Diferencias entre “ignorancia supina” y “negación”

Los escenarios planetario, nacional e individual están sobrecargados con actitudes y circunstancias que posibilitan el aprendizaje acelerado de las distintas posiciones que puede adoptar un ser humano ante el conflicto, que son muy interesantes con el fin de identificar nuestro propio  enfoque al respecto, y visualizar el camino de la elevación de la puntería (Sabemos que la palabra “peccare” en latín significa “errarle al blenco”). Para dejar de ser “soretes pecadores” es necesario conocer las eventuales alternativas existentes de funcionamiento humano.

Como vemos, la negación es el estado más infernal de todos. Es la carencia total del concepto de armonía. Las motivaciones son exclusivamente el miedo y la bronca. Con lo cual, el infierno tan temido se manifiesta en la propia vida. Y también la enfermedad y la muerte prematura. El sexo (que significa unión) está prohibido. Es reprimido o es manifestado de modos perversos. No existe el más mínimo atisbo de la divinidad inmanente. Sólo operan los conceptos de Dios castigador trascendente y del Demonio. El individuo negador, por supuesto, está del lado de la Verdad y de Dios, quien bendice a sus gurúes, sus armas, sus préstamos y sus picanas eléctricas o submarinos atómicos. Porque todo está bien. Sólo hay que aniquilar a 3.500 millones de pobres que son los Demonios personificados. El que no tiene nada es el demonio que quiere quitarme lo que yo tengo. La culpa la tiene siempre el otro. En este modelo mental no entra la más mínima luz que posibilite la visión del Otro como un divino hijo de dios. Estas verdaderas cárceles mentales existen y son sostenidas por los Hermanos de la Oscuridad con todos los medios a su alcance.

Las víctimas más accesibles son los ignorantes y los ignorantes supinos. La ignorancia supina es “La que procede de la negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse (cualidad negativa en grado máximo)”.

Los negadores de la realidad y los ignorantes supinos son los que intentan mantener es desastroso y desagraciado estado de la humanidad sin el más mínimo cambio. Normalmente se conocen con el nombre de conservadores, y son los esclavos del materialismo más atroz y cruel. Porque son esclavos del TENER. La idea del SER no penetró en sus corazas blindadas.

Suelen transitar la violencia, la usura y la traición a la Patria.

En estos niveles de oscuridad, la guerra es el único modo de resolver los conflictos. La guerra, la exclusión, la tortura, el apartheid, los barrios cerrados, los cotos de caza, el derecho de pernada, el tradicional gatopardismo ( que significa el intento de cambiar todo para que nada cambie…), etc.

Buda, el experto en felicidad, nos informó hace ya 2.500 años,  que las únicas y exclusivas causas del sufrimiento humano son la IGNORANCIA y la PELOTUDEZ (QUE CONSISTE EN REPETIR SIEMPRE LO QUE SABEMOS QUE YA NO SIRVE).

¿Qué pasaría si aceptáramos la hipótesis de que en realidad TODO CONFLICTO ES INTERNO, y que si aprendemos a elegir los bueno, lo bello y lo verdadero en cada crisis, accederemos al FIN DEL CONFLICTO…?

¿Qué ocurriría si nos diéramos cuenta que somos individuos libres, y que nada ni nadie puede interferir en esa cualidad innata, y comenzáramos a practicar el secreto que los griegos antediluvianos  nos quisieron transmitir por medio de las Hermas? 

Esta antigua efigie del dios Hermes mostrando sus atributos sexuales (con el pito cortado por milenios de pelotudez griega contemporánea) nos indica que en toda crisis, hay que aprender a elegir el camino del Amor…

Toda crisis, todo conflicto, está diseñado para que aprendamos a elegir el amor, y no el miedo, la negación, la ignorancia, la bronca ni la pelotudez."Amaos los unos a los otros"

"Cor-rupto es aquel que tiene el Corazón Roto. No puede entrar ni salir ni una pizca de Amor.

La negación (o la ignorancia supina) de estos conceptos es lo que nos mantiene sumergidos todavía en el caldoso infierno del materialismo más cruel e inhumano de la historia.

Pero a no desanimarse. Ya existen individuos que gobiernan por el mayor bien para el mayor número de personas. Estupenda lucha interna de la humanidad entera, que se da en el plano mental.

¿Qué creo yo que soy? ¿Creo que soy un uipidil? ¿O un sorete pecador? No importa nada lo que tengo, sino lo que realmente soy e irradio.

¡Felices idus de marzo! La vida es MUY bella, ya verás.

Universidad Nacional del Alma

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