20 de marzo, Día Internacional de la Felicidad

 

Declarado así por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su Resolución 66/281 del año 2012, celebramos hoy este evento, con algunas reflexiones que pueden acercarnos al significado profundo de semejante festejo.

 

Desde el punto de vista estrictamente científico materialista, los endocrinólogos indican que el estado de funcionamiento del individuo que llamamos felicidad ocurre cuando los efectos de la hormona denominada endorfinas superan a los efectos de la adrenalina (llamada la hormona del miedo y de la bronca), y son definidos por las palabras entusiasmo, alegría, serenidad, buena onda.

 

Desde la perspectiva de la psicología, Maslow en su libro “El hombre autorrealizado” define los distintos modos de funcionamiento humano y sus diferentes manifestaciones posibles.

 

Desde la óptica de Buda (el más grande estudioso del sufrimiento y de la felicidad), describe en sus Cuatro Nobles Verdades las pautas para reconocer nuestro habitual estado de sufrientes pedidores, y las claves para trascender ese lamentable estado.

Primera Noble Verdad: El sufrimiento existe. Basta recordar un poco de nuestra actual encarnación.

Segunda Noble Verdad: El sufrimiento tiene origen en el mal empleo que cada uno hace de su mente. Lo cual significa que las dos únicas causas del sufrimiento son nuestra ignorancia y/o nuestra estupidez. Si uno no es feliz aún, debe indagar qué porcentajes de cada una estamos experimentando.

Tercera Noble Verdad: Si el hombre crea su propio infierno portátil, el hombre puede darle fin en esta vida, no en otra encarnación, cielo o nirvana futuro.

Cuarta Noble Verdad: El fin del sufrimiento ocurre cuando el individuo aprende a elegir el Camino del Justo Medio entre los Extremos o Polos. Lo cual implica dos ideas importantes: la primera es que si podemos aprender a elegir es porque somos libres. El Libre Albedrío es una condición esencial del diseño humano.

Si elegimos bien, somos felices y sanitos. En cambio, si elegimos mal, sufrimos y nos enfermamos. Es una Ley de la Vida en la Tierra. Mal o bien, según nuestra propia Alma. El ser humano ha sido diseñado para no reconocer a ninguna otra autoridad más que la de su propia Alma. Esta es la verdadera libertad.

La segunda idea es que vivimos inmersos en una realidad polar. El secreto es reconocer los polos, y aprender a integrarlos en nosotros. Si no lo hacemos, y nos polarizamos en lo que nos parece seguro y conocido, estamos irradiando el temor al polo desconocido e inseguro, y atraeremos las circunstancias y los individuos que personifican los aspectos más bajos de ese polo temido. Es la tan conocida Ley de Atracción.

 

Desde la sabiduría de la Mitología Griega, el mito de Eros (Cupido, el dios del Amor) y Psique (el Alma humana), nos acerca dos potentes significados.

La MISERIA (Mis-Eros) significa vivir desconectado de la fuente interna de Amor. En cambio, cuando Eros y Psique se casan, conciben una hija inmortal a la que llamaron ALEGRÍA. El único indicio de que estamos a punto de ser felices es la Alegría de vivir. En cualquier circunstancia y a pesar de todo.

 

La Astrología Científica nos informa que hoy el Sol ha transitado por el Equinoccio de Otoño, saliendo del signo de Piscis (símbolo del Amor Universal y de la Totalidad), para ingresar en el Signo de Aries (el comienzo de un nuevo ciclo anual imbuído de la potencia de la Comprensión y el Reconocimiento de la divinidad de cada ser humano)

 

Desde el enfoque abarcativo de todas esas posiciones, la Sabiduría Eterna nos revela que cada ser humano nacido en la Tierra es completo, un holograma de todas la energías inteligentes del Universo, diseñado para ser feliz estando encarnado, y para irradiar las mejores energías de su Alma, que se manifiestan como Integridad, Inofensividad e Inclusividad y se logran con los procesos de Autonomía, Autoeducación (porque el Alma individual es el Maestro incorporado) y Autorrealización.

 

Uipidiles del mundo: ¡Salud!

 

Universidad Nacional del Alma