Psicopompo

La muerte de Videla provocó el surgimiento de algunas posiciones y preguntas que definen la polarización de la sociedad argentina en este estupendo momento histórico que hemos elegido para vivir.

Nos ocuparemos de arrojar alguna luz sobre una de las cuestiones relevantes. La sensación de alivio y de dolor porque terminó su encarnación alguien que fue condenado por delitos de genocidio y de lesa humanidad, sin haber manifestado arrepentimiento ni compasión por las víctimas ni por sus familiares, y llevándose los secretos a la tumba, en particular de la ubicación de los cuerpos desaparecidos y de los bebés apropiados.

Recurriremos a la interpretación metafísica de la Mitología Griega para conocer una de las principales características del diseño humano y de las leyes que operan en este ámbito.

Hermes (Mercurio) es hijo de Zeus (Júpiter) y de Maya (Ilusión, en sánscrito). La mente inferior nos oculta la verdad, porque sólo percibimos una pequeñísima parte de la Realidad. Vivimos en la ilusión de que es posible ocultar secretos.

Una de las funciones de Hermes era la de Psicopompo (que significa Acompañante de las Almas, en griego). En efecto, cuando se produce la separación del Alma del cuerpo biológico, lo último que destruye el Alma en este proceso es el cuerpo mental (Hermes/Psicopompo), porque es empleado para seleccionar de la experiencia de la vida pasada, todo lo bueno, lo bello y lo verdadero de esa vida. Todos los pensamientos, las emociones y las acciones amorosas, valientes e inteligentes son guardados en el cuerpo del Alma, para siempre. Por ello se dice que toda relación amorosa es eterna…

Este diseño, pensado para que las almas evolucionen hacia niveles cada vez más luminosos y amorosos con cada encarnación, es complementado con el registro perfecto de todo, todo lo que acontece en cada vida individual, por parte de individuos muy evolucionados que son los escribientes (o lipikas), Erinias en la mitología griega o los Señores del Karma en sánscrito. Lo que posibilita la existencia concreta de una Justicia Divina, sistema por medio del cual, a  partir del  “Libro de la Vida”, indeleblemente asentado en los llamados “Registros Akáshicos”, cada uno es responsable por todos sus pensamientos, sentimientos y acciones, hasta que logre con su evolución la capacidad para saldar sus deudas, con el probable propósito de evitar la contaminación del Sistema Solar y/o el Universo con nuestras agachadas, pijoterías, avivadas, crímenes, sufrimientos, traiciones e inicuas pelotudeces que constituyen la mayoría de nuestros actos debido a nuestro precario nivel de conciencia y a la ignorancia de lo que somos y de las leyes que operan en este maravilloso planeta Azul. La crueldad de los tipos como Videla es una característica emergente de esta ignorancia. De manera que no existe ninguna posibilidad de ocultar nada ni de guardar ningún secreto. Cómo accedemos a esos registros eternos es otra cuestión.

Siguiendo con el mito, luego de cumplir la función de elegir lo bueno, lo bello y lo verdadero, el cuerpo mental es destruido al fin de cada encarnación, respondiendo al enfoque bíblico que nos dice que debemos “Dar al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”.  Toda la materia terrestre del cuerpo biológico es devuelta a su estado de reciclado por la acción de los gusanos (a pesar de las bromas que circulan por la web para el caso de Videla), y cada Alma se ocupa de destruir los cuerpos emocional y mental, después de conservar lo que sirve de las experiencias de la vida.  

Imaginemos al Alma en su propio plano del ser, asimilando las enseñanzas y diseñando los lineamientos de la próxima encarnación. Llegado el tiempo, lo primero que toma el Alma es un nuevo Psicopompo (cuerpo mental), que es empleado como instrumento para conectar conscientemente al Alma reencarnante con los Señores del Karma (o Erinias), quienes le preguntan cuántas cuotas de la deuda quiere saldar en la próxima encarnación. El Alma decide y responde. Si la elección es de una vida tranquila, encarna en Liechtenstein, en un cuerpo biológico de probeta (sin padres conocibles).  Si el Alma decide pagar todas las cuotas de su deuda kármica, encarna en Argentina, con los padres que le toquen…Pero no hay que preocuparse por ello, porque todas las decisiones del Alma son sabias. Y está preparada para todo.

Debemos reconocer la sabiduría excelsa de la Ley de Atracción (y su complementaria, la Ley de Repulsión). Operamos guiados por lo que nos atrae y por lo que nos repele.

Al comienzo, de manera instintiva, no inteligente, automática, como resultado de los impulsos del miedo o de la bronca. Luego, con mayor conciencia, con más inteligencia, aprendemos a elegir los caminos del Amor. A nivel individual y social.

Es adecuado reconocer la ardua tarea de los destructores o Hermanos Negros (que exhiben notablemente lo que nos repele), y la de los constructores afiliados a la Hermandad de la Luz (que manifiestan lo que nos atrae). La condición humana del libre albedrío nos posibilita aprender a elegir los caminos del Amor. Cuando ello ocurra a nivel planetario, estaremos en condiciones de reconocer la alegoría de los Cuatro Jinetes del Apocalipsis (revelación). Cuando la humanidad en su mayoría triunfe en su trabajosa tarea sobre la Guerra (caballo rojo), el Hambre (caballo negro) y la Muerte (caballo amarillo), el Jinete de la Victoria montado en su caballo blanco nos conducirá a la Gran Revelación contenida en los otros tres sellos. Y de paso, a “Sellar la puerta donde se halla el Mal”, como nos indica la Gran Invocación. Que consiste simplemente en no dejar que el miedo, el odio y la ignorancia ocupen ámbitos destinados a alojar la luz y el amor del Alma. Para siempre. Hasta la Victoria, siempre. Memoria, Verdad, Justicia es un lema adecuado. Como lo es Libertad, Igualdad, Fraternidad.

Estamos bastante cerca de esta Gran Oportunidad. La Gran Revelación nos otorgará (a cada uno a su debido tiempo) la facultad de la Omnisciencia. Que nos permitirá accesos adecuados al Libro de la Vida.

Celebremos el día de la Patria, sabiendo que la Patria es el Otro. También.

 

Universidad Nacional del Alma                       

 http://www.sidereh.com.ar/UNA/ARTICULOS%20BLOG.htm