CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD

Opinión contundente:

Sur

Por José Saramago

Crimen financiero contra la humanidad

26-10-2008 / “Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellido, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse.”

Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.

 

Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser objeto de análisis, ya sea en los foros públicos o en las conciencias. No exagero. Crímenes contra la humanidad no son sólo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas.

 

Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellido, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse.
Son fáciles de sorprender. ¿Quién se atreve a llevar a este gang ante los tribunales? Todos le quedaríamos agradecidos. Sería la señal de que no todo está perdido para las personas honestas.

No hay mucho que agregar.

No obstante, y siendo realistas, el poder de la Plutocracia Global impide que cualquier organización judicial humana actual lleve a cabo la sugerencia del brillante José Saramago.

Lo importante para cada persona en esta época crítica, es no seguir esperando peras del olmo, no esperar luz de semejante oscuridad, para dejar de buscar afuera y encontrar la luz, la inteligencia, el amor y el poder donde realmente se encuentra: en nosotros mismos, en nuestra propia Alma. Porque todos somos individuos íntegros, completos, capaces de plenitudes notables. Toda crisis, y ésta en particular, ha sido diseñada para que aprendamos a extraer las excelsas energías de nuestras poderosas Almas, para dar testimonio de que otra vida es posible, de que otra civilización más humana es posible.