JULIO

 

En griego antiguo se escribe Skatombaiwn (Hecatombeón), que es el primer mes del año, (mitad en julio y mitad en agosto) y significa el sacrificio de 100 toros.

 

La raíz de la palabra tiene vinculación con otras dos. Héctor (el que guarda o acumula) y Hécate, la diosa que representa la encrucijada o punto de elección en la vida de los hombres. Los toros en la mitología griega representan los pensamientos o sistemas de creencias viejos e inservibles, que tienen que ser sacrificados para iniciar un nuevo ciclo de vida. Aquello que los hindúes quieren significar con “vaciar la copa”. Si en la copa acumulamos creencias obsoletas, pensamientos retrógrados, sentimientos oscuros, medias y calzones viejos y sucios, la Vida no podrá poner cosas nuevas. Tenemos que hacer la hecatombe. Al menos una vez por año.

 

Julio reúne las energías de Cáncer y de Leo, cuyos regentes son la Luna y el Sol, respectivamente. Simbólicamente, toda la humanidad está transitando desde Cáncer (conciencia de clan o de rebaño representada por la Luna, que no tiene luz propia y depende), hacia Leo (conciencia individual representada por el Sol inmanente que tiene estilo y brillo propios).

 

Este proceso se denomina de individualización, tiene ya 24 millones de años, y está teniendo un gran éxito, limitado solamente por los ocultamientos de la verdad que han practicado durante cientos de años, tanto las iglesias como las academias que “iluminan” con sus ideas materialistas (ya inútiles y obsoletas), el destino de la Civilización Occidental Globalizada, afortunadamente en vías de extinción acelerada. Estamos viviendo la hecatombe a nivel social. Son épocas de parto de la Nueva Civilización del Amor nacida en 1945. Sólo hay que incendiar el mundo con estas nuevas ideas…

 

Todo ser humano nacido en la Tierra es un uipidil, un individuo íntegro desde que nace hasta que muere, único e irrepetible, inmortal, poderoso, divinamente inteligente, y libre, diseñado para ser autónomo y feliz.

 

Para los antiguos griegos, la fiesta de la Hecatombe probablemente les indicaba lo bueno de dejar ir cosas, relaciones e ideas que ya no nos sirven para vivir en plenitud. El gran secreto de la vida consiste no en acumular, sino en dar o irradiar. El más rico no es el que más tiene, sino el que más da. Esta es la verdadera clave de la felicidad, y el comienzo de todo desarrollo espiritual. El contacto interior con la alegría y los poderes de la propia Alma.

 

Luego de un millón de años, estamos capacitados para comprender.