El Juez Griesa, Shakespeare y “El Mercader de Venecia”

Piadosamente, como preparación educativa para su próxima vida, alguien debiera acercarle al Juez un ejemplar de la obra del gran maestro de la literatura contemporánea. Y por qué no, otro al moderno Shylock representado en la actual escena mundial por los fondos buitre. Y también a cada uno de los miembros de la Corte Suprema de Justicia Norteamericana, por su rol de Pilatos en esta Divina Comedia en la que son tan evidentes los roles arquetípicos que ocurren en los momentos como el presente, en el que se producen los “tiempos revueltos” por una cultura que está muriendo y se resiste, y otra que está naciendo con tremenda pujanza.

Para aquellos que desconfían de la sabiduría anglosajona, pueden leer con placer la obra de Agustín Cuzzani “Una Libra de Carne”, con similares resultados.

Shylock era un usurero judío que le prestó  dinero a Antonio con un contrato muy bien pensado, por medio del cual el acreedor podía llegar a cobrarse con una libra (más o menos medio kilo) de la carne del Mercader, de la zona del cuerpo que Shylock eligiera. Por ejemplo, el corazón.

 

El estupendo planteo del tema nos lleva a reflexionar sobre concepciones de la justicia que, como ocurre en esta controversia entre la soberanía argentina y los sostenedores del capitalismo inhumano, muestran los paradigmas en pugna y el tremendo peligro de los violentos, los usureros y los traidores a la Patria sobre los que nos alertaba el Dante, trescientos años antes que Shakespeare. Tuvieron que transcurrir otros trescientos años para que en el escenario prodigioso de la Vida este drama tuviera una puesta en escena con una cantidad de espectadores cercana a la audiencia del Mundial de futbol.

La ingeniosa solución dada al problema en “El Mercader de Venecia” nos permite sostener alguna cuota de esperanza en la creatividad de los que construyen una nueva cultura, apoyada además en el clamor de los pueblos que están siendo sometidos a la misma “medicina” que fuera administrada a la República Argentina desde el 16 de junio de 1955 hasta el 25 de mayo de 2003. Casi medio siglo de violentos, usureros y traidores a la Patria desplegaron su nefasta destructividad para generar el default de una nación soberana. Argentina fue el primer país occidental que se fue a la mierda. Y tiene la gloriosa oportunidad de ser el primero en reencarnar en una nueva sociedad, apta esta vez para niños, jóvenes y viejos. Por ello es despiadadamente agredido. Por haber sobrevivido con autonomía, valor e inteligencia.

Pero, ¿quién podrá ayudarnos ahora? ¿El Chapulín colorado? ¿O aparecerá el Ajustador de las Finanzas, cargo para el que se está preparando hace muchas décadas? ¿Lograremos meterle algún gol al FMI y a las Huestes de los Hermanos de la Oscuridad?

No se pierda los próximos capítulos de esta miniserie apasionante. Está en juego el destino inmediato de la humanidad. Tiene la pelota el Grupo de Organizadores Políticos del Bien Nacional y Planetario, apoyado por el Grupo de Economistas y Financistas de la Distribución de los Recursos Abundantes, de muy buena performance hasta el momento.

Hay tres puntas interesantes. La primera fue dada por el viejito uruguayo que planteó que este asunto tiene que ser resuelto en las Naciones Unidas. La segunda la dio Francisco citando hoy al Cristo Resucitado. “No teman. Estoy con ustedes hasta el fin del tiempo”. La tercera dice que los deberes más difíciles son para los mejores estudiantes.

¡Avanti Argentina!

Universidad Nacional del Alma

http://www.sidereh.com.ar/UNA/ARTICULOS%20BLOG.htm