FIN Y PRINCIPIO

EL FIN DE LA BIPOLARIDAD COMUNISMO-CAPITALISMO

 

En 1989 caía el Muro de Berlín, emblema del Dios Estado del comunismo. Pereció por la acumulación de poder político en un solo hombre.

 

En 2009 es estatizado el Citibank, emblema del Dios Mercado del capitalismo. Fin de la fiesta de la acumulación de poder económico en pocas manos.

 

Termina la era de la Plutocracia Global (sistema financiero, tráfico de armas y narcotráfico), régimen oculto, secreto, privado y exclusivista, para dar lugar a gobiernos más luminosos, visibles, transparentes, públicos e incluyentes.

 

Termina una era de conflicto y comienza una era de cooperación. El Estado y el mercado deben cooperar para lograr el mayor bien para el mayor número de personas, en cada país y en todos los países.

 

Termina una era de exclusión y comienza una era de inclusividad. La interrelación, la participación y el respeto serán las reglas de convivencia fructífera entre todas las naciones de la Tierra.

 

Termina una era de miedo y de inseguridad para dar lugar a que el dinero no le falte a nadie en el mundo, de la misma manera que la sangre llega con el oxígeno a cada una de las células del cuerpo. De lo contrario el cuerpo enferma. La crisis ha demostrado que el dinero es abundante y gratuito. (Ver la serie “El dinero es energía espiritual”)

 

Termina una era de guerras para dar lugar a un mundo apto para niños y viejos.

 

Termina una era de hambre para que el mundo entero logre erradicar este flagelo, del mismo modo que lo hiciera en su momento la Comunidad Europea de Naciones.

 

Plutón, en tránsito por Capricornio, destruye las estructuras cristalizadas que se han opuesto hasta ahora a la felicidad de la raza humana.

 

Termina una era de ocultamiento y desinformación para dar lugar a la difusión de la Verdad y la Belleza del diseño humano. Todos somos uipidiles, seres únicos e irrepetibles, poderosos, inmortales, divinamente inteligentes y libres.

 

Termina una era de desesperanza para reconocer el Alma que reside en todo individuo, como la verdadera fuente interior de alegría, amor, inteligencia y voluntad.

 

Celebremos el fin de esta era oscura. Celebremos con alegría la resurrección de la humanidad de la fría tumba del materialismo más feroz.