“CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA”

El estupendo libro de Gabriel García Márquez es dueño de un título premonitorio. Constituye una síntesis descriptiva inmejorable de la situación actual de la Civilización Occidental Globalizada.

El apogeo de la Civilización Occidental ha sido la globalización del poder PLUTÓCRATA (narcotráfico, tráfico de armas y sistema financiero), que según el genial Arnold Toynbee determina el comienzo de la caída de una forma social que ya no le sirve a la humanidad. Al mismo tiempo ha nacido en 1945 la Nueva Civilización. Argentina es uno de sus líderes.

La actitud adecuada ante tamaño acontecimiento planetario ha sido planteada en numerosas ocasiones: “Contribuir, lo más piadosamente posible, a la muerte digna de aquello que se resiste a morir, al tiempo que podemos ayudar al nacimiento de lo que emerge de entre las ruinas de lo viejo”. Sin violencia, sin miedo y sin odio. Con mucha alegría.

Los signos de esta transición (los tiempos revueltos) son muy claros.

El empleo de los medios masivos de comunicación por parte de los plutócratas para difundir e inocular en los cerebros casi vírgenes (por falta de uso) de la gente, tanto  las mentiras, como el miedo y el odio es la manifestación principal de la existencia de una verdadera guerra en el plano mental.

La destrucción financiera de los Estados de Bienestar de la Comunidad Europea de Naciones constituye uno de los síntomas más notorios, con más de diez millones de excluidos del sistema económico, por medio de los métodos ensayados en Argentina en la década de los ’90. También la caída de la hegemonía económica y financiera de los Estados Unidos de Norteamérica presagia el incremento de las exclusiones.

La incitación a la violencia por parte de los manifestantes de Venezuela y de Argentina durante los recientes acontecimientos políticos, el rechazo a las formas de organización y de convivencia civilizada entre los seres humanos, las apelaciones a la desaparición, a la exclusión, a la violencia  y  a la muerte son claros síntomas de desintegración y desesperación por parte de un viejo orden que se resiste a perder los privilegios sostenidos durante siglos por el secreto y la oscuridad que han caracterizado al poder plutócrata. Afortunadamente, vivimos tiempos de Apocalipsis (que significa Revelación en griego), donde lo oculto sale a la luz, y cada uno puede reconocer las acciones de los protagonistas del drama humano, por lo que son. “Por sus frutos los conoceréis”, máxima aplicable a cualquiera, en particular al papa Francisco, por su nueva posición social.

La escasez pregonada por los sostenedores del miedo y del odio, abre paso a la abundancia. El crecimiento económico y social argentino sin necesidad de endeudarse, ocurrido durante la última década, representa el más claro indicio de la muerte de lo viejo y del surgimiento de un nuevo orden social que tiene sus fundamentos en los verdaderos ideales cristianos difundidos en el Nuevo Testamento, y que han sido tan escondidos tras las interpretaciones de los teólogos vaticanos. “Dar de comer al hambriento, y de beber al sediento” tiene una manifestación más reciente en el ideal político sudamericano vigente de “trabajar por el mayor bien para el mayor número de personas”, desterrando así la exclusión de los más desvalidos producida por el afán de acumulación de unos pocos privilegiados.

El intento plutócrata de denigrar la política como instrumento de transformación individual y social desconoce las advertencias de Dante Alighieri expresadas hace más de siete siglos en su estupenda obra “La Divina Comedia”. Los tres últimos niveles de su “Inferno” están ocupados por los violentos, los usureros y los traidores a la Patria, en niveles crecientes de profundidad y denigración posibles. En cambio, los tres cielos más elevados del “Paraíso” están diseñados para albergar a los espíritus de los militantes por causas justas, los gobernantes justos y finalmente los contemplativos. Cada uno puede hacer las atribuciones que pueda y que quiera, a sí mismo y a los gobernantes, papas y políticos que inundan nuestras vidas con sus acciones. Si no tuviera resultados tan trágicamente antihumanos, podríamos disfrutar de la comedia.

Pero como cada uno de nosotros es un uipidil vip, podríamos hacer el intento de apreciar el momento histórico, único e irrepetible.

Estupendo otoño para algunos, y maravillosa primavera para otros.

 

 

Universidad Nacional del Alma

http://www.sidereh.com.ar/UNA/ARTICULOS%20BLOG.htm