hombre en el resto de los planos que lo integran. También sabemos, por experiencia personal, que ese cuerpo muerto NO ES  el ser querido que nos abandonó.

 

Esto contesta a la primera pregunta: ¿Qué muere?  Los invitamos a seguir investigando juntos.

 

 

 

EL TEMOR A LA MUERTE

El temor a la muerte es un problema de estricta raíz cultural. Existen pueblos que festejan la muerte de un ser querido. Deberíamos ver la película SUEÑOS , de Akira Kurosawa, obra maestra del cineasta japonés, que nos lleva a pasear por la Vida en el último sueño del filme, llamado La Aldea de los Molinos de Agua. El río, siempre presente en la imagen, simboliza a la vida fluyente, dadora de alimentos y de energía. Cuando se termina el diálogo entre el joven que llega, indagando, y el anciano que le cuenta todo lo que uno quiso saber y nunca se atrevió a preguntar, el anciano se acicala y se prepara para despedir, con alegría y música, a una anciana ex - amante que había pasado a mejor vida ese mismo día... y con la imagen de las claras aguas del río eterno, termina una película memorable.

 

En Occidente, le tememos a la muerte, porque nos hemos convertido en adoradores incondicionales  de una ciencia estrictamente materialista. Sólo es “verdadero” lo “científicamente comprobado”.

 

La Verdad, el Amor y la Muerte pertenecen al lenguaje de lo religioso, que está debidamente custodiado por expertos. No son parte de lo cotidiano. Y si bien nos enseñaron que el alma es eterna, también nos dijeron que las probabilidades de terminar asados en el infierno  por toda la eternidad eran terriblemente altas. Lo cual genera el temor a la muerte. Y como nuestra mente tiene mecanismos de defensa notables, lo que hace es “borrar” lo que teme. De la muerte no se habla. Cuanto menos se sepa es mejor. Con lo cual no nos preparamos para la muerte. Y cuando viene, nos horroriza. La muerte es el único hecho que podemos predecir con absoluta seguridad y, sin embargo, la mayoría de nosotros se rehúsa a considerarlo, hasta que lo enfrentamos de un modo inminente y personal.

 

Entonces, reaccionamos de muy distintas formas. Algunos, con un sentimiento de autocompasión, nos preocupamos tanto por lo que dejamos, por lo que termina, por abandonar todo lo que acumulamos, que el verdadero significado de ese futuro inevitable no nos llama la atención.

 

Otros la enfrentamos con valor y encaramos lo inevitable, porque no podemos hacer nada más.

 

Y otros, como decíamos antes, “borramos” todo, nos rehusamos a considerar en absoluto la posibilidad de la muerte, hasta llegar a un estado donde el pensamiento de la muerte es rechazado por la conciencia, de modo que cuando se presenta, nos toma por sorpresa.

 

Pero la muerte puede ser más que todas esas cosas y también puede enfrentársela de otro modo.

Puede tener cabida en nuestra vida y en nuestro pensamiento y podemos prepararnos para ella.

Finalmente, por encima de lo cultural, podemos decir que el temor a la muerte se funda en el amor a la vida, el instinto más arraigado de la naturaleza humana.

 

Pero el hombre es más que su naturaleza instintiva. Como habíamos visto en el punto anterior, la Ciencia reconoce que nada se pierde. Por otra parte, la eterna supervivencia es considerada universalmente como una verdad en el campo de la Religión.

 

A la luz de este comienzo, analicemos las distintas teorías que ha conocido el hombre, a lo largo de su evolución. De ellas, las tres principales son.

 

a)  la solución estrictamente materialista: después de la muerte, ya no existe nada.

b)  La teoría de la inmortalidad condicionada, de la cual hay dos vertientes. La de aquellos que sostienen que sólo los que logran un estado perceptivo particular acceden a la inmortalidad. Y la del cristianismo, que proclama un largo futuro pero ningún pasado; un futuro que depende totalmente de nuestras accione, en el actual episodio de vida.

c)  La teoría de la reencarnación, que postula el origen espiritual del hombre, un descenso a la materia, un ascenso por medio de las constantes encarnaciones, hasta que se logra la expresión perfecta de la conciencia espiritual interna, según puede verse en la figura 3.

 

Tales son las principales soluciones a los problemas de la inmortalidad y de la supervivencia del alma humana, que aspiran a responder la eterna pregunta del corazón humano: ¿Por qué morimos?

 

Podemos quedarnos en el temor a la muerte o podemos seguir indagando. ¿Qué prefieren?

 

 

 

 


 

 

LA MUERTE: UNA GRAN AVENTURA

La muerte, para el hombre medio, es un fin desastroso, pues implica la terminación de todas las relaciones humanas, la ruptura de todos los símbolos de amor y afecto y el tránsito involuntario y disconforme hacia lo desconocido y lo temido.

 

 

 

 

 

 

 

Pero la muerte, si pudiéramos darnos cuenta, es una de las actividades que más hemos practicado. Hemos muerto muchas veces y moriremos muchas más. Esto es absolutamente cierto, si vemos que la muerte es esencialmente, una cuestión de CONCIENCIA. En cierto momento, estamos conscientes en el PLANO FÍSICO; en otro, nos retraemos a otro plano y estamos allí activamente conscientes. Un ejemplo concreto, cotidiano, es el sueño. Olvidamos, por lo general, que todas las noches durante las horas de sueño, morimos en lo que respecta al plano físico, y vivimos y actuamos en otro lugar.

 

En la medida en que nuestra conciencia se identifique sólo con nuestro cuerpo, la muerte continuará provocándonos su antiguo terror.

 

Es posible pensar en la muy probable capacidad para enfocar nuestra conciencia y percepción en otros planos del Ser, en cuyo caso la muerte podría tener otro significado para el hombre.

 

Por ejemplo, podemos imaginarnos, sin temor de parecer exagerados y a la luz de estos nuevos enfoques científicos, que la muerte no existe. Que sólo es la entrada en una vida más plena. Que para el ciudadano común y bueno, la muerte es la continuidad, en su conciencia, del proceso de la vida. Que su conciencia y sentido de percepción son los mismos e invariables. Que cuando muere, no percibe mucha diferencia, está bien cuidado y casi ni se da cuenta de que ha pasado por la muerte. Todo esto está de acuerdo, como posibilidad científica, con las nuevas tendencias del pensamiento humano.

 

¡Imagínense el cambio que se produciría en la conciencia humana, si la muerte fuera considerada un mero acto de abandonar conscientemente la forma!   ¡Se terminaría el temor a la muerte!

 

Con él, probablemente se esfumarían todos los otros miedos y el odio.

 

Y el hombre podría vivir en el Amor.

 

¿Y si así fuera? ¿No sería una gran aventura, la muerte?

 

LA BÚSQUEDA DE SEGURIDAD

Probablemente, la incesante búsqueda de seguridad esté originada en el miedo a la muerte. Entonces, hacemos lo imposible por lograr el bronce. Ya está.

O acumulamos bienes. ¿Para quién, si las mortajas no tienen bolsillos? ¡Para nuestros hijos! (¿Les preguntamos si a ellos les interesan?)

La cuestión es salvarse (¿de qué, o de quién?)

 

Luchamos así hasta el infarto, con los ojos cerrados y las uñas clavadas en nuestras magras posesiones, mientras a nuestro alrededor circula siempre, majestuosamente, LA TOTALIDAD INTACTA DE LA VIDA, sin que tengamos la más mínima posibilidad de enterarnos, porque estamos peleando y con MIEDO.

El MIEDO es el más terrible derroche de energía que cometemos en la vida.

Gastamos toda la energía en MANTENIMIENTO, en lugar de destinarla a la CREACIÓN, porque tenemos MIEDO. No sabemos fluir.

 

El temor nos desconecta de la vida. Nos convertimos en insaciables PEDIDORES.

El eterno PEDIDOR (de cosas de seguridad, de afecto) está vacío, pide porque le falta, porque no tiene. O cree que no tiene. Está desconectado de su fuente de energía. Ha perdido el sentido de su existencia. Está en un nivel energético bajo, conectado con energía de baja calidad. Expresa mucho más sus aspectos animales que sus aspectos divinos. El PEDIDOR es un ser que tiene MIEDO.

 

El PEDIDOR es un esclavizador de sí mismo y de otros.

Pero observamos que también hay seres DADORES.

Los DADORES están seguros. ¿De qué? DE SÍ MISMOS.

No necesitan de la seguridad externa. No tienen MIEDO. Tienen seguridad interior. Gozan de la seguridad espiritual. Están siempre ENTUSIASMADOS. (en-theos = dios adentro).

Están conectados con otro nivel de energía.

EL DADOR ESTÁ LLENO, PLENO DE PLENITUD.

Está conectado con la Vida. El DADOR es liberador de sí mismo y de otros.

Si pudiéramos eliminar el MIEDO, nos convertiríamos en DADORES.

 

 


LA SABIDURÍA DE LA INSEGURIDAD

Si tuviéramos la seguridad absoluta de lo que nos va a pasar en cada instante en el futuro, la vida sería insoportable.

La inseguridad o la incertidumbre, si uno realmente pudiera percibirlo, es un enorme regalo que surge de la riqueza inconmensurable de la Vida.

Cuando uno está atento, sin miedo y abierto a lo que acontezca, cada día puede ser maravilloso. En esta visión de la vida no existe la rutina.

 

Pero para eso, hay que investigar otras dimensiones de nuestra realidad.

 

Deberíamos aprender a vivir en la incertidumbre, sin enloquecer.

Abandonar la lucha estéril. WU-WEI. TODO ESTÁ BIEN.

Aprender a aprender del dolor.

 

Saber que hay un tiempo para el dolor y un tiempo para el gozo y que deberíamos estar preparados para ambos.

 

Si dentro nuestro arde una chispa divina, ¿por qué temer a la muerte?

Si no le temiéramos a la muerte, podríamos aprender a dejar de temar a cualquier otra cosa.

Si no tuviéramos tanto miedo, podríamos dejar de odiar.

Si dejáramos de odiar, podríamos aprender a vivir en el AMOR.

 

La incertidumbre y la inseguridad deberían incentivar en nosotros el ansia de indagar más sobre el AMOR.

¿Cómo empezar la investigación.

 

LA QUEJA. AQUÍ Y AHORA

Una hipótesis posible para comenzar la investigación personal sobre el Amor sería abandonar la queja.

La queja es otro imperdonable derroche de energía.

 

Qué hacer con lo que tenemos, no con lo que nos falta.

 

Lo que tenemos es todo cuanto necesitamos.

 

Si logramos abandonar la queja, es posible comenzar a ESTA ATENTO.

Si estamos atentos, podemos empezar la indagación AQUÍ y AHORA. No hay otro lugar posible, ni otro tiempo para el hombre, que AQUÍ y AHORA. El pasado no existe y el futuro sólo es una proyección ilusoria del pasado.

¿Por dónde comenzar a investigar?

 

 

CAPÍTULO 4

 

LA EXPLORACIÓN DEL ESPACIO INTERIOR

 

La Verdad está en nosotros;

no surge de cosas externas, tal como se cree;

existe un recóndito centro en todos,

donde la Verdad mora en toda su plenitud;

muro sobre muro la carne nos circunda.

 

...y saber,

 

consiste más bien en abrir un camino

por donde pueda evadirse

el aprisionado esplendor,

en lugar de entrar para obtener luz,

que se supone está afuera.

 

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“Paracelsus”

 

UNO Y UNO MISMO

Una primera lectura de las palabras “uno y uno mismo” podría llevarnos a pensar que se trata de la locura; porque si hablamos de un desdoblamiento de la personalidad, una deducción lógica debiera conducirnos a la esquizofrenia.

 

Sin embargo, tal vez podríamos aceptar la hipótesis de que, en cierto modo, somos todos esquizofrénicos y un poco locos, razón que podría llegar a explicar por qué somos todos o casi todos tan desdichados. Si aceptáramos nuestra locura y nos diéramos cuenta de que estamos divididos, comenzaríamos a curarnos.

 

¿Qué es precisamente lo que queremos significar cuando hablamos de UNO y UNO MISMO?

 

UNO es la persona social que inventamos, el “adaptadito”. Uno es el que nos lleva a una fiesta aunque no tengamos ganas. Uno es el que sigue cierta carrera universitaria, porque le gusta a papá o a mamá. El que se casa porque todos lo hacen. El que continúa trabajando en la misma oficina, aunque no se siente conforme con su tare, ni con lo que le pagan, ni con el jefe, ni consigo mismo, pero como debe alimentarse o alimentar a su familia...

 

UNO MISMO es precisamente el que nos dice  que no quiere ir a la fiesta, el que siente que tal vez esa profesión no sea para él, el que en realidad se detiene a preguntarse por qué se va  a casar, el que por las mañanas nos retiene en la cama haciendo que lleguemos tarde a trabajar, porque en verdad a él ese trabajo no le gusta...

 

A veces, a UNO MISMO lo hemos reprimido tanto, que ya no podemos diferenciarlo de UNO.

 

“Es que no existe ningún UNO”, decimos, “soy yo, lo que quiero ser, hago todo lo que quiero y todo lo que debo”.

 

Entonces, ¿por qué no somos felices?, ¿por qué vamos por la vida quejándonos de todo, como si todo nos molestara? ¿por qué vivir en la cultura de la queja, en lugar de la del gozo?

 

¿No será que hemos acallado totalmente a UNO MISMO, a tal punto que ya ni siquiera reconocemos su existencia, que ya ni siquiera nos damos cuenta de qué es lo que nos hace felices? ¿sabremos qué es lo que verdaderamente nos proporciona paz, gozo?

 

No nos asustemos. A UNO MISMO podremos acallarlo, pero nunca vamos a poder destruirlo. Él existe por excelencia. En realidad, sólo UNO MISMO existe. UNO es una creación nuestra. Por lo tanto, sólo tenemos que volver a escucharlo, hacernos su amigo, hacernos amigos de nosotros mismos.

 

A pesar de la “tele”, de las drogas mentales, emocionales y físicas, en cada uno de nosotros la vida está intacta. Cada uno es un ser UNICO E IRREPETIBLE. Tu uña del dedo pulgar de la mano derecha es única. No existe otra igual entre los seis mil millones de habitantes del planeta.

 

LA VIDA ESTÁ INTACTA Y ES INFINITAMENTE RICA.

 

Sin esfuerzo, crece la rosa más bella.

Así también, nosotros podemos realizar nuestro destino, deslizándonos sin esfuerzo, con amor.

El secreto es simple: DARSE CUENTA. Para lo cual sólo hay que ESTAR ATENTO.

 

La buena vida es la correcta relación de nuestro ser con la Totalidad de la Vida. Con lo conocido, lo desconocido y lo inconocible, que constituyen la Totalidad de la Vida.

 

Cuando uno se acerca con atención y sensibilidad a aquellos lugares, como los de actual Europa, que han alcanzado el ideal de esta sociedad materialista, percibe con claridad cómo la solución del problema económico no implica que automáticamente se resuelva el problema del Hombre, de cada hombre, pues continúa experimentando el vacío de sentido de su vida, materialmente perfecta y segura. ¿Por qué se sigue experimentando ese vacío de sentido?

 

Porque la vida es un fluir continuo

     y hemos sido educados para aferrarnos.

Porue la vida es relación

     y hemos sido educados para la lucha

Porque la vida es dar

     y hemos sido educados para acumular

Porque la vida es Amor y Unión

     y hemos sido educados para el odio y la separación

Porque la vida es la Totalidad

y hemos sido educados para creer que la pequeña parte que conocemos es el Todo.

 

Quizás debiéramos cambiar el dogma por la duda, la búsqueda en el exterior por la indagación de lo interior, la carrera en pos del logro de la seguridad, por el aprecio al Cambio.

 

Somos seres valiosos, únicos, irrepetibles, que estamos aprendiendo a vivir de otro modo.

No está todo dicho. No está todo hecho. Y es de extrema importancia todo cuanto hagamos. Empezando por UNO MISMO. Porque si no hay un buen UNO MISMO, no habrá ningún otro.

 

Nadie puede alimentarse por mí; yo no puedo comer por otros.

Nadie puede cambiarme; yo no puedo cambiar  a otros.

Nadie puede amar por mí; yo no puedo amar por otro.

La decisión la tiene UNO MISMO. ¿Qué hacer?

En principio, sería necesario desterrar para siempre el pecado de ACIDIA, que consiste en saber qué es bueno para nosotros, y no hacerlo. ¿Por qué? Recurriremos a un breve poema, que puede ayudarnos a responder esta pregunta.

 

COARTADA

 

Se secarán.

¿Para qué plantar?

 

Olvidarán.

¿Para qué hablar?

 

Terminará.

¿Para qué comenzar?

 

SUSAN M. CAMPBELL

 

 

 

 

 

 

EL AUTOCONOCIMIENTO

¿Cómo podemos resolver este dilema entre UNO y UNO MISMO?

Quizás el camino pase por dar lugar al autoconocimiento.

Para ello hace falta dedicarnos un poco de tiempo, aprender a ser sinceros con nosotros mismos, estar atentos a las señales y, finalmente, actuar.

 

Por lo general, estamos atentos a las señales, pero ¿a qué señales?

 

Si del autoconocimiento se trata, quizás debiéramos darnos permiso para estar atentos a nosotros mismos y a nuestras señales internas. Mirando hacia fuera, por supuesto, para conocer nuestro entorno y conectarnos con la realidad que nos rodea, pero simultáneamente, mirando hacia adentro, conectados con UNO MISMO.

 

Para el autoconocimiento, quizás debiéramos aceptar que tenemos miedo, que no somos perfectos, no estamos adecuadamente educados, no sabemos amar, no sabemos escuchar, nos asustan y duelen muchas cosas. Quizás debiéramos empezar a hacernos amigos de la inseguridad, de la humildad, del niño que tenemos dentro, del niño que el otro tiene dentro, de la ternura...

 

Quizás debiéramos abandonar los “debo” de nuestra vida, por algunos, aunque más no sea algunos, de los “quiero” que tenemos adentro.

Quizás debiéramos dejar de buscar afuera, para indagar dentro de nosotros...

Y finalmente, quizás, si hemos estado atentos, si nos hemos dedicado tiempo a nosotros mismos, si hemos estado aprendiendo a ser sinceros y hemos descubierto algunas señales, entonces, tal vez, aparecerá el DARSE CUENTA, como una lámpara que se enciende, algo que de pronto nos permite Ver. Y éste será el comienzo del AUTOCONOCIMIENTO, del conocimiento de nuestro verdadero Ser.

Entonces comenzaremos a actuar casi sin dudar, porque cuando se produce el autoconocimiento, cuando estamos realmente conectados, no hay elección: empezamos a SABER qué es lo que tenemos que hacer.

 

LA INTUICIÓN

Hemos llegado aquí a un tema muy interesante, del cual conocemos muy poco. El hombre se ha familiarizado tanto con la idea de que posee una mente y ha sido inducido a valorar el intelecto a tal punto, que para muchos, el logro de la capacidad intelectual constituye la culminación de la evolución.

 

Resulta interesante observar que el término INTUICIÖN ha sido ignorado en muchos libros de psicología y también, frecuentemente, por los más grandes hombres en este campo. La intuición no ha sido reconocida tal vez porque es un proceso que escapa al triple mecanismo (mental, sensorio y físico) que denominamos ser humano.

 

Para comenzar, a la intuición podemos definirla como captación directa de la verdad, sin intervención de la facultad razonadora o de cualquier otro proceso conocido del intelecto. Es  una aprehensión sin intervención de los sentidos, o si se quiere, con la participación de todos los sentidos simultáneamente. Es el surgimiento en la conciencia, de alguna verdad o belleza nunca sentida. No procede del subconciente, ni de la memoria racial o individual acumulada, sino que desciende directamente a la mente, de algo que podríamos denominar superconciencia o alma.

Todas las soluciones repentinas de problemas aparentemente insolubles y un gran número de invenciones revolucionarias caen dentro de la categorái de la intuición.

 

El Padre MARECHAL (“Estudios en Psicología de los Místicos”) define la percepción intuitiva como “la asimilación directa del objeto, por la facultad conocedora. Todo conocimiento es en cierto modo una asimilación; la intuición es una asimilación inmediata, sin un intermediario interpuesto objetivamente; es el único acto por el cual la facultad conocedora se modela a sí misma; es, si se quiere, la línea común de contacto entre el conocedor y el objeto.”

 

El Dr. DIBBLE la define claramente, cuando dice: “ lo que la sensación es a los sentidos, la intuición es al pensamiento” Cita al Dr. JUNG, cuando expresa que es un proceso mental extraconsciente, del que de vez en cuando nos damos cuenta, vagamente. Por fin, resume: “he llegado a la etapa de aceptar definidamente la existencia de dos órganos distintos de la inteligencia en los seres humanos: el tálamo, asiento de la inteligencia, y la corteza cerebral, asiento de las facultades afines, el intelecto y la intuición”.

 

Del mismo modo que el hombre trascendió – en su camino de evolución – el instinto, en pos del intelecto, contamos hoy con infinidad de antecedentes en medicina y psicología y conocemos a muchos individuos que están familiarizados con este fenómeno intuicional, por experiencia personal. Por ello, creemos que este acceso inmediato a la verdad es el destino final de todos los hombres y mujeres del tercer milenio. Probablemente, algún día, la mente misma quede bajo el umbral de la conciencia, así como hoy se encuentran los instintos. Entonces, actuaremos en la esfera de la intuición con tanta facilidad como hoy hablamos en términos de mente y tratamos de actuar como seres mentales.

 

 

EL SILENCIO

Con frecuencia hemos repetido que la búsqueda es interna. Hemos hablado más de una vez acerca de que tenemos que aprender a escuchar. Incluso, hemos identificado a alguien a quien llamamos UNO MISMO. En otro nivel mucho más elevado, nos hemos encontrado con el alma, esa entidad tan reconocida por las religiones y sin embargo, tan difícil de ser reconocida por nosotros. No nos referimos al conocimiento intelectual, porque por lo general lo hacemos, sino al reconocimiento vivencial de su existencia.

 

Es posible que nos estemos preguntando ¿cómo se hace?

 

La verdad es que no existen fórmulas; no hay métodos, ni a nadie más que a cada uno de nosotros, a quién podamos preguntar cómo se hace o qué debe hacerse. Los caminos son infinitos: cada individuo tiene el suyo propio y personal.

 

Pero como estamos presentando hipótesis a investigar para todas estas preguntas, diremos que un modo de acercarnos podría ser la tranquilidad, la paz, el SILENCIO.

Procuremos silenciar nuestra mente, dejar que los pensamientos se alejen y nuestra mente descanse. Tal vez entonces podamos conectarnos con algo diferente, escuchar una sinfonía interna.

 

KRISHNAMURTI solía decir que, inmersos como estamos en este ruido, nos perdemos el perfume de la vida.

 

Hay personas que han empleado métodos como la yoga, la meditación, ejercicios respiratorios, etc. En realidad no importa demasiado lo que se haga; cada cual tiene su propio camino. Incluso puede no hacerse nada particular, como ya hemos dicho. Simplemente, se puede tratar de permanecer en la paz del espacio interior y vivir una vida en armonía con la Totalidad de la Vida.

 

Es oportuno señalar que estos métodos han sido mal utilizados, frecuentemente, y debemos ser cuidadosos. Todos pueden ser  de utilidad, pero en manos de falsos maestros o aprovechadores de nuestra ingenuidad, pueden transformarse en algo que nos confunda más todavía e incluso pueden dañarnos. Por ejemplo, sería aconsejable no realizar ejercicios respiratorios de ninguna índole, si no son controlados por alguien que esté debidamente capacitado.

 

La meditación ha sido notablemente mal interpretada, en nuestros días. Algunos tendemos a confundirla con la concentración, con una postura determinada e incluso muchos se burlan pronunciando algunas palabras, al tiempo que entrecruzan las piernas o juntan los dedos índice y pulgar. Sin embargo, nada de esto tiene que ver absolutamente con la meditación en sí. Para acercarnos un poco al significado de esta palabra, nos gustaría transcribir expresiones de Vimala Thakar:

 

“¿Puede alguien practicar meditación?, ¿puede haber una técnica? En lo que concierne a la que habla, la meditación implica un estado de conciencia y una manera de vivir, y nada tiene que ver con una técnica, método o pautas...

“La meditación es un modo de vida, una actitud ante la vida... no es una actividad exclusiva de la mente. No es un acto de la voluntad. Es un estado del ser total, en el que uno es libre. Es una dimensión de la conciencia, es un estado de nuestro crecimiento total... La meditación no es un medio que apunte a un fin, sino el producto de una manera de vivir. Me pregunto si serán capaces de comprender esto: la meditación es un fin en sí misma.

“En una manera meditativa de vivir no puede haber caos, ni desorden. La sociedad que el hombre ha creado padece de caos y de desorden internos. En nombre de un modo alternativo de vivir, no podemos crear una clase diferente de caos o de desorden. Se trata de una inmadurez psicológica. La meditación se ocupa de purificar la percepción y al purificar la percepción se purifican las respuestas. Sólo cuando existe en nuestro interior la majestad del silencio, nuestra percepción puede ser adecuada. Parece necesario poder sentir ese mundo imperceptible, intangible, mientras nos ocupamos sensorialmente de lo visible y lo material. Esa sensibilidad es muy necesaria.

“De modo que lo primero en una manera meditativa de vivir, consiste en desarrollar una madurez psicológica tal que podamos ver y sentir que un árbol es tan importante como cualquier miembro de nuestra familia; que un río o un océano son tan sagrados para nosotros como la iglesia, la sinagoga o el templo que levantamos; que el Sol y la Luna son miembros gloriosos de nuestra familia. De modo, mis amigos, que la meditación implica mirar a través de los órganos de los sentidos y también mirar con ayuda de la sensibilidad.”

 

Parece tan fácil y a la vez tan difícil. Escasamente empleamos nuestros sentidos, ¿cómo vamos a emplear simultáneamente la sensibilidad intuitiva? ¿Cómo acabar con el caos? ¿Cómo eliminar las dicotomías, los miedos...?

 

“Paciencia en el azul del Cielo”, dice Hubert Reeves.

 

Por una vez al menos, no hagamos nada. Observemos. Quedémonos en silencio, tranquilos. Escuchemos sin pensar, sin juzgar, en silencio. No hay por qué temer. Todo está bien. Sentémonos cómodos. Tratemos de contactarnos con nuestro cuerpo, los pies, las piernas, las  manos los brazos, el torso, la cabeza. Todo está bien. Respiremos tranquilos. No pensemos en nada. Si una idea se cruza, dejémosla ir; si atrapo un pensamiento, en realidad él me atrapa a mí. La paz y la luz nos inundan. Todo está bien. Casi no sentimos el cuerpo; flota. No necesitamos nada. Hemos abandonado todos los problemas, nos sentimos bien. PACIENCIA EN EL AZUL DEL CIELO, SILENCIO EN EL ESPACIO INTERIOR.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


CAPÍTULO 5

 

LAS RELACIONES

 

 

Habíamos dicho que la buena vida es la correcta relación de nuestro ser con todo lo que existe.

Correcta relación involucra el concepto de inofensividad.

Hemos sido educados para la lucha, la depredación, la posesión.

 

Ser inofensivo requiere desaprender mucho y aprender que todo lo que existe es sagrado. Incluso UNO MISMO.

 

INOFENSIVIDAD no es sinónimo de ESTUPIDEZ  ni de COBARDÍA. Sí de SENSIBILIDAD y de VALENTÍA. Requiere la práctica del desapego en las relaciones.

 

CON LA NATURALEZA

Está todo muy claro en el enfoque ecologista actual.

 

Después de haber eliminado parte de los 9 millones de especies (de los 10 millones conocidos)

 

Después de haber convertido en cloacas los ríos y mares.

 

Después de haber aprendido a comer vacas y pollos encarcelados y torturados.

 

Después de haber transformado el sur de Europa en desiertos que avanzan.

 

Después de haber contaminado con centrales nucleares y petróleo gran parte de la tierra y de los mares.

 

Después de todo eso y gracias a la infinita riqueza de la Naturaleza, que ha subsistido, parece que está surgiendo lentamente la conciencia universal del respeto, la inofensividad y la gran atracción por lo natural.

 

La convivencia inteligente entre las especies naturales de la Tierra es posible, pero depende fundamentalmente de la actitud del mayor depredador: EL HOMBRE.

 

En los momentos de mayor confusión y de cambio como el actual, es necesario extraer la sabiduría esencial de los simples modelos naturales. Enrique MARISCAL, en su obra “MANUAL DE JARDINERÍA HUMANA”, nos indica que una planta toma del medio todo lo que necesita, pero no más. No acumula para florecer en plenitud. También remarca que una planta transforma la CACA en FLOR.

 

Buda anunció una vez que iba a dar una conferencia sobre la rosa. Subió al estrado y mostró a la multitud una rosa hermosa, perfecta, durante una hora, sin pronunciar palabra. Luego se retiró, diciendo que había finalizado la conferencia. 

 

Es posible, si estamos atentos, aprender de la Naturaleza. Hay leyes naturales que aún no hemos acertado a descubrir. En esta tarea de investigación, que podemos iniciar en cualquier instante, reside el más profundo y apasionante sentido de la existencia del hombre.

 

CON LA TOTALIDAD DE LA VIDA

Los reinos de la Naturaleza visible son los que más conocemos, desde un punto de vista científico materialista. No obstante, ello es una pequeña porción de la totalidad. La totalidad de la Vida es lo conocido, lo desconocido y lo inconocible.

 

Generalmente, nuestra actitud ante lo desconocido oscila entre dos extremos polares: el rechazo arrogante ante los fenómenos que no encuentran explicación, o la credulidad inocente que acepta los disparates más insólitos.

 

Por eso coexisten los horóscopos y Carl Sagan. El Umbanda y la medicina alopática. La acupuntura y la homeopatía. El fenómeno OVNI y las curanderas y la quiromancia y el tarot y...

Los medios modernos de difusión, salvo escasas excepciones, generan desinformación y lucran con el más barato sensacionalismo.

 

No obstante, es rescatable el impulso esencial que subyace en esa realidad caótica.

El hombre siempre se ha hecho las preguntas que estamos tratando de transitar juntos. Estos momentos en que parecen incrementarse los signos de agudización de tales crisis, son los momentos de cambio por los que ha pasado la evolución humana. Todo sucede como si la llegada de más Sol a un jardín produjera el crecimiento acelerado de las plantas y las flores, pero también de las malezas.

 

Estos son los momentos para estar atento y volverse humilde.

 

HERBERT SPENCER dijo: “Existe un principio que se resiste a toda información, que se resiste a toda argumentación, que nunca deja de mantener al hombre en una ignorancia perenne; ese principio es el de desestimar lo que no se ha investigado.”

 

La clave de las dificultades que sufre la humanidad reside en el hecho de que, en nuestras relaciones, CADA UNO DE NOSOTROS:

 

RECIBIÓ Y NO DIO

ACEPTÓ Y NO COMPARTIÓ

ACUMULÓ Y NO DISTRIBUYÓ

 

La buena vida es la correcta relación de nuestro ser con la Totalidad de la Vida. Con lo conocido, lo desconocido y lo inconocible que constituyen la totalidad de la vida. El secreto de esa buena vida está en nosotros mismos. La clave para la investigación, entonces, son el autoconocimiento, la exploración de nuestro espacio interior y la expansión de nuestra conciencia.

 

Es un tipo de relación que, en general, aún no hemos comenzado a sostener conscientemente. Pero nunca es tarde, cuando la dicha es buena.

 

No hay ningún apuro, mas tampoco hay tiempo que perder.

 

ENTRE LOS SERES HUMANOS

Este es un punto esencial. Las relaciones entre los seres humanos no son brillantes.

En nuestras vidas cotidianas hay lucha, rencor, amargura, aburrimiento, depresión, egoísmo, odio...

 

Estamos, a pesar del reciente “estallido de la paz” entre las grandes potencias nucleares, padeciendo el tremendo miedo a la posible destrucción de la especie, por el arsenal atómico. Durante la Segunda Guerra Mundial, la totalidad de los explosivos empleados sumó una potencia destructiva  equivalente a 2 megatones. Hoy, las hipótesis de guerra nuclear calculan emplear de 10.000 a 20.000 megatones por cada lado. Cada bomba puede tener hasta 100 megatones.

 

La universalización del sistema financiero, generada por el enorme adelanto tecnológico en las comunicaciones y en la computación de datos, posibilita la fuga de capitales desde las naciones más atrasadas económicamente hacia las más desarrolladas. Con ello se amplían, año a año, las brechas entre los pobres y los ricos del mundo. En ciertos países, se acentúan la riqueza, la abundancia y el despilfarro; en otros, la pobreza, el hambre y las desesperación.

 

El “Hunger Project” calcula que cada 28 minutos muere un niño de hambre, en algún lugar del planeta. Un dato de 1989 indica que en nuestra Argentina, que tiene 60 millones de vacas, muere de hambre un niño cada 45 minutos. Como la decadencia argentina y la expulsión del sistema económico continúan su marcha inexorable, estas cifras apuntan a ser cada vez más dramáticas.

 

La producción, el tráfico y el consumo de drogas, incentivados por la posibilidad de “lavar” (en el mismo circuito financiero) los capitales obtenidos por medio de la desesperación y la destrucción de personas, sobre todo de jóvenes y niños, está generando condiciones de explotación y esclavitud del hombre por el hombre, que no tienen parangón en la historia de la humanidad.

 

Los maravillosos medios de difusión masiva, como la televisión, la radio, las revistas, los libros, los diarios, difunden violencia, distracción e idiotizan a la gente.

 

En general, la educación actual tiene como objetivo el entrenamiento para competir en la “lucha por la vida”, acumular posesiones, vivir cómodamente y alcanzar el mayor éxito individual posible. Es básicamente materialista y separatista.

 

Nuestra civilización quedará en la historia de la humanidad como la más burdamente materialista. Tengamos presente a la civilización egipcia, la cual desde su silencio nos recuerda que una sociedad que no se adapta a las condiciones en constante CAMBIO, se extingue. Si no tomamos plena conciencia de la necesidad de convertirnos en una sociedad solidaria, pasaremos a engrosar la lista de las civilizaciones extinguidas.

 

Ante este panorama, ¿cómo podemos tener la esperanza de una vida mejor?, ¿dónde está la clave de la transformación posible?

 

Recurriremos a un experimento científico apasionante, que puede darnos la clave de la transformación posible. Ken Keyes, Jr lo describe en su libro llamado “EL CENTÉSIMO MONO”. Narra la historia real, ocurrida en el archipiélago japonés.

La especie de monos denominada Macaca Fuscata había estado en observación en su ambiente natural, por más de 30 años.

En 1952, en la isla de Koshima, los científicos alimentaban a los monos con batatas que depositaban en la arena. A los monos les gustaba el sabor de las batatas crudas, pro la arena les molestaba.

Una monita de 18 meses, llamada IMO, descubrió que podía resolver el problema lavando las batatas en el agua cercana. Le enseñó ese descubrimiento a su madre. Sus compañeros de juego también lo aprendieron y se lo transmitieron a sus madres.

 

Esta innovación cultural fue siendo conocida gradualmente por varios monos, ante los ojos atentos de los científicos.

 

Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes habían aprendido a lavar las batatas enarenadas, para hacerlas más agradables a su paladar. Solamente los adultos que imitaron a sus crías aprendieron este avance social. Los otros adultos continuaron comiéndose las batatas sucias.

 

Entonces aconteció algo notable.

 

En el otoño de 1958, un cierto número de monos en la isla de KOSHIMA ya había aprendido a lavar las batatas. Ese número exacto no se conoce. Pero supongamos que esa mañana, a la salida del sol había noventa y nueve monos que habían aprendido a lavar su alimento, y que un poco más tarde, esa misma mañana, el CENTÉSIMO MONO aprendió a lavar las batatas...

¡ENTONCES SUCEDIÓ!

Hacia el atardecer, casi todos los monos de la tribu lavaban las batatas antes de comerlas.

 

La energía adicional del centésimo mono había creado, de alguna manera desconocida, una apertura cultural nueva y generalizada.

 

Pero eso no es todo.

 

Lo más sorprendente que observaron los científicos fue que el hábito de lavar la comida pegó un salto espontáneamente y cruzó el océano. ¡También las colonias de monos de otras islas vecinas comenzaron a lavar su alimento!

 

La conclusión a la que arribaron los científicos fue  que, cuando un cierto número crítico logra un conocimiento, este darse cuenta puede transmitirse de una mente a otra, sin que existan vínculos conocidos en ese proceso.

 

Y allí reside la clave de la transformación posible. Es la clave de la transformación personal. YO puedo ser el CENTÉSIMO MONO.

 

De hecho, cada vez que alguien es coprotagonista de una expansión de conciencia, es un “centésimo mono” de microtransformaciones, que afirman el sentido del indetenible proceso evolutivo.

 

Está llegando la Era de Acuario, en la que convertiremos el conflicto en armonía, el egoísmo en cooperación, y la dependencia en libertad.

Ya están percibiéndose los crujidos de las rígidas estructuras que separan.

 

El amor está en todas partes. Siempre y en cada momento. Sólo tenemos que dejar de aferrarnos a las piedras de colores del fondo y aprender a fluir con el río de la Vida.

 

LA PAREJA HUMANA DEL TERCER MILENIO

La Vida se expresa a través nuestro. Cada uno de nosotros es la expresión del Universo.

Tenemos la energía para modificar cualquier situación en la que nos encontremos, si así lo deseamos; sólo hace falta que tomemos la decisión profunda de transformarnos.

 

No obstante, cuando observamos a nuestro alrededor, parece que la mayoría de las personas sufren. Si están en pareja se preguntan qué pueden hacer para conquistar más libertad o más confianza, o más o menos cambio, a efectos de lograr una relación más satisfactoria. Si no tienen pareja se preguntan qué hay de malo en ellos que no pueden encontrar a alguien con quien convivir. Una vasta mayoría de personas se encuentran “infelices en el amor” o “infelices por falta de amor”.

 

Pareciera que el problema se basa, principalmente, en las relaciones. La vida es relación y si no aprendemos a relacionarnos, no estamos aprendiendo a vivir. Por lo general, vivimos desordenadamente frente a los hechos, en vez de actuar con libertad e inteligencia.

 

¿Cuántos de nosotros podríamos afirmar que, en el momento de formar pareja, tomamos una decisión madura y responsable, libre de exigencias familiares y sociales? Preguntémonos si teníamos alguna idea de lo que realmente necesitábamos para crecer; y si la teníamos y supimos hacer una buena elección, ¿sabíamos qué hacer luego para cuidarla? ¿Teníamos idea de todo lo que implicaba esa decisión, del significado de nuestra unión?

 

La mayoría de nosotros no éramos conscientes de las consecuencias; prueba de ello es el número de hombres y mujeres infelices, deprimidos, neuróticos. Buscábamos irnos de casa, obtener libertad de nuestros padres o hermanos, queríamos ser Quijotes o Príncipes Azules, desempeñar el rol de jefe de familia, ser dueños de nuestra propia vida. Animados por nuestra visión romántica, por nuestra omnipotencia juvenil, nos hicimos a la mar y así sobrevivimos a los primeros temporales, mas la inmensa mayoría nunca encontró el curso. Tocamos muchos puertos, pero íntimamente tenemos la sensación de estar perdidos.

 

Mientras que el instinto de aparearse ha sido siempre una  fuerza mayor en la evolución personal y social, el curso del cambio social actual es motivado por una “crisis de significado”. Las parejas han comenzado a comprender el sentido de su elección. Las cuestiones de SIGNIFICADO y ELECCIÓN están presentes a cada instante, dentro de cada uno de nosotros. Sabemos que con-vivir es vivir-con y que esto puede darle mayor significado a nuestra existencia. Somos una pequeña pieza de un enorme rompecabezas. Encontrar dos partes que se ajusten es el comienzo de su solución.

 

Los jóvenes de ahora tienen la oportunidad de una mayor libertad para expresarse. Si aprendemos de nuestras experiencias, podremos ayudarlos a evitar convertirla en libertinaje y a entender el profundo significado de sus vidas y el de la unión de un hombre y una mujer. Estamos empezando a comprender que el hecho de que estemos juntos marca una diferencia en el contexto y nos preguntamos qué significado tiene que vivamos juntos o no. Podemos cambiar la realidad de nuestra relación de pareja. Podemos transformarla si somos honestos, si nos abrimos al otro, si realmente nos comunicamos.

 

Ningún niño crece y se desarrolla plenamente sin afecto ¿Por qué esperar que esto no suceda con los adultos? Necesitamos del afecto, el amor y la relación tanto como del aire que respiramos; ¿por qué entonces nos endurecemos tanto, por qué creamos esas corazas? ¿a qué le tememos? ¿por qué logra el miedo que levantemos tantas barreras?

 

Tal vez tengamos miedo de nosotros mismos, de mostrarnos al otro tal cual somos. Entonces creamos imágenes uno del otro y ya no nos vemos, no nos escuchamos, no nos tocamos.

 

Queremos contarles un secreto, un hermoso secreto que puede ayudarnos a resolver este dilema:

                   EL MIEDO ES UNA MALA COSTUMBRE

Sólo eso, una mala costumbre, milenaria.

Podemos volver a empezar, no desde cero, sino a partir de donde estamos, con todo lo bueno y todo lo malo, con nosotros, con lo que somos, y si descubrimos que ya no podemos “ser” juntos, terminemos, porque hay algo peor que la muerte y es vivir muertos.

 

La pareja, como la vida, es relación, y si vamos a vegetar juntos no nos estamos relacionando, ya no somos una pareja.

             

                   ¿SOMOS REALMENTE UNA PAREJA?

 

Si vivimos en pareja, ésta es la única pregunta que vale la pena que nos repitamos todos los días y ello implica ¿nos amamos? ¿somos felices? ¿estamos creciendo juntos?

 

Pero antes, ¿nos hemos preguntado qué es el amor?

“Cuando preguntas qué es el amor – dice Krishnamurti – puedes estar demasiado asustado para ver la respuesta... puede que tengas que echar abajo la casa que has construido o es posible que no puedas volver al templo.”  “El amor no es miedo – afirma. No es dependencia, celos, posesividad, dominio, responsabilidad, deber, autocompasión, ni ninguna de las demás cosas que convencionalmente se toman por amor”. “Si puedes eliminar todas estas cosas, no por la fuerza, sino dejando que el agua se las lleve, como hace la lluvia con el polvo de varios días depositado sobre la hoja, entonces tal vez puedas tropezarte con esa rara flor que el hombre tanto ansía.”

 

 Es de gran ayuda para la pareja comprender el significado y la inevitabilidad de los cambios que encontrarán en su camino hacia la intimidad. Si pudiéramos entender mejor el proceso de creación de una pareja íntima seríamos más  capaces de encontrar satisfacción en él. Cuando nos damos cuenta, por ejemplo, de que no siempre es un jardín de rosas, entonces podemos responder creativamente a cada situación, en vez de reaccionar o intentar evitarla o negarla.

 

Cada pareja, al igual que cada ser, es única e irrepetible. Por ello no existen fórmulas; sin embargo, pareciera haber cierta estructura que se repite, la cual ha sido estudiada y explicada muy claramente por SUSAN CAMPBELL, en su libro “EL VIAJE DE LA PAREJA”. Su lectura ha sido un redescubrimiento, que produjo en nuestro interior el impulso de transmitir estos enfoques, porque reflejan con mucha claridad la experiencia general de las parejas occidentales. Susan Campbell plantea que:

 

“El viaje hacia la Totalidad, hacia la verdadera pareja, es un proceso que no tiene fin. Estamos permanentemente dejando ir lo viejo y abrazando lo nuevo, expandiendo continuamente los límites de nuestro ser.

“Mientras que el viaje en sí mismo tiene un paisaje único para cada pareja, parece tener ciertos problemas recurrentes y ciertos aprendizajes que casi todas las parejas encuentran en el camino. De modo que podemos construir un mapa mostrando el orden usual de eventos y cómo se verá el terreno. Este mapa describe cinco estadios claves del viaje:

 

     -El Romance

     -La Lucha por el Poder

     -La Estabilidad

     -El Compromiso

     -La Co-creación

 

“El vehículo para el viaje es la relación en desarrollo de la pareja.

“El destino, que nunca se alcanza completamente, es la Totalidad: aquel estado ideal en el cual todas mis partes están en comunicación armoniosa entre sí, con mi pareja y con el mundo más allá de nosotros dos. Es aquel estado en el que ‘TODO ESTÁ OPERANDO ARMONIOSAMENTE EN CONJUNTO’.

 

“Es importante destacar que estos cinco estadios están presentes durante toda la relación, puesto que no se trata de superarlos sino de trascenderlos a través de su conocimiento, aceptación e incorporación.

 

“El ROMANCE es el período en el cual estamos inspirados por nuestra visión de un futuro feliz juntos. Existe un nosotros indiferenciado. Este estadio finaliza cuando las cosas se tornan difíciles y comprendemos que nuestros sueños y visiones no se realizarán tan fácilmente.

 

“Algunas parejas se separan y otras pasan al siguiente estadio, la LUCHA POR EL PODER. La relación contenía una promesa (generalmente no expresada) y la promesa se ha roto; nos sentimos enojados y desilusionados, pero puede ser que si luchamos logremos conseguir aquello que deseábamos. Para algunas parejas, la lucha se vuelve una guerra de rencor, una forma de lastimar al otro en venganza por el descontento sufrido. Este estadio finaliza cuando reconocemos ‘quiénes somos’ y ‘qué queremos’ y abandonamos nuestro apego a las fantasías de armonía sin conflicto, logro sin esfuerzo, placer sin dolor. Este estadio puede continuar por años o durar toda la vida, si las partes aprenden la rutina.

 

 

 

“Si la relación sobrevive a la lucha por el poder se transforma en algo más pacífico y de mayor aceptación: LA ESTABILIDAD, cuando nos aceptamos y aprendemos de los conflictos, cuando comprendemos que la relación de pareja, siendo sólo una parte de nuestras vidas, no satisfará todas nuestras necesidades, y cuando hemos evolucionado hacia un conjunto de reglas de negociación que, como parecen funcionar, ya no cuestionamos más.

 

 

“Luego, si seguimos avanzando, alcanzamos el estadio del COMPROMISO, una etapa de mayor madurez en la que aceptamos la realidad y las carencias humanas de la relación, podemos renunciar a intentar remodelar la pareja y a tratar de estar siempre de acuerdo a cualquier costo. Este estadio está caracterizado por el desarrollo de  soluciones creativas  a los conflictos, que nos permitan un resultado de ganar-ganar.

 

 

“Las parejas que continúan evolucionando, finalmente alcanzan el estadio de la CO-CREACIÓN, en el cual entregamos al mundo que nos rodea, todo aquello que hemos aprendido. Somos capaces de ofrecer a otros los frutos de nuestra creatividad.”

 

 

 

 

Cada estadio contiene enseñanzas principales que la pareja debe aprender, a la vez que tiene trampas o ilusiones que la pareja debe evitar, según el resumen de la tabla que figura a continuación, resumen de la que creó Susan Campbell.

 

 

 

 


 

 

 

ESTADIO

 

 

TAREAS DE

DESARROLLO

 

 

TRAMPAS O

ILUSIONES

 

 

 

1-  ROMANCE

 

Creamos una visión compartida

 

"Querer es poder"

Tememos al conflicto que puede destruir nuestra visión

 

 

2-  LUCHA POR EL   PODER

 

Reconocemos las necesidades diferentes y aprendemos a decir quiénes somos y a pedir lo que queremos

 

Podemos cambiar al otro.

La necesidad de venganza cuando no logramos lo que queremos.

 

 

3-  ESTABILIDAD

 

Tomamos responsabilidad por nuestras partes repudiadas.  Expandimos nuestra identidad a través del diálogo con el otro.

 

Hemos aprendido a ser responsables: no necesitaremos confrontar nuestras diferencias.

Ilusión de Paz.

 

 

4-  COMPROMISO

 

Nos sentimos un sistema "nosotros" interdependiente y sinérgico.  Aprendemos a vivir con dilemas y paradojas.

 

Hemos armonizado nuestras diferencias como pareja y nuestro trabajo está completo.  No necesitamos del mundo más allá de los dos.

 

 

5-  CO-CREACION

 

Aprendemos a cooperar con las fuerzas, para crear un mundo más sano y humano.

Experimentamos a nuestros seres como interdependientes con la TOTALIDAD DE LA VIDA.

 

 

La tendencia a prestar demasiada atención al mundo y poca al "cuidado y alimentación" de nuestra relación de pareja.

 

Esta tabla puede ser de gran utilidad no sólo como aplicación para el análisis de la etapa que puede estar atravesando la pareja, sino también en las relaciones laborales, de amistad e incluso en relación con nuestro compromiso con una tarea.

La figura 5 resume las ideas precedentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


En este capítulo hemos querido compartir una síntesis del equipaje con el que contarán las parejas humanas del Tercer Milenio, en su viaje:

 

                                                         Aprecio por el cambio

                                                         Saber vivir en la inseguridad

                                                         Una nueva educación del Ser

                                                         Capacidad para similar las paradojas

                                                         Instinto de plenitud liberado

                                                         El Maestro Interno

                                                         El grupo

                                                         El Amor

                                                         La unidad

Y... la TOTALIDAD DE LA VIDA para explorar

              LO CONOCIDO

              LO DESCONOCIDO

              LO INCONOCIBLE...

 

Todos éstos son elementos

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VERDADEROS

BELLOS

y BUENOS

 

Pero también tendrán a disposición todas las cantidades que quieran del VIEJO SUFRIMIENTO INÚTIL.

 

¿Será su elección tan difícil como lo es para nosotros?

 

Finalmente, como epílogo de este capítulo esencial en el que vimos algo de las relaciones, podríamos repasar los temas más importantes, aplicándolos a la relación básica de todo ser humano: la relación consigo mismo.

 

¿Podemos ser INOFENSIVOS con nosotros mismos?

Aceptarnos como somos, con todo lo buenos y todo lo malo, cuya sumatoria SIEMPRE nos da un ser humano valioso, único e irrepetible. Tal vez deberíamos aprender a cuidarnos.

 

¿Podemos dejar de CONTAMINARNOS cada día?

No sólo con la comida y los puchos, sino también con lo que nos entra por los ojos y los oídos. Alguien nos preguntó una vez si comeríamos un pescado podrido. Cuando le contestamos con repugnancia que no, nos preguntó por qué, entonces, alimentábamos lo mejor de nuestro ser con los pescados podridos de la mala TV, de los diarios, de la radio, etc.

Dedicamos a nuestro atuendo y a estas cosas que nos envenenan mucho más tiempo del que dedicamos a preguntarnos qué nos gusta, cómo estamos y cómo mejoramos nuestra relación con el maestro interno.

 

¿Podemos dejar de ACUMULAR cosas inútiles?

Cuántas cosas que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida actúan como pesado lastre que nos impide fluir.

Una educación horrible, relaciones posesivas y castradoras, memorias esclavizantes, actitudes viejas. ¿Cómo florecer en plenitud con semejante cantidad de pianos que transportamos trabajosamente a lo largo de nuestra existencia? ¿Y si dejáramos UN piano a la vera del camino?

Ningún ser humano es perfecto. Pero la alquimia de una buena vida permite esa transformación casi mágica. Sólo hay que estar atento, para que las toneladas de sufrimiento inútil se conviertan en energía vital creadora.

 

¿Podemos dejar de ser ARROGANTES hacia nuestras zonas desconocidas o inconocibles?

En este caso, la arrogancia nos impide vernos como somos. Solamente alguien que se vuelve humilde puede comenzar un camino de elevación. Generalmente, la arrogancia es un indicio de MIEDO. Cuanto más grande es la armadura, más pequeño es el hombrecito en el interior.

La humildad, en cambio, es un indicio de VALENTÍA.

 

¿Podemos comenzar a DAR?

Sólo puede dar el que tiene. En realidad todos tenemos mucho más de lo que podemos imaginar. Pero como nos enseñaron a acumular, nos contentamos con el triste papel de eternos PEDIDORES.

 

¿Podemos creer que estamos UNIDOS a todos y en todo?

Cada uno de nosotros es una parte esencial de un proceso evolutivo hermoso. Podemos elegir cooperar con las fuerzas de la evolución o podemos seguir luchando contra ellas. El libre albedrío existe. Si cooperamos, creamos un sistema de gozo. Si luchamos, nos creamos un sistema de dolor. Pero, por el solo hecho de formar parte de la Humanidad, no estamos fuera del proceso evolutivo, en ningún caso. Todos estamos unidos. Y lucharemos, hasta que aprendamos a amarnos.

 

Si pudiéramos, se lograría el milagro del matrimonio interno. Formar una nueva pareja con la propia vida. Un viaje total.

 

 

 


CAPÍTULO 6

 

LA NUEVA EDUCACIÓN

 

En todos los hombres se esconde la Luz.

¡En cuán pocos se manifiesta, como debiera,

iluminando desde dentro, nuestra lámpara carnal

avivando la llama cósmica, en almas traídas desde lejos!

 

¡Esplendor de Dios, cuán pocos son!

PERO NUESTRA ES LA CULPA;

Porque torpemente, por rutina e iracundia,

sin discernimiento, amortiguamos y sofocamos

la chispa divina que brilla en todo niño.

 

Todo niño es por naturaleza un pedazo de Dios;

si ellos tuvieran libertad, Dios

se desenvolvería en ellos; surgiría

matizándolos y moldeándolos, hasta florecer

como flores perfectas,

colmados de develada hermosura.

 

                                   WINSLOW HALL

                                    “Iluminanda”

 

 

QUÉ ES EDUCAR

Cada uno de nosotros es un maestro y un alumno en la Escuela de la Vida.

 

Educar no es una tarea restringida a ciertas personas que damos en llamar “docentes y alumnos”. Educar es relación, es el acto de amor a través del cual dos personas enseñan y aprenden de sí mismos y uno del otro.

 

La educación actual genera seres egoístas y autodestructivos. No estamos aprendiendo a extraer lo mejor de nosotros.

 

Esta no es una tarea sencilla, porque no es repetitiva; no es dogmática ni de nada sirven el autoritarismo, ni la memoria, ni el conocimiento.

 

¿Qué es lo que aprendemos? ¿Qué es lo que estamos enseñando?

 

Cuando nos relacionamos con las nuevas generaciones, pocas veces nos comunicamos; hablamos a través de nuestra cultura, repetimos como loros frases elaboradas por la sociedad, convencidos de que somos originales, ¡que son nuestras!

La comunicación es mucho más que esto, es un contacto aquí y ahora, es responder a lo nuevo con lo nuevo y es  el único medio por el que podemos realmente educar.

 

Esto no quiere decir que la instrucción académica, la ciencia y la tecnología no sean importantes, por el contrario, son muy útiles para el progreso y el bienestar social. Pero si no educamos primero al Ser Humano, estamos creando monstruos académicos. Los médicos y las enfermeras que experimentaron en los campos de concentración sobre hombres y mujeres como si fueran ratas, eran “profesionales descollantes y valorados” por la sociedad.

 

Lo que queremos expresar aquí es que la educación es una profesión sagrada, quizás la más sagrada de las profesiones.

 

El recientemente fallecido Jiddu KRISHNAMURTI dedicó su vida a cuestionar la relación básica entre estudiantes y maestros. En las escuelas internacionales que fundó, trató de colocar el énfasis sobre la indagación; intentó que padres, maestros y alumnos se comunicaran por medio de la exploración y el cuestionamiento. Como quería mantenerse en contacto con las escuelas, se propuso escribir y enviar periódicamente sus cartas a todas ellas. En una de esas cartas expresa:

 

“Por lo general, los padres tienen muy poco tiempo para sus hijos, excepto cuando éstos son bebés. Los mandan a las escuelas locales o a los internados o permiten que otros cuiden de ellos. Puede que no tengan el tiempo ni la paciencia para educarlos en el hogar. Por lo tanto, nuestras escuelas llegan a ser el hogar de los niños y los educadores se convierten en los padres, con toda la responsabilidad que ello implica. Ya hemos escrito acerca de esto antes, pero no está fuera de lugar repetirlo: el hogar es el sitio donde hay cierta libertad, un sentimiento de hallarse seguro, bien provisto y protegido. ¿Sienten esto los niños en nuestras escuelas, que se les cuida esmeradamente, con muchísima consideración y afecto, que nos interesamos por su conducta, sus comidas, sus ropas y sus modales? Si es así, entonces la escuela se vuelve un lugar donde el estudiante siente que realmente se encuentra en su propia casa con todo lo que ello implica, que alrededor de él hay personas que se ocupan de sus gustos, del modo en que habla, personas que lo cuidan tanto física como psicológicamente, que lo ayudan a liberarse de sus heridas internas y su miedo. Esta es la responsabilidad de todos los maestros en estas escuelas, no de uno o dos. Toda la escuela existe para esto, para que haya una atmósfera en la que tanto los educadores como los estudiantes estén floreciendo en bondad.”

 

¿Qué es lo que está sucediendo en nuestras escuelas? ¿Cómo se sienten nuestros niños? ¿Qué estamos ofreciéndoles?

 

Nuestra educación consiste fundamentalmente en la adquisición de conocimientos; nuestro modo de vivir tanto en el hogar como fuera de él y nuestra especialización en una carrera particular nos vuelven cada vez más y más estrechos, limitados e incompletos.

 

El conocimiento no nos conducirá a la inteligencia. Acumulamos mucho conocimiento acerca de infinidad de cosas, pero el actuar inteligentemente respecto de lo aprendido es otro nivel.

Las escuelas, los colegios y universidades cultivan el conocimiento acerca de nuestra conducta, del universo, de la ciencia y de todo tipo de información tecnológica, pero raramente nos ayudan a vivir una vida diaria de excelencia. Conocer no es saber, y el conocimiento jamás podrá resolver por sí solo nuestros problemas humanos.

 

Enseñamos a partir de la autoridad: el maestro es el que sabe, el niño es el que debe aprender: Así nace el temor en el niño, que nos es otra cosa sino el reflejo del temor de los adultos. Al respecto, KRISHNAMURTI nos dice:

 

“En todas nuestras escuelas, el educador y los que son responsables por los estudiantes, ya sea en clase, en el campo de deportes o en sus habitaciones, tienen la responsabilidad de ver que no surja el temor en ninguna de sus formas. El educador no debe despertar el temor en el estudiante. Esto es conceptual, porque el educador mismo comprende, no sólo verbalmente, que el temor en cualquiera de sus formas mutila la mente, destruye la sensibilidad, contrae los sentidos. El temor es la pesada carga que el hombre siempre ha llevado consigo. De ese temor surgen diversas formas de superstición: religiosa, científica, imaginaria. Uno vive en un mundo de artificio y la esencia del mundo conceptual nace del temor.

 

“Dijimos anteriormente que el hombre no puede vivir sin relación, y esta relación no sólo es la de su propia vida privada sino que, en el caso de un educador, éste tiene una relación directa con el estudiante. Si en esta relación existe alguna clase de temor, entonces el maestro no puede ayudar al estudiante a que se libere del temor. El estudiante llega desde un ambiente de miedo, de autoritarismo, llega con toda clase de imprecisiones y apremios reales o imaginarios. El educador también tiene sus propios temores y tensiones; no será capaz de producir la comprensión de la naturaleza del temor, si él mismo no ha descubierto la raíz de sus propios temores.

 

No es que primero deba halarse libre de sus temores, a fin de ayudar al estudiante a que se libere de los suyos, sino que en la relación diaria entre ellos, en la conversación en clase, el maestro señalará el hecho de que él mismo experimenta temor, al igual que el estudiante, y así podrán explorar juntos la total naturaleza y estructura del temor. Pero debe indicarse que ésta no es una actitud confesional del maestro. Él sólo está estableciendo un hecho, sin ningún énfasis emocional o personal. Es como tener una conversación entre dos buenos amigos. Esto requiere cierta honestidad y humildad. La humildad no es servilismo, no es un sentimiento derrotista; la humildad no conoce ni la arrogancia ni el orgullo.

 

“De modo que el maestro tiene una inmensa responsabilidad, porque la suya es la más noble de todas las profesiones. Él ha de producir una nueva generación en el mundo, lo cual asimismo es un hecho y no un concepto. Usted podrá hacer un concepto de un hecho, y así extraviarse entre conceptos, pero lo real permanece siempre. Encarar lo real, el presente y el temor, es la más alta función del educador; no el producir solamente excelencia académica sino, lo que es mucho más importante, la libertad psicológica del estudiante  y de él mismo. Cuando se comprende la naturaleza de la libertad, uno elimina toda competencia, en el campo de deportes y en el aula. ¿Es posible eliminar por completo la evaluación comparativa, tanto académica como éticamente? ¿Es posible ayudar al estudiante a que no piense competitivamente en el terreno académico y que, no obstante, tenga la excelencia en sus estudios, en sus acciones y en su vida de todos los días?

Por favor, tenga muy presente que estamos interesados en el florecimiento de la bondad, la que no puede florecer donde hay cualquier tipo de competencia. La competencia se da donde hay comparación y la COMPARACIÓN NO PRODUCE EXCELENCIA. Estas escuelas existen para ayudar tanto al estudiante como al maestro a florecer en la bondad. Esto exige excelencia en la conducta, en la acción y en las relaciones. Este es nuestro intento y la razón de que se hayan creado estas escuelas; no para producir meros profesionales de carrera, sino para dar lugar a la excelencia del espíritu.”

 

¿Por qué dice KRISHNAMURTI que la COMPARACIÓN NO PRODUCE EXCELENCIA?

 

Es importante que comprendamos muy bien esto, puesto que todo nuestro sistema educativo  se basa en la comparación y consecuentemente, en la competencia.

 

Comparar es cotejarnos contra un MODELO  que se considera bueno. Teóricamente, todos los alumnos deberían llegar a ser como ese modelo. Lo cual nos UNIFORMIZA. Y la vida no es uniformidad. Es variedad infinita y plena. No hay un ser humano igual que nosotros. Cuando nos hicieron, rompieron el molde.

 

En consecuencia, la comparación y la competencia son ANTINATURALES  y dañan en lugar de mejorar. Nos hacen perder nuestro INSTINTO DE PLENITUD. Una rosa roja crece sin mirar a las rosas blancas que la rodean, y viceversa. ¿Cómo podremos florecer en bondad si nuestro sistema educativo nos encorseta en la competencia? Simplemente, no es posible.

 

EL NUEVO PARADIGMA EN EDUCACIÓN

Por fortuna, el rumbo de la educación actual parece estar virando paulatinamente hacia la búsqueda de nuevos valores. Surge la necesidad de una transformación en el sistema, no sólo porque no satisface a los padres y maestros, sino porque los niños reclaman su derecho a crecer y desarrollarse con plenitud y a dar y recibir todo aquello de lo que son capaces.

 

El malestar que padecemos hoy los adultos, probablemente es algo que para muchos comenzó en el aula.

La juventud actual no se adapta, no se entrega tan fácilmente; con su apatía o con su incontrolable rebeldía interior (que con frecuencia se canaliza erróneamente a través de la droga) nos está DICIENDO QUE ÉSTE NO ES EL CAMINO.

 

Noel McINNIS, un educador interesado en el entorno físico del aprendizaje, describe el proceso como sigue:

“Durante doce años confinamos el cuerpo de un niño a un territorio limitado, su energía a una actividad limitada, sus sentidos a un número limitado de compañeros y su mente a una experiencia limitada del mundo que lo rodea. ¿Qué es lo que acaba aprendiendo? A NO HACER LO QUE LE GUSTA”

 

La solución a este drama es una nueva educación que podríamos identificar como “educación transpersonal”, haciendo referencia a la rama de la psicología que centra su atención en la capacidad de trascendencia de los seres humanos. En la educación transpersonal se incita al aprendiz a que se mantenga despierto y autónomo, que investigue, que explore por sí mismo.

Esta educación transpersonal sostiene esos nuevos valores de los que hablamos, algunos de los cuales son:

                     Énfasis en aprender a aprender: manera de preguntar, prestar atención, estar abierto a lo nuevo.

                     Estructura igualitaria que permite la franqueza y el desacuerdo y fomenta la autonomía. Alumnos y maestros se ven como personas y no como roles.

                     Flexibilidad en la integración de grupos de diferentes edades. El individuo no está limitado al estudio de ciertas materias por la edad.

                     Se da prioridad al Ser antes que a los resultados, puesto que es el generador de dichos resultados.

                     Se preocupa por los resultados que cada individuo puede alcanzar de acuerdo a su potencial, en lugar de aferrarse a las normas.

                     Considera la experiencia interior como parte del aprendizaje y en consecuencia, emplea los cuentos, la imaginación, los diarios de sueños, etc. Fomenta la exploración de los sentimientos.

                     Procura educar al cerebro entero, no sólo su parte analítica, estructural, del hemisferio izquierdo; potencia también la racionalidad con estrategias holísticas, no lineales e intuitivas.

 

Finalmente, nos gustaría compartir con ustedes algunos párrafos de “LA EDUCACIÓN EN LA NUEVA ERA” de ALICE BAILEY:

“Expresando esta verdad con otras palabras y reconociendo como premisa fundamental las potencialidades esencialmente supernormales del ser humano, podríamos decir que:

 

“El primer esfuerzo educativo para civilizar al niño será entrenar y dirigir correctamente sus instintos.

 

“La segunda obligación de los educadores será inculcarle al niño la verdadera cultura, enseñándole a emplear correctamente su intelecto.

 

“El tercer deber educativo consistirá en evocar y desarrollar la intuición.

 

Cuando se hayan desarrollado y estén activos estos tres puntos, tendremos a un ser humano civilizado, culto y espiritualmente despierto. El hombre será entonces instintivamente correcto, intelectualmente sensato e intuitivamente consciente. Su alma, mente y cerebro actuarán como es debido y en correcta relación mutua, logrando así, repito, la coordinación y el correcto alineamiento. Algún día se hará un análisis de la contribución hecha por los tres grandes continentes – Asia, Europa y América – para este triple desarrollo. Sin embrago, debe recordarse que la gloria de la humanidad consiste en lo siguiente: en que cada raza ha proporcionado esos seres que han expuesto todo lo que era elevado y posible en su día y época, hombres que utilizaron para sí mismos la triplicidad: instinto, intelecto e intuición. Fueron relativamente pocos en las primeras etapas del desarrollo del género humano, pero el proceso para acelerar este desarrollo avanza rápidamente y muchos se están preparando ahora para la educación superior, en el verdadero sentido de la palabra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


CAPÍTULO 7

 

¿HACIA DÓNDE VA LA HUMANIDAD?

 

 

 

 

 

EL PUNTO OMEGA

En la década del 30, Pierre TEILHARD DE CHARDIN escribió que como especie marchamos hacia lo que denominó “el punto Omega”. Nuestra mente humana ha ido atravesando reorganizaciones sucesivas a lo largo del tiempo, hasta llegar a una etapa singular, crucial, en que la especie descubre su propio proceso de evolución. Esta nueva conciencia, la de una mente en evolución que reconoce su propio proceso evolutivo, acabará por convertirse en una conciencia colectiva que iluminará a toda la especie. Estamos adquiriendo la conciencia de nuestra propia evolución hacia más altos niveles de conciencia:

 

 

 

“En el futuro nos espera no una mera supervivencia, sino una supervida”

 

 

Podemos graficar la evolución que veía TEILHARD

 

 

¿Cuál es la supervida que anunció?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

LOS NUEVOS PARADIGMAS

Marylin FERGUSON describe en su libro “LA CONSPIRACIÓN DE ACUARIO”, los detalles cautivantes de una nueva forma de vivir que se está abriendo paso aceleradamente en todo el mundo. Tiene distintos nombres y reconoce distintos orígenes, pero la esencia común puede resumirse en pocas palabras: la humanidad está transitando de una época de lucha individual a otra de actividad grupal y de amor; se reemplaza la competencia por la cooperación, la codicia posesiva por la participación. Existe la necesidad imperiosa de  establecer correctas relaciones humanas entre los hombres, por medio de la buena voluntad entrenada, ingeniosa, activa y práctica, que dé lugar a una vida planetaria más plena, más espiritual y más abundante.

 

No es nada nuevo. Hubo hombres que estuvieron en esto desde hace diez mil años...

 

Pero hoy parecen vibrar acordes armónicos que presagian una nueva revolución. Uno de los más resonantes es la re-unión cultural entre Oriente y Occidente. Oriente, con su enfoque introspectivo y de aislación concentradora, generó a los más grandes líderes espirituales de la humanidad: CRISTO, BUDA, MAHOMA, SHRI KRISHNA, etc. Pocos elegidos, cuidados, aislados, fueron elevados hacia cumbres de espiritualidad que aún hoy brillan, mientras las masas padecían hambre e ignorancia.

 

Occidente permitió la duda en las ciencias, buscó en lo externo lo eterno y generó la ruidosa y hueca sociedad de la tecnología y el consumo.

 

Actualmente, los físicos subatómicos encuentran respuestas en los UPANISHADS.

EINSTEIN redescubre la eterna verdad oriental: TODO ES ENERGÍA.

El Teorema de BELL repostula la idea de la UNICIDAD: Todos estamos interconectados en un Todos.

La Teoría Holográfica de PRIBRAM permite una explicación científica de MAYA, de la telepatía, la clarividencia y la curación a distancia.

 

Al mismo tiempo, todo el enfoque ocultista y esotérico de los textos orientales puede ser revelado con un lenguaje que permite la mejor comprensión por parte de los occidentales.

 

HUXLEY, JUNG, FROMM, TOYNBEE, MASLOW, ROGERS y otros se expresan en términos que hace un siglo no hubieran podido emplear, por el riesgo de no ser entendidos. ¿Por qué tanta demora? Porque, según decía HERBERT SPENCER: “Existe un principio que se resiste a toda información, que se resiste a toda argumentación, que nunca deja de mantener al hombre en una ignorancia perenne; ese principio es el de desestimar lo que no se ha investigado”

 

Pero ahora, la unión de Oriente y Occidente parece representar un grande y jubiloso “justo medio” universal: Lo mejor del Occidente nuevo, sumado a lo mejor del Oriente milenario permiten albergar esperanzas en una humanidad lastimada por un siglo brillante, pero violento.

Es el fin de la era de Piscis y el comienzo de la era de Acuario, la era del amor, la era del grupo.

 

La distensión y la difusión cultural posibilita la relectura no dogmática de textos sagrados de Oriente y Occidente. El Nuevo Testamento, el Baghavad Gita, los Upanishads, el Corán, parecen expresar un común y esperanzado mensaje de amor y espiritualidad renovados.

 

LEO BUSCAGLIA creó recientemente su inédita cátedra sobre el Amor, en una universidad norteamericana. Sus libros más famosos: “VIVIR, AMAR Y APRENDER”, “SER PERSONA”, “AMAR A LOS DEMÁS”, etc., se venden en los kioscos y supermercados de Buenos Aires.

 

VIMALA THAKAR, discípula de  Ghandi y de Krishnamurti, dedica su vida a viajar por el mundo para expresar su mensaje muy claro, amoroso y profundo. Cuando estuvo en nuestro país, en Córdoba, dio una serie de charlas que fueron recogidas en un librito excelente llamado “EL SILENCIO DEL ESPACIO INTERIOR”. En él dice que:

 

LA RELIGIÓN, MIS AMIGOS, ES EL DESCUBRIMIENTO PERSONAL DE LA VERDAD. La transformación es un cambio cualitativo radical en la fuente y en la calidad de la percepción humana: Estamos en busca de una nueva dinámica para los seres humanos. Estamos buscando una nueva sociedad humana en la que los hombres sean capaces de compartir los recursos de la Tierra, los recursos del planeta, sin explotarse unos a otros. En la que seamos capaces de convivir, con la psicología del compartir, de la cooperación y no de la confrontación. En la que seamos capaces de vivir de una manera decente y humanitaria. Ese es el desafío que enfrentamos, y si la espiritualidad no es capaz de ayudar a la raza humana a crear esta nueva dimensión de la conciencia y esta nueva dinámica en las relaciones humanas, perderá toda su significatividad para la vida de los hombres.

 

En realidad no hay recetas. La indagación debe ser interna, personal y profunda. Nadie puede alimentarse por mí. Lo que yo como no puede alimentar a otro. Además, los caminos son infinitos. Y por otra parte, no se puede LLEGAR, en el sentido tradicional de nuestra educación, a una meta u objetivo definido. “EL TAO ES EL CAMINO”, es la respuesta del TAO TE CHING a la pregunta de qué es el TAO.

 

 

Para darnos cuenta si estamos en el camino, existen señales claras que permiten distinguir la REACCIÓN  de la TRANSFORMACIÓN.

 

 

¿Cuándo llegamos a TRASCENDER las polaridades? Trascender no significa que desaparecen nuestros ideales o motivaciones, sino que pueden ser superados, de un modo abarcativo, por otros que los incluyen pero que implican un grado de ELEVACIÓN, de AMPLIACIÓN DE CONCIENCIA, de ESPIRITUALIDAD gozosa.

 

 

El cambio sin elevación es una simple reacción, una traslación entre polaridades. Agitarse no es moverse.

La transformación es un cambio hacia arriba, como lo muestra el gráfico de la página siguiente.

 


 

 


Estas señales del camino de evolución son lo suficientemente claras como para iluminar el camino personal.

 

Pero, ¿cuáles son los signos de transformación en otros planos de la vida del hombre, es decir en los planos de la economía, de la medicina, de la política?

 

LA AUTOSUFICIENCIA

La revolución industrial y el gran avance tecnológico han contribuido en gran medida al desarrollo de la humanidad.

Al permitir la satisfacción de las necesidades básicas de las personas en algunas naciones, es posible pensar en términos de elevación espiritual de las sociedades.

 

Pero en el actual estado de evolución del ser humano, donde existen grandes cantidades de PEDIDORES (acumuladores de riqueza, egoístas, no solidarios) entre los dirigentes (y gran parte de los dirigidos) de las naciones, se generan severos problemas. A pesar de que la capacidad tecnológica actual permitiría producir para eliminar el hambre, todavía mueren de hambre muchos niños en el planeta. La pobreza estructural podría también ser eliminada, pero cada día hay más pobres en el mundo, y particularmente, en nuestros países endeudados. Los otros males como la ignorancia, el consumismo, la agresividad acumulativa y competitiva, también podrían ser al menos atenuados, en sociedades más solidarias.

 

Una sociedad es solidaria o tiene un alto grado de sinergia, cuando al mismo tiempo y por el mismo acto, cada individuo realiza su propio interés y el interés de la comunidad.

 

Nosotros vivimos en una parte del mundo que se caracteriza por tener sociedades de muy bajo grado de sinergia. Donde cada vez hay menos trabajo, más desindustrialización, más miseria y más hambre.

 

Europa, en cambio, ha logrado trascender el estado nacional y transita hacia formas de comunidad de estados-naciones, ricos, prósperos y externamente bellos.

 

Ninguna de las formas de organización, sin embargo, pone énfasis apreciable en los valores esenciales del ser humano. Curiosamente, en todo el mundo, en la parte opulenta y en la hambrienta, en la luminosa y en la oscura, están surgiendo formas de vida que rechazan la acumulación de riqueza, el consumismo, la pobreza y el hambre, todas expresiones polares de la misma realidad, una realidad que no incluye lo mejor del hombre.

Estas formas de vida tienen un nombre común:

 

                   AUTOSUFICIENCIA

 

En Europa, para mejorar la calidad de la vida esencial, y en la Argentina, para sobrevivir, los hombres y mujeres del Tercer Milenio están descubriendo modos que huyen del ESTABLISHMENT y de la ORGANIZACIÓN.

 

Un antecedente desafortunado, porque fue deglutido por la droga y por la misma cultura de la que intentaba apartarse, lo constituyó el fenómeno HIPPIE de los años 60.

 

Pero la autosuficiencia no necesita de la droga. La rechaza por destructiva y esclavizante. La droga crea seres dependientes. La autosuficiencia es NO DEPENDENCIA de los elementos esclavizantes.

 

Precisamente, nuestra cultura industrialista exacerbada, centrada en al acumulación y el consumismo, ha generado seres que no trabajan en lo que realmente necesitan para vivir. En consecuencia, son DEPENDIENTES  del sistema. ¿Qué pasa si no hay luz, si no hay agua, si no hay comida en los supermercados, si no hay dinero? Nos volvemos locos. O nos convertimos en comedores de basura o en esclavos de algo o de alguien, que nos promete seguridad.

 

Sin embargo, es posible vivir de otro modo, SIN DEPENDENCIA del sistema, con inteligencia, sin rechazo de la tecnología buena para el hombre. No hay límites a la creatividad, si desterramos el miedo de nuestra vida.

 

KRISHNAMURTI decía “cuando uno aprende cuánto es suficiente, siempre tendrá lo necesario, porque lo suficiente nunca podrá faltar; sólo falta cuando a alguien le sobra”.

 

JOHN SEYMOUR vive en Inglaterra, en el campo. Con media hectárea le alcanza para que una familia viva muy bien, en contacto con la naturaleza, trabajando y comiendo cosas excelentes, sin venenos, en una vida sensata y autosuficiente. Hay muchos otros ejemplos en el mundo, de fundadores de la vida sensata. Es una red no organizada. Es más bien un organismo que está naciendo en medio del derrumbe de las formas de vida de PISCIS.

 

ACUARIO, símbolo de la libertad, vendrá para que no haya sirvientes ni privilegiados, sin mentiras, sin manipulación, sin codicia acaparadora, sin consumismo. Vendrá para la comunión, la amistad y el amor, para que cada uno se sienta significativo y digno, donde cada uno será escuchado, ayudado a conocerse y a equilibrarse.

 

Es una época de crisis. Es un tiempo para que actúen los Destructores y los Creadores. Crisis significa peligro para algunos y oportunidad para otros. El libre albedrío existe. El futuro no es INEVITABLE. Es INVEMNTABLE. El futuro de la humanidad depende de cada uno de nosotros.

 

En un hermoso sitio natural como es la Argentina, ACUARIO nos encontrará naciendo a otra vida. Pero este enfoque de autosuficiencia, de seguridad espiritual, de confianza en el hombre, no basta. La salida no está en querer salir.

 

LA SOLIDARIDAD

La salida no es salir. La autosuficiencia será también una salida aparente, si no existe lo esencial.

 

SOLIDARIDAD: Sentimiento que impele a los hombres a prestarse ayuda mutua. Dependencia mutua entre los hombres, que hace que no puedan ser felices unos si no lo son los demás.

 

Lo esencial es el Amor.

 


EPÍLOGO

 

 

     El Amor es el fluido imperceptible que llena todos los vacíos interatómicos e interestelares.

 

     El Amor es la manifestación de la Totalidad de la Vida en nosotros.

 

     El Amor es la causa de toda creación y el factor que sostiene todo lo que vive.

 

     Si el hombre es la más alta expresión que conocemos de la vida en la Tierra, ¿por qué buscamos acumular cosas menos valiosas?

 

     Si el hombre es inmortal, ¿por qué le tenemos miedo a la muerte y a todo lo demás que le sigue?

 

     Si el hombre tiene un maestro interno sabio y bueno, ¿por qué buscamos la sabiduría en otro sitio?

 

     Si al hombre le gusta investigar lo nuevo, ¿por qué nos aferramos a lo viejo?

 

     Si el hombre es el ser más autosuficiente del Planeta, ¿por qué somos dependientes?

 

     Si el hombre puede tener su “piloto” (conciencia) en el alma, ¿por qué lo ubicamos en los planos más bajos del ser?

 

     La salida no es salir.

 

     La salida no es ninguna de las búsquedas.

 

     La salida es la paz gozosa.

 

     La salida es dar todo y luego volver a dar.

 

     La salida es Vivir.    Ya.

 


BIBLIOGRAFÍA

 

 

 

 

NUESTROS QUERIDOS LIBROS

Si uno se permite la duda y llega a darse cuenta de que lo que hoy percibimos que somos no es todo lo que realmente somos, entonces empieza a estar atento.

 

Si uno está atento, comienza a descubrir cosas. Cosas viejas y nuevas, pero que antes no percibíamos.

 

Si uno es visitado por la gracia del amor, descubre a los poetas, a los libros que nos hablan de la vida, que nos enseñan la posibilidad de la esperanza y del goce, aquí y ahora.

 

Queremos compartir con ustedes breves mensajes de NUESTROS QUERIDOS LIBROS.

 

 

 

 

HOJAS DE HIERBA

Walt Whitman

(Traducción de Jorge Luis Borges)

Edit. Lumen – 1969

 

“Nunca hubo más principio que ahora,

Ni más juventud ni vejez que ahora,

Ni habrá más perfección que ahora,

Ni más infierno ni cielo que ahora...”

 

“Yo me celebro y yo me canto,

Y todo cuanto es mío también es tuyo,

Porque no hay un átomo de mi cuerpo

Que no te pertenezca...”

 

 


APOSTAR A LA VIDA

Hugo Finkelstein

Edit. Galerna – 1988

“Amar es el delicado camino

por el que te acompaño al

encuentro contigo misma.

Que seas amable con vos,

no conmigo.

Que hagas tu propio deseo,

no el mío.

Que tengas tu propio tiempo y espacio,

no el mío.

Que ilumines con tu propia luz,

no como espejo.

Si yo consigo reconciliarme

conmigo mismo,

Entonces podremos amarnos,

desde dos libertades.”

 

LA IMAGINACIÓN A 40°

Hugo Finkelstein

Edit. Galerna – 1986

“La mejor definición de hogar que se me ocurre

es la de un lugar donde a uno lo reciben.”

 

“Para ser feliz, hay que serlo,

y para ver feliz a otro, hay que dejarlo ser.”

 

“No es más tarde, es ahora.

Y tampoco es por el otro, sino por uno.”

 

EN NOMBRE DEL AMOR

Hugo Finkelstein

Ediciones 29 – 1985

“MÍNIMO, VITAL Y MÓVIL

Para vivir, el organismo necesita oxígeno,

el espíritu libertad,

y el cuerpo caricias,”

 

“NOSTALGIA

La nostalgia es un índice de la poca

Creatividad que tenemos.

¿Quién, yo?

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA

Gabriel García Márquez

Edt. Sudamericana – 1985

“...lo paró de cabeza, lo subió y lo bajó, lo volvió a parir como nuevo, le hizo trizas sus virtuosismos teóricos y le enseñó lo único que tenía que aprender para el amor: que a la vida no la enseña nadie...”

 

 

ESTUDIOS SOBRE EL AMOR

José Ortega y Gasset

Alianza Editorial – 1984

“Siendo el amor el acto más delicado y total de un alma, en él se reflejarán la condición e índole de ésta... según se es, así se ama.”

 

 

LO QUE SÉ DE MÍ

Shirley MacLaine

Plaza &Janés – 1989

“Tal vez  la tragedia del género humano sea que hemos olvidado que cada uno de nosotros es divino. Y si volvemos a percatarnos de ello, podríamos desterrar el miedo de nuestra vida. Al desterrar el miedo, podríamos desterrar el odio.”

 

 

EL SILENCIO DEL ESPACIO INTERIOR

Vimala Thakar

Hastinapura

“Hablamos de la familia humana del planeta, entonces tenemos que descender a tu vida, a mi vida y a la vida cotidiana. Me pregunto si se percatan de que la vida cotidiana es la única vida a la que tenemos acceso. El mañana es una idea, la realidad es lo que llamamos ‘hoy’. Así, si queremos vivir tenemos que afrontar cada momento, el presente atemporal, el aquí y ahora atemporal.”

 

ÉTICA Y PSICOANÁLISIS

Erich Fromm

Fondo de Cultura Económica – 1966

“La principal tarea del hombre en la vida consiste en dar nacimiento a sí mismo, en llegar a ser lo que es potencialmente.”

 

 

TRADICIÓN Y REVOLUCIÓN

Jeddu Krishnsmurti

Edit. Sudamericana – 1987

“Para mí, comunicación significa compartir juntos, pensar juntos, crear juntos, comprender.

¿Cuándo estamos juntos nosotros?

Ciertamente, no sólo en el nivel verbal. Compartimos juntos el problema cuando somos tremendamente vitales, apasionados, cuando nos encontramos en el mismo nivel y con la misma intensidad.

¿Cuándo nos ocurre esto?

Ocurre cuando usted ama algo. Cuando usted ama, eso es todo; se terminó.”

 

EL MIEDO A LA LIBERTAD

Erich Fromm

Edit. Paidós – 1966

“El carácter dinámico del amor reside en esta misma polaridad: surge de la necesidad de superar la separación, conduce a la unidad... y, a pesar de ello, no tiene por consecuencia la eliminación de la individualidad”

 

LA NUEVA PSICOLOGÍA DEL AMOR

M. Scott Peck

Edit. Emecé – 1986

“La vida misma representa un riesgo y cuanto más amemos en la vida más riesgos correremos. De los millares y acaso millones de riesgos que podemos correr en la vida, el mayor de todos es crecer. Crecer es el acto de pasar de la niñez a la edad adulta. En realidad se trata más de un temido salto que de un paso, y éste es un salto que muchas personas no llegan a dar realmente en la vida. Aunque exteriormente parezcan adultos y aún adultos con éxito, quizás la mayoría de las personas ‘mayores’ permanecen hasta su muerte psicológicamente como niños que nunca se separaron totalmente de sus padres.”

 

 

LA BIBLIA

Primera epístola a los Corintios.

San Pablo, 12.31; 13.1, 2, 4, 5, 6 y 13

“Ustedes, por su parte, aspiren a los dones más perfectos. Y ahora, voy a mostrarles un camino más perfecto todavía.

Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un címbalo que retiñe.

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de mover montañas, si no tengo amor no soy nada... El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia sino que se regocija con la verdad... en una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande es el amor.”

 

TAO-TE-CHING

EL LIBRO DEL RECTO CAMINO

Lao Tsé

Edic. Morata-1983

“Poseo tres tesoros que cuido y que guardo:

El primero es el amor.

El segundo, moderación.

El tercero, anulación.

El que ama es valiente.

El moderado tiene reservas.

El que se anula puede colocarse

En el primer puesto.

Más hoy se prefiere el valor a la dulzura.

La ambición a la moderación.

La acción a la anulación.

Pero éstas sólo conducen a la muerte.

Mas el que lucha con amor vencerá.

El que se defiende con amor, será seguro.

El cielo lo salvará y lo protegerá con amor.”

 

EL VUELO DEL ÁGUILA

Jeddu Krishnamurti

Paidós – 1986

Interlocutor: - Señor, ¿qué quiere usted que hagamos nosotros aquí en este mundo?

 

Krishnamurti: - Muy simple, señor: yo no quiero nada. Eso es lo primero.

Lo segundo: viva, viva en este mundo. Es nuestro mundo, la tierra nuestra sobre la cual vivimos: Pero no vivimos; somos mezquinos, divididos, ansiosos; somos seres humanos atemorizados, y por lo tanto no vivimos, no conocemos la verdadera relación, somos seres solitarios y desesperados. No sabemos lo que significa ese sentido de vivir en éxtasis, en la dicha.

 

 

 

 

VIAJE DENTRO DE UNO MISMO

Vimala Thakar

Kier – 1988

“El hecho de tener forma humana, de existir biológicamente y psicológicamente no implica necesariamente que uno esté vivo.

Existir y vivir, o vegetar y vivir parecen ser dimensiones enteramente diferentes, pero la mayoría de nosotros da por sentado que vive.”

 

EL PUENTE HACIA EL INFINITO

Richard Bach

Javier Vergara – 1984

“Las cosas que nos rodean, casas, trabajos, autos, son decorados, son el engarce para nuestro amor. Las cosas que poseemos, los lugares en que vivimos, los acontecimientos de nuestra vida: engarces vacíos. ¡Qué fácil es buscar los engarces y olvidarse de los diamantes!

Lo único que importa, al terminar nuestra estadía en la tierra, es hasta qué punto hayamos amado bien. ¿Cuál fue la calidad de nuestro amor?”

 

LA TOTALIDAD DE LA VIDA

Jeddu Krishnamurti

Sudamericana – 1986

“Observar holísticamente es observar o prestar atención a todo el contenido de algo. Normalmente miramos las cosas de manera parcial, conforme a nuestro placer o a nuestro condicionamiento... El político está principalmente comprometido con la política, el economista, el científico, el hombre de negocios tienen su propio compromiso, generalmente a lo largo de toda la vida. Parece que jamás encaramos el movimiento total de toda la vida, como un río pleno con un gran caudal de agua tras de sí: agua desde el principio hasta el fin... Así, de igual manera, podemos encarar la vida holísticamente, como un movimiento total desde el principio hasta el fin.”

 

 

LA SABIDURÍA DE LA INSEGURIDAD

Mensaje para una era de ansiedad

Alan Watts

Kairós – 1986

“...cuando usted se da cuenta de que vive en este momento, de que es este ahora y ningún otro, de que aparte de éste no hay pasado ni futuro, debe relajarse y saborearlo plenamente... Es evidente que todo existe para este momento. Es una danza, y cuando bailas, no intentas llegar a ninguna parte. ¿Cuánto tiempo llevan los planetas dando vueltas alrededor del Sol? ¿Y llegan a alguna parte, aumentan su velocidad a fin de llegar? ¿Con qué frecuencia llega la primavera a la Tierra? ¿Llega más rápida y lujosa cada año, para asegurarse de ser mejor que la primavera pasada y apresurarse en su camino para ser la primavera que las superará a todas?

El significado y el objetivo de danzar es la danza... Igual que la música. No se toca una sonata para llegar al acorde final... y si el significado de las cosas estuviera simplemente en el final, los compositores sólo escribirían los últimos compases.”

 

UNO, UNO MISMO Y EL OTRO

Hugo Finkelstein

Galerna – 1984

“DEPENDENCIA

La mala dependencia es una maniobra de explotación que ejerce el débil sobre el fuerte. En una relación de a dos, uno de ellos asume el rol del desvalido con el objeto de ejercer una fuerte presión sobre el otro, para obtener beneficios en todas las cuestiones que se ha propuesto.

El ‘pobrecito’ de una relación, la víctima, exige al otro ponerse en una actitud de salvador o redentor de su minusvalía; le exige poner esperanza a su desánimo, alegría a su tristeza, serenidad a su inquietud, paz a su angustia.

¿Quién es entonces el hábil manipulador que maneja las actitudes y los sentimientos del otro?

La lucha por el poder surge en todas las relaciones de naturaleza competitiva. Y ese poder se ejerce abierta o solapadamente. Después de vivir un tiempo con el otro, cada uno conoce qué puede hacer para sacarlo de quicio y hacerlo reaccionar agresivamente, y cuando uno lo hace y el otro explota, uno lo mira como no entendiendo qué ha pasado. Cuando en realidad lo sabe muy bien.

Uno conoce los puntos débiles del otro. Sabe que no tolera presiones (¿Por qué? Porque el otro es así) Que la mañana, por ejemplo, no es el momento más adecuado para pedirle nada. (¿Por qué? Porque él es así y punto.) Que las noches parecieran despertarle los fantasmas de las pasiones y que ciertos planteos pueden desembocar en tragedia, cuando al alba sólo habría sido una conversación intrascendente y pasajera.

Uno sabe que el otro despotrica contra su familia infantil, pero no tolera que lo hagan de afuera... Uno sabe del otro y lo conoce, ya no está desprevenido. Y sin embargo pide para no obtener; habla con calma pero para irritar. Hace las cosas aparentemente bien, pero para que salgan mal. Y cuando el otro responde con un exabrupto, la incomprensión o la negativa, dos gruesas lágrimas o una cara de pobrecito, coronan al otro como el Brujo y hamacan a uno en el sillón de la víctima.

Los mansos, los ‘deprimidos’, las víctimas, los injustamente perseguidos, llevan detrás de su mirada autopiadosa, toneladas de dinamita dispuesta a acabar con uno. Son los que ejercen el poder enmascaradamente y controlan obra, vida y milagros a través de sus dolores e incapacidades. Tal vez, cuanto más débil más peligroso.

Nadie se ha equivocado en la elección del otro. Lo ha elegido exactamente a la medida de lo que necesitó en ese momento. También para hacerlo culpable de sus frustraciones, cuando en verdad, si hiciera un poco de memoria, se daría cuenta que antes de conocerlo ya estaba frustrado. Pero el otro le viene como anillo al dedo. Por tu culpa. ¡Por tu grandísima culpa!

¿Y antes? ¿De quién era la culpa? Por eso lo culpa, pero no lo deja. Será débil, pero no tonto.

¿De qué servirá pedir para que no nos den? Y si el otro me llegara a dar, ¿qué haríamos con nuestro rencor? ¿Dónde y en quién pondríamos la ira? El otro está condenado  a hacer el papel de mezquino, y no puede zafar de él.

El otro debe ser el coartador de nuestra libertad y no puede salirse del rol de controlador; porque si lo hiciera, ¿qué haríamos con esa libertad? ¿Acaso no nos tendríamos que enfrentar con nuestras inhibiciones frente a la vida?

Nuestros miedos necesitan de alguien que no nos dé. Nuestra miserabilidad, de alguien que nos pague mal. Nuestros sentimientos de culpa, de alguien que nos maltrate. Nuestros delirios de persecución, de alguien que nos persiga. Nuestra incapacidad de amar, de alguien que no nos ame. Nuestro odio, de alguien que nos odie.

Porque cuando tenemos paz, buscamos a alguien que nos dé paz. Cuando nos sentimos felices buscamos a quien nos dé felicidad. Cuando nos sentimos merecedores, encontramos a quien nos dé.

Hábiles maniobras que empiezan y terminan en uno, y de paso embroman o hacen feliz a otro.”

 

LA LIBERTAD PRIMERA Y ÚLTIMA

Jeddu Krishnamurti

Sudamericana – 1986

“Comunicarnos unos con otros, aún conociéndonos bien, es en extremo difícil. Podré usar palabras que para ustedes tengan diferente sentido que para mí. La comprensión sólo llega cuando nosotros – ustedes y yo – nos encontramos en un mismo nivel al mismo tiempo. Ello ocurre cuando existe verdadero afecto entre las personas, entre marido y mujer, entre amigos íntimos. Esa es la verdadera comunión. El entendimiento instantáneo adviene cuando nos encontarnos el mismo nivel, al mismo tiempo.

 

 

 

LA NOCHE ANUNCIA LA AURORA

Diálogo entre Oriente y Occidente

René Huyghe y Daisaku Ikeda

Emecé – 1985

“En suma, mi filosofía se reduce a lo siguiente: por más que la verdad última del mundo sea inaccesible a nuestros medios mentales, por lo menos podemos deducir de la evolución del mundo, que en el curso de millones de años se eleva desde la materia a la inteligencia y al espíritu, en una dirección ascendente... ayudar al universo a realizarse, mediante el esfuerzo culminante del hombre, que es la única criatura que puede ‘adquirir conciencia’ de ese movimiento, ¿existe un cometido más exaltante que uno pueda proponerse?”

 

 

 

 

 

ESCOGE LA VIDA

Arnold Toynbee y Daisaku Ikeda

Emecé – 1980

“Convengo en que deberíamos aspirar, no a un Producto Bruto Nacional, sino a un Bienestar Nacional. Los criterios de medida de este Bienestar serían: el grado de armonía y de bondad mutua; el grado en que los miembros de una sociedad sena capaces de dominarse a sí mismos, que es la clave del bienestar espiritual; el grado en que la sociedad está dispuesta a renunciar a los beneficios financieros para evitar la polución, tanto material como espiritual. El último criterio mide hasta qué punto la sociedad logra dar prioridad al bienestar espiritual por encima de la riqueza material.”

 

LA PERSONALIDAD CREADORA

Abraham Maslow

Kairós – 1987

“Hipótesis verificable: que la correlación entre belleza, sabiduría y bondad, y salud psicológica, aumenta con los años.

“El hecho empírico es que las personas autorrealizadoras, son también nuestros más grandes y compasivos perfeccionadores y reformadores de la sociedad, nuestros luchadores más eficaces contra la injusticia, la desigualdad, la esclavitud, la crueldad y la explotación.”

 

LA CONSPIRACIÓN DE ACUARIO

     Marylin Ferguson

Kairós – 1985

“Muchos jóvenes, quizá la mayoría, desean tener relaciones profundas e íntimas. Necesitan la guía de una persona comprensiva, tolerante, que esté dispuesta a ayudarles. No necesitan que se les ‘haga’ nada. Lo que necesitan es un lugar donde poder ser ellos mismos.

“Son las diez de la noche, dice un anuncio oficial en la radio. ¿Sabe usted dónde está su hijo? Pero hay una pregunta mejor: estamos a fines del siglo veinte... en medio de tanta experimentación, tanto cambio de estructuras sociales, tantas relaciones rotas, tantas relaciones nuevas y tantas exigencias de libertad y seguridad, ¿sabemos dónde estamos conectados?

“El cambio de paradigma personal es como cruzar el océano en busca del Nuevo Mundo. El inmigrante, por mucho que lo intente, no puede persuadir a todos sus amigos y personas queridas que  lo acompañen en su viaje. Quienes quedan detrás no pueden comprender cómo tanta cosa conocida no ha sido capaz de retener al inmigrante. ¿Por qué ha abandonado su patria de siempre? Y, lo que es más triste de todo, ¿cómo es que sus afectos no han podido retenerlo?

“En cuanto al inmigrante, pronto aprende que realmente no se puede intentar reconstruir el viejo mundo en el nuevo continente. Nueva Inglaterra no es Inglaterra, Nova Scotia no es Escocia. La distancia difumina las viejas realidades y las comunicaciones resultan difíciles y punzantes. Las cartas enviadas al viejo mundo no pueden evocar las cumbres y cañones que van empujando sin cesar al inmigrante hacia lo desconocido.

“Siempre que alguien comienza el proceso de transformación, la muerte y el nacimiento lo rondan: la muerte de la costumbre como autoridad y el nacimiento de su propio ser.”

 

LA PERCEPCIÓN UNITARIA

Rubén Feldman González

“Basta mirar televisión por quince minutos para comprender que la cultura está en colapso”

“Se necesita una radical transformación psicológica que permita que el dinero, por ejemplo, no se use para ‘ganar y endeudar’, sino para favorecer la unión pacífica de la humanidad”

“Si usted mama televisión, tabaco y alcohol, ¿cuál es su inteligencia?”

 

EL PROCESO DE CONVERTIRSE EN PERSONA

Carl R. Rogers

Paidós – 1972

“Cuando me acepto como soy, puedo modificarme”

“Tengo la sensación de flotar en la compleja corriente de la experiencia con la posibilidad fascinante de comprender su complejidad siempre en transformación.”

 

 

 

TRANSPERSONALIDAD

Enrique Mariscal

Edición Previa – 1985

“La sabiduría no está en ningún libro ni en la perfección del conocimiento, sino en el movimiento de la libertad al aprender. El aprender no tiene fin y la sabiduría es el fin del dolor.”

 

THE COUPLE’S JOURNEY

(El Viaje de la Pareja)

Intimidad como sendero hacia la Totalidad

Susan M. Campbell

Impact Publishers – 1987

“O. K., ME RINDO”