LA CAUSA PRINCIPAL DE LA INSEGURIDAD EN ARGENTINA

 

 

El gráfico muestra la relación entre el PBI per cápita argentino en relación con los mismos guarismos de España, América Latina y los Países Centrales.

 

La decadencia, particularmente en la comparación con España, se muestra como una caída abrupta desde 1955 hasta el 2002, y que comienza a revertirse lentamente a partir de ese año.

 

Hemos vivido medio siglo de gobiernos militares, neoliberales y antipopulares, durante los cuales la acumulación en pocas manos constituyó la nota clave. Además del empobrecimiento relativo argentino, la distribución del ingreso empeoró para las franjas más pobres, en favor de los más ricos.

 

Educación, seguridad social, el cuidado de los niños y de los viejos, protección de los desamparados, “dar de comer al hambriento y de beber al sediento”, fueron considerados gastos superfluos por los dirigentes de esos nefastos cincuenta años de decadencia social argentina.

 

El resultado de la ignorancia y la estupidez de quienes nos gobernaron en ese período nefasto de la historia, está a la vista, y se manifiesta como un gran peligro y una gran oportunidad.

 

El peligro se exhibe en los medios. Una franja de la población muestra en su conducta la crueldad a la que pueden llegar los individuos ignorantes de su condición divina. Pueden ser mucho más crueles que cualquier animal, independientemente de la clase o grupo social en la que actúan. Hay miseria entre los opulentos y también entre los desheredados de nuestra Nación. Mis-Eros significa estar desconectado del Amor (Eros) del Alma. Si uno está desconectado del Amor, está conectado con el odio, la escasez o el miedo.

 

Es una situación potencialmente peligrosa desde el punto de vista del futuro. Los aullidos agónicos de una clase privilegiada, culpable de haber generado esta sociedad no apta para niños, que intenta sostener sus prebendas a toda costa, son amplificados por los medios que todavía les pertenecen. En contraste terrorífico, la crueldad homicida de algunos excluidos de siempre, victimas de la miseria, de la ignorancia y de la droga, surge con toda su potencia.

 

La oportunidad consiste en reconocer el problema, y aplicar la Inteligencia, el Amor y el Poder del Alma para que la solución no quede otra vez en manos de los miserables propagadores del odio, del miedo, de la ignorancia y de la exclusión, no sólo en nuestro país, sino en el mundo.

 

Esta oportunidad es planetaria, gracias a la crisis que posibilita la caída acelerada del poder de la Plutocracia Global (narcotráfico, sistema financiero privado y oculto, y los guerreros de siempre). La oportunidad es enorme, y fugaz, para gobernar bajo el principio “del mayor bien para el mayor número de personas”, sosteniendo los valores humanos en los que se basa la Nueva Civilización del Amor, nacida en 1945, y que comienza ya a aflorar entre las ruinas de lo viejo. No hay que luchar contra nada ni contra nadie, sino intentar sostener relaciones de alta calidad humana. Cristo con “Ama a tu prójimo como a ti mismo” y Ghandi con “Sathya Graha” o el Poder de la Verdad son los paradigmas disponibles.