El grupo de Psicólogos de la Ciencia del Alma

Este grupo de Almas fue el más votado por los participantes del experimento educativo realizado en el Honorable Senado de la Nación en el año 2002, como culminación de sus antecedentes inmediatos desarrollados durante los años 2000 y 2001, promoviendo un nuevo tipo de liderazgo entre los jóvenes estudiantes de escuelas secundarias, cuya síntesis puede verse en http://www.sidereh.com.ar/MILMILENIOS/base.htm.

Quizás la elección del grupo de Psicólogos de la Ciencia del Alma se haya basado en la imperiosa necesidad percibida por los jóvenes durante la crisis terminal de una sociedad argentina destruida por la crueldad del materialismo plutócrata financiero vigente en ese momento histórico.

Como todos sabemos, las almas de los individuos y de las naciones son inmortales. La Ciencia que estudia las relaciones entre cada Personalidad y su Alma, de las Almas entre sí, entre las Almas de las naciones y con la Súper Alma, se constituye en un conjunto de conocimientos imprescindibles en circunstancias de muerte y reencarnación.

Sabemos además que la muerte es una ley muy piadosa de la Vida, diseñada para  impedir inexorablemente que las almas queden atrapadas en formas que ya no le sirven a esa Vida.

La escasa difusión (o directamente el ocultamiento) de estos conocimientos por parte de los “faros” de luz de nuestra Civilización Occidental Globalizada (las Iglesias y las Academias cerradamente materialistas), es la causa principal de la muerte de esta estructura cultural limitada que ya no le sirve a la Vida. Momentos en los que aparecen la corrupción y los gusanos que destruyen esa forma y generan la posibilidad de reciclado de las formas viejas. En eso están los países más débiles de la Comunidad Europea y las principales ciudades norteamericanas, junto con algunos nostálgicos embates locales.

Psicología, palabra de origen griego, significa literalmente lenguaje del Alma o ciencia del Alma. El expertise en estos conocimientos es bastante difícil en una cultura profundamente materialista, como lo demuestra la genial serie “En Terapia”, que acaba de ganar el Martín Fierro en su categoría. Es casi imposible reconocer las causas de los comportamientos humanos  tan poco inteligentes y felices, que reflejan el desastroso estado actual de nuestras relaciones, con uno mismo, con el otro y con todos los otros. Simplemente porque no entendemos que el funcionamiento humano impulsado solamente desde el primer motor (los instintos) genera indefectiblemente una vida miserable. Si no aprendemos a encender y operar conscientemente también con el Segundo Motor (el Alma), no puede manifestarse la alegría de vivir.

La Ciencia del Alma nos enseña que cada ser humano nacido en la Tierra posee como condición de diseño los tres modos de percepción de la realidad: Instinto, Intelecto e Intuición, cuyo grado de desarrollo define las actitudes y acciones de la persona.

Enseña también que cada uno de nosotros es íntegro, un conjunto energético completo, diseñado para no reconocer a ninguna otra autoridad más que la de la propia Alma (el notable concepto oriental de Maestro Interno). Si nos traicionamos, sufrimos, nos enfermamos y morimos antes. Permanece la miseria. Si en cambio elegimos seguir sus indicaciones, aparece el entusiasmo, el amor, las endorfinas, la alegría, la salud, la abundancia.

En consecuencia, si continuamos buscando completarnos con algo o con alguien afuera (como nos enseña  esta vieja cultura materialista de la “media naranja”) seguiremos permanentemente en terapia, pero sin ninguna esperanza ni clave espiritual.

La Ciencia del Alma enseña que el momento preciso de su reencarnación en el cuerpo biológico generado por mami y papi por medio de un simple polvo exitoso, es el del nacimiento (y no el de la concepción, como sostienen algunos ignorantes), conocimiento que revolucionaría algunos conceptos eclesiásticos perimidos sobre el aborto. También enseña los modos y momentos que conocemos como nacimiento, muerte, reencarnación, renacimiento en vida y resurrección, describiendo con precisión científica la epopeya del Maestro Jesús y del Cristo, que vivieron tales experiencias y nos dejaron el más sublime legado que es posible recibir: “Haréis cosas más grandes que las que Yo hice”.

Enseña también sobre la existencia de escuelas espirituales que funcionan desde 1975 (anunciadas medio siglo antes), que tienen difusión planetaria y que divulgan los modos establecidos con el fin de acelerar los procesos evolutivos individuales y sociales que estamos comentando, a partir de cuyas actividades florecieron miríadas de proyectos educativos, algunos peores que otros, que tienen un origen espiritual común, y que posibilitan la transformación del sistema de conocimientos hasta que generemos la Ciencia de la Religión como una síntesis entre las actuales iglesias y academias materialistas, y lo que denominamos metafísica moderna. Esta Revolución del Conocimiento fue corroborada por una frase curiosa del Papa Francisco, cuando hace menos de un mes dijo textualmente:”El que no es revolucionario no es cristiano”. Probablemente coincidiendo con Krishnamurti cuando expresaba: “Los seguidores son los destructores”. Los seguidores de Buda no entendieron el mensaje de Buda. Los seguidores de Cristo tergiversaron el mensaje de Cristo. Los seguidores de Einstein no entendieron el mensaje  de Einstein. Lo mismo ocurre con los seguidores de Freud, Jung y Lacan. Simplemente porque los seguidores devotos no tienen la capacidad para conectarse con las ideas de forma personal y directa. Afortunadamente, el conocimiento de que el diseño humano es para no reconocer a ninguna otra autoridad más que la de la propia Alma, fue dado a la humanidad por Buda hace 2.500 años, bastante tiempo antes que la cantidad exuberante de gurúes, pseudo maestros y maestritos con su librito intentaran los brillantes negocios que se han desarrollado a partir de la ignorancia y la credulidad de unos cuantos.

La verdadera revolución de la que hablaba el Cristo se denomina la Exploración del Espacio Interior del hombre, donde la persona deja de buscar completarse con algo o con alguien afuera para reconocer y asumir la libertad, el amor y el poder interiores, que son los componentes de la naturaleza real de todo ser humano, desde el nacimiento hasta la muerte. Es una revolución íntima, secreta, inofensiva e indetenible, porque se produce en ámbitos no perceptibles.

Las tres disciplinas del despertar humano, tanto individuales como grupales, son simples de describir pero para nada fáciles de aplicar.

En la que todos estamos anotados por el solo hecho de vivir en la Tierra, es el método de prueba y error. Si elegimos bien, estamos felices y sanitos. De lo contrario, sufrimos, el cuerpo enferma y morimos antes. Como estamos formados en una cultura limitada al materialismo científico y al dogmatismo teológico, el estado actual de la humanidad, dominada por los demonios de la ignorancia y del miedo, es desastroso y desgraciado como nunca antes. Operamos (mal) desde Tánatos, los instintos, el Primer Motor, o la Poderosa Bestia. Una Personalidad tomada por una emocionalidad desbocada, sufriente y perdida “como turco en la neblina” en el miasma de la Gran Ilusión.

El segundo método, diseñado para aprender a elegir bien, se denomina concentración,  meditación, estudio, servicio y recapitulación. Se denomina a veces con el nombre de Raja Yoga, o el enfoque de Platón de aprender a “calmar a la Bestia” y a reconocernos teóricamente como la Bella, el Alma o Eros. Al estado de una mente iluminada incipientemente por el Alma se le denomina felicidad, emergente de una individualidad autónoma, más saludable, íntegra, que no depende de nada ni de nadie, y reconoce el potencial y el camino propio para desarrollarlo. Con cuidado, con inteligencia y con amor, hasta llegar a practicar mayor inofensividad y creatividad, trascendiendo para siempre el sufrimiento inútil, guiado de modo impersonal por alguna escuela espiritual preferida. Una Personalidad en contacto esporádico y todavía débil con el Alma (el Segundo Motor).

El tercer método, instituido de modo experimental, requiere emplear la Ciencia de la Invocación y la Evocación, por medio de la cual la Personalidad y el Alma, ya en contacto incipiente, construyen el Antakarana, que es el vínculo en la conciencia entre los dos primeros motores y el Tercer Motor, que es el más espiritual y potente de los tres. La alegría y alguna cuota de beatitud son sus indicadores del Camino. Este método está diseñado para acelerar los procesos que llevan a hacer de cada individuo un mago blanco, alguien que funciona como un Maestro y trabaja como un servidor de la humanidad, manejando energías portentosas (en lugar de ser manejado por ellas). Recibe el nombre genérico de Alineamiento.

Vaya si es importante la actividad de este grupo para impulsar el crecimiento de la nueva civilización del Amor, que ha nacido en 1945 y que está creciendo con fuerza desde hace una década en nuestro bendito Cono Sur de América.

“Sólo la Verdad os hará Libres”

Universidad Nacional del Alma

http://www.sidereh.com.ar/UNA/ARTICULOS%20BLOG.htm