Los Organizadores Políticos del Bien Nacional y Planetario

 

Tal es el nombre, preciso, elocuente, de lo que está emergiendo en el Cono Sur de América. Esta denominación no es nueva, puesto que figura en uno de los últimos libros de Alice Bailey, escrito alrededor de 1949.

 

En el año 2002 organizamos, junto con Inés Palomeque y Mónica Shocrón, en el Recinto del Honorable Senado de la Nación, el III Congreso Internacional por una Cultura de Paz, bajo el lema “Sin Visión los pueblos perecen”, basado en los lineamientos de esos enfoques precursores.

 

Consistió en capacitar a 300 jóvenes como líderes del futuro. Asistieron gratuitamente a seminarios, generaron el Manifiesto por el Futuro del Mundo, y votaron democráticamente cuáles de los 9 Grupos de Servidores del Mundo tenían preferencia entre ellos, y cuáles necesitaba la Argentina en esos momentos críticos de la vida nacional y planetaria. El grupo del título, que por supuesto no tiene organización en el plano físico, sino que está integrado por Almas que encarnan con un propósito afín, tuvo solamente un voto, y salió con prioridad 9. Tan desprestigiada estaba la política en aquellos días de “la Banelco”…

 

Los lemas de este grupo en surgimiento son muy claros: Gobernar por el mayor bien para el mayor número de personas. Generar oportunidades PARA TODOS.

 

En total contraposición, cuando uno lee que el lema difundido del megaevento espirituoso recientemente comandado por Ravi Shankar es “Si sucede, conviene”, no hace falta mucho análisis para darse cuenta del carácter disciplinador y conformista del enfoque. ¿A quién le conviene? A la Plutocracia Global le conviene que no haya ninguna gana de transformar las cosas, metida como está en una guerra psicológica planetaria, llevada a cabo por los medios de desinformación masiva y estos grupos, que no son intrínsecamente malos, pero que operan como los idiotas útiles del establishment, aprovechándose del hastío del conflicto y del ansia de estabilidad y seguridad que manifestaron los 100.000 participantes (en el evento gratuito del Planetario).

 

Presenciamos (y somos parte de) una estupenda tensión que está produciendo el surgimiento de una nueva civilización, basada en el amor y en el reconocimiento de la divinidad inmanente en cada ser humano nacido en la Tierra. Hay que cuidar a todos, aunque sus comportamientos sean todavía muy crueles, ignorantes y/o pelotudos. Porque un ser humano es un milagro viviente, producto de millones de años de evolución inteligente y paciente, un individuo destinado potencialmente a ser feliz, a funcionar como un mago blanco, a vencer a la muerte y a traer los cielos a la Tierra.

 

Mientras esto sucede ante nuestros ojos asombrados, lucharemos hasta que aprendamos a amarnos los unos a los otros. Sabiendo que no estamos solos en esta revolucionaria tarea.

 

 

www.sidereh.com.ar /Universidad Nacional del Alma