El sexto sentido

 

Todos conocemos que cada ser humano está dotado de cinco sentidos: olfato, tacto, gusto, oído y visión. No sabemos que en realidad tenemos siete. Como corresponde a este universo septenario en el que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. De allí los siete colores del arco iris, las siete notas musicales, los siete días de la semana, los siete arcángeles ante el trono de Dios, los Siete Rayos, etc.

 

Para nuestro nivel de conciencia, es importante identificar el próximo desarrollo en el Proceso Evolutivo: reconocimiento y empleo adecuado del sexto sentido, que es la mente, o el “sentido común”, de quien alguien dijo que es el menos común de los sentidos, por las razones que veremos a continuación.

 

Hermes (Mercurio) es el dios, hijo de Zeus y Maya, cuya misión es ser “El Mensajero de los dioses”, porque instantáneamente puede conectarnos con lo más luminoso del Olimpo griego (Apolo, o el mismo Zeus), o con lo más oscuro (Plutón). Es la clave de significado del sexto sentido, la mente inferior. Su nombre es curioso. Hermes. De allí viene la palabra “hermético”. Nuestra mente inferior nos oculta la Verdad. Su primer trabajo consistió en robarse las vacas de Apolo, y ocultarlas en una caverna. Porque nuestros cerebros no están todavía lo suficientemente purificados como para tolerar sin destruirse (sin quemarse), las energías potentes de la Verdad.

 

Entonces, ocurre que nuestra mente inferior nos conecta muy fácilmente con nuestro Primer Motor (los instintos), cuya manifestación más habitual está constituida por el miedo o la bronca. Con gran trabajo interno, puede llegar a conectarnos con el Segundo Motor (nuestra propia Alma), y podemos acceder (conscientemente por medio del intelecto) a los inconmensurables poderes mágicos de la Sabiduría, el Amor y la Voluntad. Si persistiéramos, podríamos conectar (por medio de la intuición) con el Tercer Motor de todo ser humano, la Mónada, en cuyo caso vencer a la muerte es el potencial del diseño. Toda la humanidad, salvo algunas excelsas excepciones, opera en la actualidad impulsada por el Primer Motor. Una mente inferior tomada por la emocionalidad desbocada, genialmente representada por los griegos con la figura del Primer Trabajo de Hércules en su camino a la inmortalidad: Las Veinte Mil Yeguas Devoradoras de Hombres. ¿Por qué habrán elegido (y habrá perdurado) semejante metáfora para describir la notable función del sexto sentido?

 

Los caballos (como Pegaso), las yeguas y el ganado en general, son los símbolos en la Mitología Griega de los pensamientos.

 

Desde hace más de un millón de años, los atlantes griegos autores de la Mitología nos advertían con ese lenguaje de símbolos, acerca de los peligros del mal empleo de esta facultad humano-divina a la que llamamos mente. Zeus condenó a Prometeo (quien robara del Olimpo el fuego de la mente para dárselo a los hombres), a una tortura eterna.

 

Más recientemente, hace nada más que diez mil años, el libro sagrado de los Hindúes (el Baghavad Gita), nos previene: “si aprendes a usar bien tu mente, se convertirá en tu mejor amigo. Si no aprendes, permanecerá como tu peor enemigo”.

 

Hace 2.500 años, Buda nos informaba que el sufrimiento humano tiene dos causas perfectamente reconocibles: la ignorancia (que podría ser eliminada por el estudio), y la pelotudez, que consiste en la repetición de modelos mentales y actitudes viejas. Ambas causas atribuibles al mal empleo que cada individuo hace de su mente. Todo ser humano está diseñado para ser feliz aquí y ahora, siempre que aprenda a elegir bien con su mente. Que significa no traicionarse más.

 

Tan sólo 2.000 años antes, Cristo nos indicaba con su experiencia el camino correcto del Amor. “Ama a tu prójimo como a ti mismo”; “Ámense los unos a los otros, como Yo los He amado”, con una advertencia: “no habrá peor enemigo para un hombre que los miembros de su propia familia (biológica y social)”, porque la clave del camino consiste en encontrar la familia espiritual.

 

Hace muy poco, solamente 67 años, Einstein comprobó científicamente que Todo es Energía, con el estallido de la primera bomba atómica. Cada partícula de materia encierra un poder energético (espiritual) inconmensurable. ¿Cuánto más un cuerpo humano?

 

El Poder, el Amor y la Sabiduría son componentes intrínsecos de cada ser humano nacido en el Planeta Tierra. El problema que todos tenemos es que buscamos completarnos con algo o con alguien afuera, actitud equivocada producida por la interpretación errónea de la Verdad. Esa nube oscura de ignorancia y de oscuridad se denomina La Gran Ilusión, y es el resultado de las interpretaciones desastrosas de la Verdad por quienes se atribuyen el rol de conocedores.

 

Los griegos no entienden el mensaje profundamente espiritual de la Mitología Griega.

 

Los hindúes no comprenden la Vedanta.

 

Los budistas no interpretan correctamente la profunda sabiduría iluminadora de Buda.

 

Los sacerdotes de todas las iglesias ocultan y tergiversan el mensaje de Cristo.

 

Los científicos materialistas no han comprendido a Einstein.

 

Todo esto con algunas honrosas (y escasísimas) excepciones.

 

Esto determina el estado actual de la humanidad, que es desastroso y desgraciado como nunca antes, por el incremento de la sensibilidad perceptiva de los individuos. Al mismo tiempo, se observa el incremento de la crueldad en algunas personas. Como nunca antes, aparecen la miseria más abyecta y la alegría de vivir como las polaridades de ambas posibilidades de manifestación de un ser humano. Maya, la madre de Hermes, significa Ilusión, en sánscrito. Ilusión es lo contrario de la Verdad.

 

Si una persona vive impulsada solamente por su Primer Motor (los instintos), es un dependiente. Depende de otros seres humanos. Depende de lo que le den otros. Depende de la aniquilación o la desaparición de otros seres humanos para vivir tranquilo. Está tomado por el miedo, el odio, las obsesiones, la inseguridad, la depresión. Acumula porque cree que va a faltar, o se lo van a sacar. Es un miserable y sufriente pedidor. Cruel, además. Independientemente de su condición social. Podemos ver miseria y crueldad entre los opulentos y entre los desheredados del mundo. Y también miseria y crueldad sin límites en la famosa “clase media”. Estupidez ilimitada. Stress permanente. Boludez inconmensurable. Son sólo algunos de los nombres de las Veinte Mil Yeguas Devoradoras de Hombres (y de Mujeres).

 

De amor, ni hablemos. Porque la miseria es vivir desconectado de la fuente interna de Amor (Mis-Eros). Porque el Amor es una energía existente tan sólo en el Segundo Motor Individual, la propia Alma. Cuando Eros (el dios griego del Amor, hijo de Afrodita) se casó con Psique (el Alma humana), tuvieron una hija inmortal a la que llamaron Alegría. La única indicación de que estamos conectando incipientemente, intermitentemente la mente inferior con el Alma, es la aparición mágica de la Alegría en nuestra vida cotidiana. Entonces, no sin mucho trabajo, pueden ocurrir tres milagros en cada uno de nosotros: INTEGRIDAD (Autonomía, Brillo de Sol, Felicidad), INCLUSIVIDAD (Todos los seres humanos son divinos, aún aquellos que nos parecen muy crueles y/o pelotudos), e INOFENSIVIDAD (Toda lucha es interna, toda guerra es obsoleta). Por eso podemos llegar a amar a Videla. Aunque no lo podamos ni ver. Amar a Videla no significa acostarse con Videla… Amar a Lilita de ningún modo significa encamarse con Lilita… Por favooor!!! Porque el Amor no es emoción, como creemos. El Amor es Razón Pura. Sólo así podemos comenzar a transitar el largo y revolucionario camino hacia el Amor Universal cumpliendo con el Undécimo Mandamiento, “Amaos los unos a los otros”, sin vomitar demasiado…

 

“UNIQUIQUE SUUM”, O EL TAN ESPERADO APOCALIPSIS

 

El desarrollo imprevisto de la mente en los occidentales, como consecuencia de la universalización del sistema educativo (interrumpida sólo por los militares y por Menem en nuestro país), produjo al mismo tiempo un gran peligro y una estupenda oportunidad en el Proceso Evolutivo del planeta. El peligro consiste en lo que estamos viendo. Un ser humano con la mente desarrollada, pero ignorante de su condición divina y profundamente materialista, puede llegar a ser mucho más cruel que cualquier animal. La oportunidad consiste en que puede llegar a comprender el maravilloso diseño de la vida en la Tierra. Por ambas razones, los que tienen a su cargo el desarrollo de la Humanidad decidieron revelar todos los misterios que estuvieron ocultos durante el último millón de años. La palabra Apocalipsis significa REVELACIÓN en griego. Y hace tan poco como desde 1885, comenzaron a publicarse unos cincuenta libros que contienen todo lo que podemos llegar a comprender de la Verdad. A partir de allí emergieron la Ciencia de la Energías (Einstein, Gabor, Pribram) y la novísima Ciencia de la Interpretación de la Mitología Griega. Todo esto puede consultarse y bajarse en forma gratuita del sitio que figura al pie del presente artículo, y también en otros sitios de Internet y obtenerse en algunas escuelas espirituales.

 

Este conjunto de conocimientos (accesibles por parte de cualquier persona), está produciendo la revolución científica de la era de acuario, sentando las bases de un nuevo sistema de creencias que modificará la vida en la Tierra y posibilitará el surgimiento de una nueva civilización y cultura humanas.

 

En ellos también se nos informa que, si resistimos un poco este materialismo feroz que se niega a cesar en su intento, aquellos que no logren conectar su Segundo Motor serán separados del estupendo escenario terrestre “hasta que el último cansado peregrino retorne al Hogar del Padre”. Uniquique suum es una frase latina que significa “a cada cual según su necesidad”. Aquellos que todavía necesiten vivir en el odio, el miedo y la lucha, en lugar de la cooperación, la alegría y el amor, les será dado el escenario adecuado una y otra vez, hasta que aprendan a elegir los caminos del amor, no por imposición, sino por la elección consciente de lo bueno, lo bello y lo verdadero.

 

“SIN VISIÓN, LOS PUEBLOS PERECEN”

 

Sucede que en el diseño humano la imaginación es una facultad divina íntimamente asociada al empleo correcto de la mente.

 

“Imagine” de John Lennon es una visión del futuro altamente posible y altamente probable, si (y sólo cuando) logremos que “la humanidad sea verdaderamente amada y altruistamente servida y cuando se descubra que ella es un todo indivisible”. Es decir cuando los que saben y pueden se ocupen también de los que no saben ni pueden. Cuando los pueblos aprendan a elegir a los líderes inclusivos que trabajan con el principio del mayor bien para el mayor número de personas.

 

Esto está ocurriendo en el cono sur de América. Ocurrió en Europa, y ahora está desocurriendo. Con grandes protestas que generan ampliación de la conciencia de aquellos que vivían en el Estado de Bienestar, y están siendo expulsados del Paraíso.

 

La Visión que indican los libros de la Revelación es tan estupenda que resulta difícil de creer. Cuando el Cuarto Rayo de Armonía, Belleza y Arte a través del Conflicto complete su tarea, en la humanidad Una se manifestará la creatividad de modos tan poderosos y bellos como nunca antes, dando comienzo a una Edad Dorada inédita.

 

Las preguntas pertinentes en estas épocas turbulentas son:

 

¿Qué somos? O cuál es la naturaleza real de todo ser humano.

¿Dónde estamos? O cuál es el diseño y el destino del Experimento Tierra.

¿Para qué estamos? O cuál es el sentido de la vida.

¿Por qué morimos? O para qué sirven la enfermedad y la muerte.

¿Hacia dónde va la Humanidad?

 

De las respuestas que demos en la intimidad de nuestra conciencia a estas preguntas vitales dependerá la calidad de nuestra vida, y una parte sustancial del destino de la humanidad.

 

“El resultado no está en juego y no es necesario desesperar. El valor de los que luchan por la libertad es inigualable. La luz está penetrando en el mundo, a medida que lo real de la situación emerge con más claridad.”

“Alégrense, porque no existe una verdadera derrota del espíritu humano, no hay una final extinción de lo divino en el hombre, porque la divinidad siempre surge triunfante desde el más oscuro abismo del infierno. Sin embargo, es necesario sobreponerse a la inercia materialista en respuesta a la necesidad humana, en forma individual y por las naciones que no están absorbidas por las esencialidades de la situación. Ningún poder en la Tierra puede evitar que el hombre avance hacia su meta destinada y ninguna combinación de poderes puede detenerlo.” Alice Bailey.

 

 

Por todo esto, alegrémonos de poder elegir…

 

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