LOS PARADIGMAS DE LO DECADENTE Y DE LO EMERGENTE 

Ambos, curiosamente, están incluidos en La Biblia.

El antiguo paradigma es muy, muy viejo. De la época de Adán, en la que el hombre y la mujer eran poco más que animalitos muy bellos, apasionados por el dogging. “GANARÁS EL PAN CON EL SUDOR DE TU FRENTE…” fue la maldición de Jehová al echar del Paraíso a Eva, Adán, la serpiente y el cacho de manzana. A pesar de ser tan antiguo, hoy persiste en nuestra cultura. Casi nadie concibe actualmente la idea de no someterse a trabajos esclavos para “ganarse la vida”, por MIEDO a morirse de hambre. No nos acordamos que hace 2000 años alguien, no sólo levantó la maldición, sino que además nos renovó el paradigma (vigente hoy para todos los que tienen ojos para ver y oídos para oír): “No te preocupes por lo que comerás o vestirás… busca el Camino de Regreso, y TODO lo demás te será dado por añadidura.” “AMA A TU PRÓJIMO (incluidosarambururojasvidelamasseramartínezdehoz astizgaltiericavallomenemernestinabicecletocoboslelitadescarriómacripadregrassi) COMO A TI MISMO”. Confieso que es difícil vivir según este Undécimo Mandamiento, que sustituye a los primeros diez. Los amo, pero todavía no los puedo ni ver. Aunque sé que AMAR no significa, por ejemplo, acostarse con la lelita o la ernestina… gracias a Dios. 

Dado que somos seres creados libres, cada uno está condenado a elegir entre lo viejo y lo nuevo. Entre miedo, bronca, escasez, odio y amor, inteligencia, abundancia, voluntad. Entre la Bestia y la Bella, entre lo instintual animal y las energías del Alma, como combustibles de nuestra acción cotidiana. 

El genial historiador inglés Arnold Toynbee nos revela que las civilizaciones son los individuos de la Historia, lo mejor de las creaciones humanas, y él estudió y clasificó 21, y su estupendo proceso de nacimiento, desarrollo, apogeo y muerte. Sólo sobrevivió la Civilización Occidental Globalizada, gobernada por la Plutocracia Global, cuyo paradigma es el viejo, subhumano MIEDO (escasez, bronca, odio). Vivimos una época afortunada, en la que por primera vez la humanidad ha iniciado en 1945 la construcción de una nueva civilización basada en el paradigma del AMOR (inteligencia, abundancia, voluntad), antes de que termine de morir la vieja y cristalizada forma, que muere porque ya no le sirve a la humanidad. 

De paso, reconocemos que la muerte es una ley inexorable que impide que quedemos atrapados en una forma que ya no le sirve a la vida. El Alma encarna para hacer el AMOR. Cuando ya ni con viagra… el Alma se retira. De la forma humana, de una pareja, de una empresa, de una nación o de una civilización. 

Tenemos, entonces, que estar muy atentos. Si elegimos destruir el orden decadente, tenemos que saber que sólo quedan las vacantes de esclavos (del trabajo, del consumismo, del miedo) y de idiotas útiles descartables. En cambio, si nos interesa construir la Nueva Civilización del Amor, seremos considerados como lo que somos: uipidiles, seres únicos e irrepetibles, poderosos, inmortales, divinamente inteligentes y libres. 

Ya existen gobernantes, que aunque actúan  bajo el poder de la Plutocracia Global, logran introducir en su discurso y tratan de aplicar los conceptos del Amor, de la Inclusividad, del Mayor bien para el mayor número de personas, de la Abundancia y de la Inteligencia, como valores permanentes del diseño humano. 

No es época de elecciones, sino de elección íntima, secreta. Podemos ser destructores de lo viejo, en cuyo caso estaremos conectados con el odio y la escasez. Si nos interesa el prospecto de la construcción de lo nuevo, estaremos atentos a, y conectados con el Amor y la Abundancia.