RESURRECCIÓN 

Se han cumplido 2015 años desde el comienzo de la Era de Cristo, 1982 años desde que se demostró fácticamente el suceso del título, y 40 años desde el surgimiento a la luz de la Primera Teoría Científica del Alma.

Si bien el Cristo resucitado anunció inmediatamente a sus discípulos la más bella premonición de la Historia, “Haréis cosas más grandes que las que Hice”, fue necesario un largo proceso de aprendizaje para que la humanidad pariera la idea de la divinidad inmanente en cada individuo nacido en el Planeta Azul.

La gran inercia en la transmisión de los conocimientos, producida por la persistencia de una cultura extremadamente materialista (para las iglesias somos aún irredentos soretes pecadores, y para las academias somos cachos de carne organizados por el azar, intercambiables), torna inevitable la repetición oportuna de conceptos que han sido prolijamente revelados y que ya están siendo manifestados por una apreciable cantidad de individuos que están produciendo una nueva cultura y una nueva civilización, cuya base fundamental es el reconocimiento de la existencia concreta del Alma en cada hombre y en cada mujer.

Ofrecemos a continuación un resumen de las disciplinas científicas que han originado la Revolución del Conocimiento, y su resultado, que es la estupenda Teoría Científica del Alma, hipótesis imprescindibles a indagar para iniciar el camino al cumplimiento en la propia vida cotidiana de la profecía citada.

Desde 1889 hasta 1949, tres mujeres escribieron unos 50 libros que contienen lo que se denomina la Metafísica Moderna. Helena Petrovna Blavatsky, Alice Ann Bailey y Helena Röerich canalizaron las revelaciones que contienen todos los conocimientos relacionados con la verdadera historia de la Humanidad, la naturaleza real de los seres humanos, y los indicios del propósito y las leyes que rigen el desarrollo de la creación hacia su asombroso destino de perfección. Las tres mujeres crearon escuelas espirituales de notables características, cuya manifestación ha producido notables innovaciones en todos los ámbitos del conocimiento humano. Todas sus principales obras pueden ser consultadas gratuitamente en varios sitios en Internet.

La más importante consecuencia de estos actos de renovación de creencias (un tanto apolilladas a la fecha), ha sido el nacimiento de la Ciencia de las Energías, inaugurada por Albert Einstein en 1905, con su famosa fórmula (aún incomprendida por los académicos materialistas) E = m. c2 significando que TODO ES ENERGÍA. Para comprender su alcance verdaderamente revolucionario, es posible consultar en Internet el libro “La Revolución Científica de Acuario”, en el que se incluye las teorías de otros dos científicos occidentales (Dennis Gabor y Karl Pribram), el último de los cuales es el autor de la Teoría Científica del Alma, cuyo 40° aniversario conmemoramos en este artículo, y que dice lo siguiente:

“Si es cierto lo que propuso Einstein en 1905 que TODO es ENERGÍA (Y es cierto porque lo probó en 1945 la Bomba Atómica), entonces es posible afirmar que TODO SER HUMANO puede ser considerado, desde el punto de vista científico moderno, como un HOLOGRAMA VIVIENTE de todas las energías inteligentes que hay en el Universo. Si Dios existe en ese Universo, en la forma de ENERGÍA INTELIGENTE, entonces Dios también está en nosotros.”

Que es la Teoría del Alma, o si se prefiere, el concepto de Dios Inmanente, en cada ser humano, y en todo lo que existe.

 

Podemos comprender así que Einstein-Gabor-Pribram, precursores de la Ciencia de las Energías,  destruyen las bases conceptuales del materialismo científico académico, y también del dogmatismo teológico de las iglesias organizadas. No es poco.

Una nueva ciencia, más moderna aún, resultante directa de la Ciencia de las Energías, es la Ciencia de la Interpretación del Significado de la Mitología Griega, cuyos precursores más famosos fueron Freud y Jung, posibilita el conocimiento profundo de las conductas humanas y de su potencial desarrollo, por medio de la restitución del carácter científico de la Astrología, producido en 1995 por medio de la Teoría Astroholográfica, que no es más que un corolario de la Teoría Científica del Alma de Pribram.

Las consecuencias de semejante irrupción de conocimientos revolucionarios implican la posibilidad de fusión o síntesis de la ciencia materialista y de la dogmatización teológica, también materialista, de las iglesias organizadas, en un nuevo cuerpo de conocimientos, que puede denominarse Ciencia de la Religión, o Religión Científica, como se prefiera, donde la característica esencial es la sustitución de los viejos misterios, ya revelados, por otros misterios mucho más elevados, todavía inaccesibles a nuestra razón finita, pero que nos aporta todos los conocimientos adecuados para generar el desarrollo físico, emocional, mental y espiritual de todos los individuos humanos, de modos y en tiempos que se correspondan con su real naturaleza humano-divina, y su actual estado de evolución.

Es posible verificar cotidianamente la paulatina resurrección de la entera humanidad de la más terrible y cruel tumba del materialismo, en parte gracias a la mostración  instantánea y planetaria de las peores lacras de las guerras, del narcotráfico y del sistema financiero antihumano que todavía gobierna en algunos reductos imperiales.

Solamente tenemos que aprender a elegir los caminos del Amor, y trascender el miedo y el odio como motivaciones de nuestra acción cotidiana.

Como dijo el Resurrecto a sus discípulos:

“Id, como corderos, entre los lobos”

“No temáis. Estaré con vosotros hasta el fin del tiempo”

Que parece que es ahora.

Grandes dosis de endorfinas por la estupenda posibilidad de vencer a la muerte.

Hay para todos y para todas. El Amor es la energía más abundante de este Sistema Solar.

Celebremos la Pascua de Resurrección.

 

Universidad Nacional del Alma

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