Vivir ahora significa vivir feliz ahora

 

A pesar de todo. De lo contrario, nos estamos traicionando.

 

Es tan simple. Pero no es fácil, porque hemos saturado nuestra intimidad con ideas equivocadas y viejas, sentimientos inadecuados y miserables, y relaciones,  personajes, animales y espíritus indignos del diseño de todo ser humano.

 

Cada uno de nosotros está generado como un ser  íntegro, que no depende de nada ni de nadie afuera, diseñado para ser feliz aquí y ahora, estando encarnado en esta hermosa Tierra.

 

Si abriéramos nuestra mente para aceptar esta hipótesis, con unos pocos años de limpieza de nuestro íntimo “círculo no se pasa” individual, expulsando los demonios que hemos dejado entrar, y que no son otra cosa que la ignorancia y la estupidez (verdaderos nombres del Mal), podríamos generar el espacio para posibilitar el ingreso de una pizca de alegría en nuestra vida. No tenemos ni idea del poder de iluminación de un simple fósforo que se enciende en un sótano oscuro.

 

Ni qué hablar de la posibilidad que nos indica la Astrología Científica de irradiar desde nuestro Sol interior. Todos sabemos cuál es nuestro signo del Zodíaco, que es el signo donde se encontraba el Sol en el momento del nacimiento. Que es la energía individual que eligió nuestra Alma para brillar en esta encarnación. Individuo es indiviso, íntegro. Si aprendemos a brillar desde nuestro Sol interior, además de ser felices para siempre, podremos generar y sostener relaciones de alta calidad.

 

Si lográramos atravesar el miasma de miseria, ignorancia, miedo y estupidez que hemos creado como humanidad, denominado La Gran Ilusión, entraríamos automáticamente en una zona de abundancia y de luz. Por  ello Jesucristo recomendaba a sus discípulos que aprendieran a “caminar sobre las aguas” de ese miasma. Más recientemente, mi amigo Julio Bevione escribió un libro interesante en el que recomienda aprender a “Vivir en la Zona”. De la luz y del amor, de la abundancia y de la voluntad. Ser feliz aquí y ahora, a pesar de todo.