La odisea de Grecia

Cuando en 1990 se anunciaban los planes de privatización del neoliberalismo en Argentina, uno de los gerentes empresarios que los presenciaba, dijo: “Nos van a chupar hasta el hueso…”

No fue hasta 2001 que se hiciera una triste realidad ese pronóstico.

En 2003 apareció el libro “Ulises, el Sufridor”, epíteto que Homero (nada que ver con los Simpson) le endilgara a Odiseo, en su notable saga épica compuesta por “La Ilíada” y “La Odisea”, reveladora del diseño de la vida humana en el planeta Tierra. El Cuarto Reino de la Naturaleza corresponde al Cuarto Rayo de “Armonía, Belleza y Arte, a través del conflicto”.

Grecia, hoy, se encuentra sumergida en un conflicto que puede ser terminal para la nación, tal como lo fue el de Argentina en 2001, pero con tintes de mayor crueldad y humillación.

Para comprender la visión homérica, transcribiremos algunos párrafos de “Ulises, el Sufridor”

El monstruo denominado Leviatán en la Biblia (Antiguo Testamento), que se traga a Jonás, representa las fuerzas poderosas de la materia, que tienen la representación simbólica de la Ballena, o de Caribdis. Este nombre significa sorber o succionar, en griego, que es lo que las ballenas hacen para alimentarse. Ser tragado por una ballena o por Caribdis quiere decir ser “chupado” (palabra nefasta en nuestra historia argentina) por fuerzas oscuras. En el caso de Jonás o de Pinocho, ambos regresan indemnes pero transformados.

En nuestra experiencia habitual, Caribdis suele tomar la forma del cocodrilo que le comió el brazo al Capitán Garfio, el enemigo de Peter Pan, y que siempre lo persigue. Esta figura del cocodrilo es la que Lacan identifica con las madres castradoras, que como el cocodrilo, se comen a sus crías. Solía preguntar a sus pacientes: “¿Quién puso el palo en la boca del cocodrilo para que pudieras escaparte y comenzar a vivir?”. Ser castrado o devorado por una idische mame, o una mamma italiana, o una madre española, o una “pobre mi madre querida” argentina, es igualmente peligroso. Es un gran impedimento para desarrollar una individualidad autónoma, diferenciada del clan o del rebaño. Por eso Cristo es tan duro: “No habrá peor enemigo para un hombre que los miembros de su propia familia”…biológica, que me impide iniciar la búsqueda de mi familia espiritual. Las relaciones basadas solamente en lo biológico o instintual, no tienen más remedio que ser posesivas. Porque son animales. El amor es una cualidad de nuestra naturaleza espiritual. Y en nuestra cultura, “es una herejía considerar a cualquier hombre como un ser espiritual. El único hombre-Dios fue Jesucristo.” Decreto de la Iglesia, aplicado por la Santa Inquisición durante 1.110 años…con 6 millones de “chupados” que decían haber tenido experiencias espirituales, entre ellos todo el pueblo Cátaro del sur de Francia. Por eso, ante tanto desastre, la Iglesia no tuvo más remedio que privilegiar las relaciones de sangre o biológicas, hasta culminar en las experiencias mafiosas que nos gobiernan. Mafia es la familia o la hermandad de sangre.

Otras experiencias de ser “chupados hasta los huesos”, tanto en los niveles individuales como sociales, tienen que ver con los trabajos esclavos de la sociedad consumista, las esclavitudes cotidianas de la droga y de la violencia animal, las deudas externa e internas, las privatizaciones de empresas públicas (¿puede ser privado lo público?), que se transforman en chupópteros de la riqueza de la Nación, y por supuesto, todos los holocaustos y genocidios tan frecuentes y tan conocidos.

Los griegos están a punto de ser desgarrados y “chupados hasta el hueso” por Escila y Caribdis, revividos por la Plutocracia Global que  maneja a los líderes europeos y al FMI. El Acuerdo que le impusieron a Tsipras es inevitablemente mortífero para la Nación griega. Que pasaría a tener el privilegio de ser la segunda Patria de la Civilización Occidental que muere a manos de los violentos, usureros y traidores a todas las Patrias que hoy tienen el poder materialista del dinero, del narcotráfico y de las armas, que viven tanto fuera como dentro de Grecia.

No desesperar, hermanos griegos. Muere solamente una forma corrupta que ya no le sirve a la vida. Es posible (y Argentina lo ha demostrado) que Grecia pueda renacer en una nueva forma social.

No es posible “luchar contra” las fuerzas aliadas del neoliberalismo anglosajón y del neonazismo germánico, que en poco tiempo han convertido en mierda el estupendo experimento de los Estados Benefactores de la Comunidad Europea de Naciones.

Para comprender mejor  la estrategia inteligente de Tsipras, es necesario remontarnos a la época antediluviana de los Padres Griegos, crema de la Raza Atlante, inventores de la Mitología Griega, lenguaje simbólico que oculta (y revela) aspectos esenciales de la Sabiduría Eterna.

Hércules (Heracles = La Gloria del Alma), fue el primer humano que se atrevió a enfrentar las pruebas de servicio a la humanidad que lo llevarían a vencer a la muerte, y convertirse en dios.

En el Octavo Trabajo, Hércules debió enfrentar a la Hidra, horrible monstruo que vivía en una caverna de oscura noche, cuyo fétido olor destruía e impedía la vida en la comarca de Lerna. Tenía nueve cabezas, y si se le cortaba una, inmediatamente le crecían dos. El consejo del Maestro fue claro: “Vencemos arrodillándonos”.

El triunfo de Hércules consistió en meterse en la mierda, arrodillarse, y levantar a la Hidra a la Luz del Sol. Mágicamente, la Hidra perdió su poder. La Luz vence a la Oscuridad. Porque en realidad, la Oscuridad es simplemente ausencia de Luz. El Odio y el Miedo son simplemente ausencia de Amor.

Secreto de la Magia Blanca revelado por Jesucristo en los Evangelios Gnósticos con el genial resumen: “Si sacas a la Luz lo que está dentro tuyo, lo que saques te salvará. Si no lo casas, aquello que no saques te destruirá

Tsipras está sacando a la luz a la Hidra. (El único canal que transmitió en vivo y en directo la sesión del Parlamento griego fue Telesur).

Todavía veremos en detalle, en HD y gratis, las horribles cabezas de la Hidra. La tarea asignada a Hércules tiene nueve facetas. Cada cabeza de la Hidra representa uno de los problemas que acosan a la persona valerosa que busca lograr el dominio de sí misma. O la nación que busca autonomía soberana. Tres de estas cabezas simbolizan los apetitos asociados con el deseo, la comodidad y el dinero, y sus perversos excesos (o defectos). El segundo grupo de tres concierne a las pasiones del temor, el odio y el deseo de poder. Las últimas tres cabezas representan los vicios de la mente no iluminada: el orgullo, la separatividad y la crueldad. No se pierda el espectáculo que se representa ante los asombrados ojos de la Humanidad. Sólo podremos imaginar el hedor…

Volviendo a La Odisea, después de Escila y Caribdis viene Calipso, la que oculta, quien le informa al asombrado Ulises que ningún hombre había visitado la isla en los últimos 100 años… La generación de endorfinas de Ulises y Calipso fue memorable, según Homero. Y después de Calipso, viene el Apocalipsis, que significa Revelación. Primero el Amor, y luego la Luz.

Tenemos que prepararnos para el Amor y la Luz.

Habrá abundancia de endorfinas y de claridad para todos y para todas.

Sólo hay que resistir un poco el asqueroso espectáculo de las cabezas de la Hidra, y aprender a elegir el camino del Amor. En nuestras propias vidas, en nuestras Patrias, y en la Humanidad Toda.

 

 Universidad Nacional del Alma

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