Algo para recordar...

 

Hace exactamente 1 año escribíamos:

Te damos el timón de un barco nuevito…

Tiene apenas 12 años y medio.

Es de bandera ARGENTINA que no se vende ni se alquila, y transporta 40 millones de pasajeros con las necesidades básicas satisfechas, salvo un mínimo porcentaje inevitable (y aún recuperable) de pasajeros que pululan por las bodegas, resistiéndose a ser felices.

Posee dos satélites también nuevitos, y otros tres en construcción, 30.000 km de fibra óptica, con fuentes de energía atómica, hidroeléctrica, hidrocarburífera y eólica nacionales y en pleno desarrollo hacia el autoabastecimiento, tanto energético como informático y científico.

Opera con un grado envidiable de autonomía a nivel planetario, y es un ejemplo mundial en los ámbitos de cumplimiento de derechos humanos y líder en la lucha contra lo peor de la Plutocracia Global (narcotráfico, tráfico y uso de armas y sistemas financieros perversos).

Tiene algunas fallas de origen en su sistema judicial, un tanto obsoleto, pero con totales posibilidades de renovación. Es sobrevolado aún por pajarracos judiciales y plumíferos de otras latitudes que están en franca decadencia, pero que todavía conservan algún poder materialista. ¡Ojo que pretenden sacarte el timón!

Navega este bajel en estupendas aguas de paz y concordia, participando de  un conjunto  cada vez más numeroso de barcos que ha puesto proa a un futuro mucho más pleno y humano que el que hegemoniza el Titanic del Hemisferio Norte.

Te podemos ayudar a conducirlo con inteligencia hasta el próximo puerto en el 2019, participando con alegría de la aventura de navegar en la maravillosa Era de Acuario. Todavía hay tifones, tormentas y piratas que es posible evitar. Los más peligrosos son los violentos, los usureros y los traidores a todas las Patrias, porque pueden hundir el barco en un santiamén. Tenés para ello que otear el horizonte desde el célebre carajo, dispuesto en el más alto punto de la superestructura, y observar atentamente los radares para prevenir sorpresas desagradables. También lo haremos nosotros. Dos pares de ojos siempre ven mejor.

Si por distracción, impericia, desidia o mala leche, lo chocás o (¡los dioses no lo permitan!) lo hundís, no te hagas mucho problema. Tenemos las ideas, los planos, los brazos y la voluntad inquebrantable de repararlo, reconstruirlo y/o rehacerlo nuevamente. Podría decirse que ya somos expertos en el tema. Y vamos mejorando en cada intento.

¡Bon voyage!

¡Hay endorfinas para todos y para todas en el Crucero del Amor!

Universidad Nacional del Alma

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